Publicado el

Luna llena en Aries

Júpiter está directo en Acuario y Mercurio en Libra. Ambos son regentes del axis de comunicación Géminis-Sagitario, que también es un eje vincular. Y en este momento y hasta el 18 de enero de 2022, son los regentes del axis nodal en tránsito.

Hemos visto recientemente el foco que ponemos en los chusmeríos de famosos, que en un nivel entretienen y en otro, niegan la propia realidad. Porque siempre es más fácil y divertido estar mirando la paja en el ojo ajeno.

Géminis en desequilibrio juega con el chisme, en la superficie. Pero está comandado por el planeta que sabe ir hacia el Olimpo, comunicarse con la humanidad y también llevarlos a la profundidad del inconsciente. Mercurio es mensajero, es alado, es psicopompo. Poniéndose directo y previo a la Luna llena en Aries, opuesta a la energía Libra que está recorriendo, nos muestra el peligro que conlleva la poca sinceridad y la poca claridad al expresarnos en vínculos. Sí, podemos también analizar el foco que se le puso a la cuestión, y los rótulos que se le imponen a una mujer que disfruta de su sexualidad. No somos nadie para juzgar los códigos bajo los que una mujer viva sus vínculos, pero, qué loco, nadie osa juzgar los códigos -o la falta de- del hombre envuelto. Sí, aún vivimos bajo las normas del patriarcado.

La Luna llena siempre incrementa las energías latentes del inconsciente, el fuego en el cielo se enciende el triple cuando la Luna está oponiéndose al Sol, y más si lo hace también hacia Marte y todos se tensionan con Plutón: vemos con claridad los juegos de poder, de manipulación y de suciedad en las manos de los demás, mientras lavamos la tierra de las nuestras. Géminis y Virgo saben juzgar para jugar a la inocencia. Pero aunque Mercurio pueda mentir, retrograda y deja salir toda la verdad.

Y Júpiter, que en su retrogradación limpia para hacer espacio, nos pregunta cuán listos estamos para convertirnos en una sociedad más comunitaria y menos dogmática, menos soberbia, cuántas ganas de actuar por lo que nos mueve tenemos.

Esto no termina acá, porque hay mucha más basura bajo la alfombra y ya llega el Sol a Escorpio el 23.

El tema es si me hago cargo de limpiar o si me entretengo con la suciedad de los demás.

Publicado el Deja un comentario

Formas de encender el fuego

Plutón se volvió directo esta tarde y Marte estuvo siendo protagonista de la Luna nueva de esta mañana.
Hay muchas maneras de encender el fuego interior y son muy personales. No hay tips mágicos para todo el mundo, la receta es propia.
De eso te dejé info en las imágenes.

~~~

En el canal de Telegram (me encuentran como alemodarelli) y en Twitter (@modarelliale) ayer y hoy les dejé información sobre la Luna nueva en Libra en conjunción a Marte y con Plutón estacionario para volverse directo.
También, en Telegram les compartí sobre cómo crear tu propio ritual de intenciones personalizado, en base a la pregunta de una chica del canal (sí, pueden hacer preguntas! Eso es lo más lindo para mí, siento que no hablo sola🤪)

El lunes tuvimos el Círculo de Luna nueva donde hablamos en profundidad sobre lo que propone esta lunación, sus aspectos e intenciones, y la data por casas de la carta. Aquí quedó disponible el video y la carta de la Luna nueva, con algo de info extra sobre hierbas y cristales relacionados, y es exclusivo para suscriptores de la #MembresíaAlba

Te podés sumar a la membresía para acceder gratuitamente a todos los Círculos de Luna nueva y también para ver el video de los tránsitos mensuales, o podés adquirir el pase al Círculo únicamente. El próximo es el 1 de noviembre y será sobre la Luna nueva en Escorpio del 4/11.

Como la información sobre la Luna nueva abunda y satura, elegí estas nuevas formas de compartir la información. ¡Espero verles por allí!

Feliz Luna nueva.

Publicado el

La Luna y mamá

Mi mamá tiene Luna en Tauro en casa 5: le gusta mucho comer y es la persona más creativa que conozco. O sea, no para.
Un día te hizo alguna manualidad, al otro le cambió el color a los muebles de la cocina y sino cosió un nuevo acolchado. Su capacidad artística manual es impresionante. Tengo cuadritos pintados por ella, adornos, cactus tejidos al crochet, de todo.

Yo nací con la Luna en casa 2, pero en Sagitario. Cualquier astrólogo o conocedor de astrología diría que es una Luna privilegiada y que seguro tuvo de todo en la infancia.
Bueno, tuve de todo lo que quería porque mi mamá y mi abuelo materno gastaban parte de lo poco que ganaban en mí, en cumplir mis caprichos. Yo no vivencié la carencia conscientemente, pero hoy me emociona recordar que lo poco que había, en casa lo hacían enorme.

Desde las cenas de pan mojado en café con leche que destilaban complicidad entre mamá y yo, pasando por las galletitas, pizzetas de pan o ñoquis que yo les hacía a mis abuelos (para en realidad comer lo que tenía ganas de comer), todo recuerdo feliz se conecta con la comida. Tenía carpetas con recetas que salían en Anteojito y mamá me regaló su primer cuaderno recetario, lleno de recortes de revistas que me daban ganas de lamer las hojas.

Su Luna en Tauro y la mía en casa 2 se vinculan demostrándose cariño a través de la comida, te doy amor si te alimento. Además, ambas tenemos el Sol en casa 4: la expresión solar es nutrir al otro, irradio mi luz si conmigo te sentís como en casa.

Es viernes, la Luna está en Leo, empecé a menstruar y estoy extrañando sus papas rejilla.

*La Luna en la carta natal habla de mamá biológica, linaje materno y abuelas (junto a Saturno y Lilith) y de las personas que hayan sido nutricias o cumplido un rol “materno” en la infancia, entre otras cosas.

Publicado el

Reflexiones de Luna llena

Hay familias grandes y familias pequeñas.
Familias que tienen mucho y otras que tienen muy poco, o casi nada.
Y a veces las que parecen no tener nada tienen mucho,
y las que parecen tenerlo todo, están llenas de vacíos.
Hay familia de sangre y familia del Alma,
las que se expanden en amor y las que se cierran para no dejar ingresar a extraños.
Hay familias que incluyen y otras que excluyen.
Hay secretos familiares y familiares ofendidos,
están los que se vinculan desde la madurez y los que lo hacen desde el niño herido.
Hay familias con historias muy duras y otras “más favorecidas”.
Hay familias unidas, las hay separadas, enteras y rotas. Ensambladas.
Hay familias que se han vuelto a armar y otras que no saben cómo hacerlo.
Hay familiares que parecen conocerte desde antes y otros que dejaron de hacerlo porque no les interesaba.
Hay familiares que lo dan todo y otros que se quedan con todo.

Hay familias felices y otras que duelen un montón. Familiares que siempre están y otros que ni recuerdan el sistema del que son parte, o no les interesa. O que lo hacen cuando les conviene, cuando les sirve para obtener algo o para demostrar algo que lograron.
Porque hay familiares materialistas y otros a quienes les importan más otras cosas.

Dentro de una familia hay muchas otras familias. No es una sola, es un montón.
Somos sistemas uniéndose a sistemas y creando nuevos núcleos.
A veces en tu familia pertenecés y otras tantas tenés que hacer fuerza para encajar, aunque el molde no sea justo para vos. Hasta que te cansás de intentarlo.

En mi familia somos un montón pero mirando de cerca, somos muy pocos.
Llevo en el corazón a muchos que hoy puedo seguir abrazando y escuchando, y a otros a quienes ya no veo en este plano pero siento.
Tengo tías y tíos adorados y otros que ya ni veo. Tengo primas que son hermanas y amigas que también lo son. Tengo hermanas de sangre lejos y hermanas de la vida muy cerca.
Cada familia es un mundo. Y si en la tuya no encajás, siempre tenés la opción de crear la tuya propia, que comienza desde vos misma.

Reflexiones de una segunda Luna llena en Acuario que, como toda Luna llena, nos ayuda a abrir los ojos.

Publicado el

Enojate, carajo

Con planetas en Virgo y en Libra, podemos ser demasiado amables con los demás, anteponer sus necesidades a las nuestras, priorizar la búsqueda inconsciente de aprobación en lugar de darnos tiempo, espacio y de permitirnos sentir toda emoción.

Y las emociones, cuando no las reconocemos y sentimos, crecen para que las escuchemos. Como nuestra sombra. Entonces se hace natural estar enojadas, iracundas, pero con una máscara de amabilidad y condescendencia agotadora.

Enojate, sentí esa ira, esa caca, eso que tanto te duele que está enmascarado por esas emociones. Andá ahí, decí lo que te pasa, bailalo, cantalo en la ducha, gritalo fuerte en la playa. Pero sacalo de adentro. Guardar las emociones de enojo nos asfixia las células, los cuerpos, y además carga al inconsciente colectivo con más enojo, que alguien se ocupará de liberar. Entonces mejor liberate, liberá esas emociones, escribilas en una carta y quemala, o en un diario, sacalas corriendo o haciendo deporte, como puedas, pero no las dejes ahí. Que no te consuman.

Son emociones humanas y vos no sos ellas, sólo piden atravesarte para transmutar y señalarte que, de fondo, hay algo que no soportás más. Algo que te duele mucho, tanto que lo escondiste allá, inaccesible.

Si lo guardás, nunca pasa. Se queda ahí, latente, esperando el momento para estallar. Y cuando lo hace, todo se quema. Si lo guardás, no hacés espacio para nuevas emociones luminosas puedan entrar, porque te quedás rumiando en lo que te molesta o enoja. Así nunca sanás, más te contaminás, más crece.

Permitite el enojo, poner el límite, decir que no y decir basta, hasta acá. Dejá de permitir que te pasen por encima para ser querida y aprobada, que se vayan a cagar los que no te quieren tal cual sos.

Sos vos así, encendida. Expresando tu esencia, permitiendo que las emociones sean maestras y te ayuden a crecer y transformarte. El enojo permite abrir la herida, ver lo que te duele para dejar salir la luz.

Nunca dejamos de transformarnos, cambiar y crecer. Así que mejor sacá de adentro lo que te estanca, lo viejo, lo agobiante.
Vos naciste para ser libre.

Mercurio en Virgo está en trino a Urano rx en Tauro. El cuerpo grita si la boca no habla.

Publicado el

Temporada de eclipses

Al atravesar dos temporadas de eclipses por año, más una Luna llena por mes -entre otros tantos aspectos- tenemos muchas oportunidades para aprender a cerrar historias, dejar ir apegos, cambiar, el famoso soltar y fluir con el oleaje de la vida.

Sin embargo seguimos muchas veces ahí, atrapados en la trampa de lo incómodamente cómodo, resistiendo, bloqueando el crecimiento, sosteniendo a la fuerza lo que ya pereció, lo que se pudre entre las manos, y manteniendo las puertas cerradas para que no ingrese el tan desestabilizador -y auspicioso- cambio.

Dicen por ahí que en temporada de eclipses suceden cosas “predestinadas”. A la velocidad energética con la que todo se está moviendo, me cuesta aferrarme a la idea de “lo que tiene que pasar, pasará” o que hay cosas que resolver de otras vidas que “vendrán a tocar tu puerta”, mientras me quedo esperando en el sillón, cambiando de canal, como si todos tuviéramos la oportunidad de vivir una única experiencia, predeterminada en automático.

No sabría confirmar si hay o no un destino predestinado para cada quien. Es más, me resuena mucho más la posibilidad de los destinos múltiples, basados en las elecciones propias pero también en la suerte.

Aquello predestinado podrá depender de vos, pero también de tu suerte, del país donde naciste, de la situación familiar donde te criaste -si es que te criaste con familia- y un montón de otros factores que podemos comprender como designios de la suerte o incluso divinos, tal vez como parte de ese plan de vida que se dice que el Alma “firma” antes de encarnar. Qué se yo.

El desapego es sanador. Estamos acostumbrados a incorporar, sumar, agregar, y acumular. Y cuando tenemos que restar, desaprender, eliminar, regalar, tirar o desapegarnos, nos duele porque no creemos que eso también nos hará sentir seguros y estables. Porque olvidamos que la estabilidad no viene de afuera.

Los eclipses en el eje Géminis-Sagitario nos pueden guiar a cuestionar nuestras creencias más arraigadas y eso puede doler cuanto más recurramos a ellas para sentir seguridad. Sin embargo cuestionarnos y animarnos a dejar atrás lo que ya nos dijo en todo tipo de códigos y mensajes que no es para ser, es liberador.

Publicado el

Mi Luna natal

Según mi mecanismo lunar, voy a lo profundo como una obsesión por obtener respuestas que no están en el plano concreto. Intento comprenderlo todo, racionalizarlo todo. Leo, estudio, investigo en una eterna búsqueda, saco conclusiones para entender y en eso aprendo que cada situación trae un aprendizaje.

Cuando me hago consciente de todo esto, surge el don lunar. Y me rindo. Entrego mi libre albedrío a mi Yo Superior. Le digo que estoy dispuesta a todo en pos de la evolución planetaria, incluso a atravesar los miedos y dolores más oscuros.

Dejo de leer, de buscar, de ir al fondo de cada abismo, pregunta existencial y cuestionamiento. Me digo que nada de lo que creo es verdad y que todo al mismo tiempo, lo es. Que no sé nada y lo sé todo. Me animo a ver que quizás nunca, ni después de la muerte física, pueda responderme mis preguntas más cósmicas o existenciales. Lo más terrible para mí es no saber qué hay en los rincones más recónditos y desconocidos del multiverso en el que creo. Qué es lo que lo organiza todo, qué hay detrás del telón de esta ilusión que llamamos realidad, cuál o cuáles son las verdades que rigen el Universo. Y me digo que quizás todo lo que creo ni existe o no es así. Me desafío a la ruptura. Me silencio.

Entonces me dice -quién sabe quién- que no será necesario atravesar el dolor cuando simplemente ya renunciaste al control de evitarlo. Que por el hecho de rendirte ante la sabiduría del universo, estás siendo guiadx por el camino correcto. Siempre es el camino correcto.

La realidad tiene mil formas y tenemos miedo porque intuímos que acá no se termina la crisis, sino que estamos yendo hacia el abismo que asusta al ego porque es desconocido y aterra, como perder el control. Este proceso es para dejar un planeta mejor de lo que estaba cuando llegamos. Para poder estar bien necesitamos atravesar esto.

Mi Luna, mi esencia, no sabe mentir.
No te voy a decir que mañana va a estar todo bien. Pero sí te puedo decir que si te rendís, si soltás el control, fluís mejor con la locura que es la vida estos años. Que, al final de todo, la Luna en Sagitario sabe que siempre volvemos a salir. Aunque cueste mil procesos de transformación en el camino.