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Luna nueva en Capricornio

La Luna nueva de morir y renacer.

Nunca está de más recordar que las Lunas nuevas son portales, aperturas energéticas de seis meses, que nos muestran en qué área de nuestra vida social y personal es hora de introducir algo nuevo, un cambio, un inicio, o incluso un cierre. Al mostrar cambios de etapa o de estado, sin duda pueden marcar períodos donde evaluamos, procesamos y concretamos finales además de inicios.

Datos técnicos

La Luna nueva se perfecciona el 13 de enero a las 2:00 (hora Uruguay/Argentina) en el grado 23°13′ de Capricornio. Y lo hará en conjunción a Plutón, con Marte super inquieto. Tenemos 28 días plutonianos y marcianos por delante…explosivos, diríamos.

El 13 de enero del año pasado, el Sol y Saturno se unían en el grado 22°53′, y Saturno y Plutón se habían unido el día anterior, en el grado 22°47′. Esta lunación nos trae toda esa energía y la pone en la mesa nuevamente: es hora de transformar la manera en la que vivimos dentro de la sociedad. La normalidad ya no será nunca más lo que era, las estructuras abusivas de poder están cayendo, al igual que el deber ser, el patriarcado, el statu quo. Todo lo que en 2020 fue tomando importancia para que con la energía acuariana revolucionemos.

Mientras sucede esta Luna nueva, también tenemos a Mercurio, Júpiter y Saturno en Acuario en tensión a Marte-Urano en Tauro, y a Venus en Capricornio en tensión a Quirón pero en trino a Urano, apoyando los cambios vinculares para crecer, para seguir despertando e instándonos a profundizar en nuestros procesos de sanación.

Saturno, el regente de Capricornio, es quien marca el tiempo en esta tercera dimensión. Pero también nos habla de las estructuras y las formas que sostenemos por tradición, por costumbre, y sin cuestionar porque “siempre se hicieron así”. Y ahora se encuentra en su otra casa, Acuario, mientras su otro regente Urano trata de sacudir bases de lo que creemos que nos da estabilidad y seguridad y que también es tradicional -e ilusorio- como la antigua energía capricorniana. Ambos nos piden paciencia con los procesos tanto en lo individual como en lo social.

Este grado sabiano donde sucede la Luna nueva, significa:

Dos medallas al valor en tiempo de guerra. El ingenio del hombre para desarrollar nuevas áreas de experiencia práctica, y su talento para dramatizar los frutos de la vivacidad cotidiana, estimulando un amplio despliegue personal. El continuo esfuerzo de un liderazgo idealista para obtener ganancias sociales y políticas demanda una exaltación de la visión personal y el carácter, y en el devenir del tiempo cada individuo llegará a una más amplia comprensión de sus semejantes. La meta de vivir deviene una preservación de los valores. Reconocimiento.
Positivo: La administración social que demanda una continua dedicación personal.
Negativo: Una ensoberbecida explotación de sí mismo.

Las guerras no son lo que creemos. Estamos viviendo guerras mediáticas, energéticas, sociales, todo el tiempo. El fin de la guerra es obtener más poder y más control sobre el común de la población. ¿Y quién tiene más poder ahora? El que controle la mayor parte de redes sociales, internet.

La era de Acuario está llegando cada vez con más fuerza -siempre digo que no estamos 100% inmersos en ella y que de todos modos nunca lo podríamos determinar de la forma en la que pretendemos hacerlo- pero claro que su energía se cierne sobre nuestras cabezas, en nuestras vidas y en todo lo que hacemos.

Entonces

Estamos cambiando la visión que tenemos al momento de tomar decisiones. Ya no podemos seguir siendo egoístas porque a cada paso estamos formando parte de algo mayor, mucho mayor que nosotros. Somos parte de una familia, de un entorno, de una sociedad. Y si soy egoísta al elegir, entonces me estoy priorizando sobre los demás, sobre el mundo que me sostiene.

Ser egoísta, en este caso, no se refiere a priorizar nuestro bienestar y supervivencia, cuestiones lógicas. Se refiere a que no me importa que el otro crezca si yo crezco, sobretodo en ámbitos materiales, relacionados al poder, a la ambición. Esto no queda relegado únicamente a los políticos y manejadores de títeres de siempre, sino también al ser humano “común y corriente”, al que te cruzás en el super o al que seguís en su emprendimiento en una red social.

La ambición no tiene clase social predilecta, la vemos en todos lados. El hambre de poder y de querer ser alguien -no necesariamente para ayudar al mundo a sanar- también.

Ejemplo sencillo: hace poco me encontré siguiendo una cuenta de Instagram que no conocía y que nunca comencé a seguir. Entré, la dejé de seguir y ví que había comenzado hacía escasos días (quince para ser precisa) y que tenía muchísimos seguidores, muchísimos. Y muy poquitos likes en sus fotos. Como diseñadora gráfica, siempre me atrajo el marketing, y conozco muchas estrategias para obtener seguidores (que no equivalen exactamente a dinero y mucho menos a valor personal). Sin embargo, la cuenta es muy sencilla: si con 6000 seguidores en quince días, las fotos tienen 15 likes, entonces esos seguidores son falsos, comprados.

¿A qué voy con esto?

A la ambición por “ser alguien”, que como sociedad tenemos asociado a que te siga mucha gente, a que seas famoso o conocido, que a su vez asociamos con recibir amor, ser querido. Creemos que cuando nos conoce mucha gente, eso nos da valor. ¡Es tremendo!

Eso, como ejemplo entre otras cosas, está cambiando porque es hora de que lo haga.

Porque la ambición suele ir de la mano con un sentido muy escaso de valoración personal, y de esa tarea se está encargando Urano en Tauro, además de que a fin de año tendremos un eclipse taurino -fuera de los nodos- y nos hará ver qué estamos haciendo por nuestro amor propio.

Claro que no es fácil amarse a una misma como nos dicen por todos lados. Es todo un proceso pero siempre es mucho mejor animarse a atravesarlo y decir “me estoy aprendiendo a amar” que “me odio a mí misma”. Porque duele aprender a quererse, duele un montón. Pero si somos nuestras propias observadoras, sabremos ver cuándo estamos haciendo algo por búsqueda de aprobación y para ser queridas, y cuándo por amor propio.

Resumiendo

Ser egoísta no es ocuparme de mí misma, de crecer, sanar y aprender a amarme como soy. Eso ya de por sí es amor propio.

Ser egoísta es querer cosas sólo para mí, es que no me importe si con mis decisiones daño a los demás, que no me importe dañar el planeta con tal de obtener todo lo que quiero. Eso es lo que tiene que cambiar.

De la mano de Plutón, no es una Luna nueva sencilla. Se nos pide dejar atrás los bajos -y viejos- valores relacionados al control, a la ambición, las obsesiones, y limpiar todo lo que metimos bajo la alfombra. La muerte del ego es lo que nos aterra, no la muerte real. Y el ego se aferra a todo aquello con lo que se identifica: profesión, creencias, valores. ¡Todo lo que los grandes en el cielo y los eclipses nos piden cambiar!

Es un renacimiento que necesita una muerte primero. Una muerte que nos hará renacer más fuertes para la Luna llena en Capricornio del 24 de junio de este año.

¡Feliz Luna nueva!

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Dejar el pasado atrás

El pasado y el futuro son ilusiones.
No están acá, en tu presente continuo, donde vos sí estás.
Cuando estás pensando en tiempo lineal de pasado-futuro, solamente aumentás tu nostalgia o tu ansiedad. Ninguna de las dos cosas te trae calma.

La Luna Llena en Cáncer insiste con algo muy importante: no podemos vivir trayendo el pasado al presente todo el tiempo, justificándonos con él, echando culpas de lo que pasó y de lo que no pasó, etc. No podemos vivir en paz y en libertad de elección si seguimos eligiendo que el pasado sea un lugar donde queremos vivir, o que no nos permitimos liberar y olvidar.

No es sano, no nos trae equilibrio y mucho menos coherencia.

Acuario es un signo que marca sus metas a futuro, pero no puede manifestarlas con la cabeza allá: tiene que estar presente aquí y ahora. La Gran Mutación parece buscar un mejor futuro personal y colectivo creándolo desde este instante. No hay otra receta.

Cáncer, el signo de la actual Luna llena que cierra un ciclo tremendamente emocional y sacudido, es el signo del pasado del que provenimos y de cómo aún sostenemos emociones, hilos energéticos que nos atan a él, incluso cuando sabemos que nos hacen mal. El pasado es un lugar muy engañoso, la memoria lo es.

Pero no somos nuestra memoria, ni nuestro pasado, y no podremos crear un futuro sano, coherente y equilibrado si seguimos repitiendo patrones, creencias y recuerdos como en loop en nuestra mente.

El pasado, si lo dejamos, nos puede dominar desde su nostalgia, desde el “todo tiempo pasado fue mejor”.
El futuro, si lo dejamos, nos llena de ansiedad, ataques de pánico y más.

Es momento de estar presentes en el presente, agradeciendo todo lo que es nuestra vida y lo que queremos crear desde aquí.

¿De qué querés huir cuando el pasado o el futuro parecen controlar tu mente?

Cerrá los ojos, respirá profundo y agradecé tu presente. Sea el que sea, siempre tenemos la chance de hacerlo crecer.

Venus mañana termina de caer en el Nodo Sur.
Dejemos ir eso que no nos haría crecer porque, “los que mandan” nos quieren atados a ilusiones en lugar de creciendo en nuestro lugar en el mundo.

Y tu lugar en el mundo es ahí donde estás ahora mismo.

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Luna llena en Cáncer

A las 00:28 hs del 30 de diciembre, se perfecciona la Luna llena en Cáncer en el grado 8°53′ del signo.

Venus ya está cayendo en el Nodo Sur llevando un deseo sagitariano, tal vez vincular, pidiendo que lo dejemos ir. Tal vez no tiene que ser, tal vez no es lo mejor para tu crecimiento en este momento de tu vida. Es necesario soltarlo para tomar claridad, ya que también se está cuadrando a Neptuno y si lo sostenemos, estaremos tensionándonos y haciendo esfuerzos que nos lastiman. Aflojá los hombros, liberá esa tensión. Dale, hacelo ahora mientras leés. Aflojá esa mandíbula.

El Sol está en trino a Urano, dejá de resistirle al cambio. El terremoto es inevitable.

De dónde venimos…

El 21 de junio pasado tuvimos un eclipse solar anular en el grado 00°21′ de Cáncer, que abrió la puerta de esta Luna llena: fueron seis meses de asuntos cancerianos (vinculados a esa casa de tu carta natal). Saturno ya había ingresado a Acuario en ese momento, antes de retrogradar, y Júpiter se encontraba en Capricornio junto a Plutón.

Durante todo 2020 la sombra colectiva fue un tema a observar, aceptar, integrar. Es ahora que sentimos que se ha hecho más grande -después de la conjunción Júpiter-Saturno- y que no nos queda otra que mirarla a la cara.

No es menor notar el retorno de Plutón que está viviendo uno de los países más dominantes del mundo, Estados Unidos, que no sólo fuerza la visibilidad de esa sombra colectiva, manipulada y abusadora, sino que también nos hace preguntarnos hasta cuándo vamos a seguir negándola y permitiendo que, por comodidad, los que ostentan el poder sigan abusando de los que no.

No es una Luna llena sencilla, nada lo ha sido este año. Como cierre, nos muestra que tenemos que estar agradecidos por haber tenido la fuerza necesaria para atravesar esta tormenta, y nos hace preguntarnos qué sentido tienen para nosotros nuestra familia, la estabilidad, el hogar, la patria. ¿Qué son para nosotros?

Al respecto de eso, recientemente en medio de un proceso, escribí:

“Estos días estuve filosofando sobre el significado de lo que para mí siempre fue la familia. Me dí cuenta que más allá de la sangre, y fuera de los dichos populares, uno cree que formar una familia es elegir a una persona, tener hijos y quedarse ahí para siempre, de forma inmutable. PARA SIEMPRE. Para siempre es un montón. Para siempre no incluye transformaciones, mutaciones, cambios. Creemos que el “para siempre” es que todo siempre sea igual, y no. La vida es un suceso de historias tras historias, de experiencias, de dolores y de felicidad. Nada está demasiado quieto mucho tiempo.

Caí en cuenta de que sí, hay gente de mi sangre que amo y elijo, pero otra que no. Y luego están esas personas que llegan a tu vida a marcarte, a acompañarte. Eso creo que es la familia: las personas del alma que elegís que querés en tu vida en ese “para siempre” de presente continuo, con la consciencia de que todo muta, se mueve, todo el tiempo. De que el vínculo puede no ser siempre el mismo, pero si hay amor y respeto, el cambio nos encuentra mutando juntes.

No idealizás ni proyectás con esas personas cosas para tu propio bienestar, sino para el bienestar y la evolución mutuas. Querés que el otro también crezca. A veces vas al mismo ritmo de crecimiento y otras no. Cuando hay destiempo, es porque hay que hacer procesos por separado…”

En resumen

Estos seis últimos meses han sido un tsunami, una inmensa ola emocional que nos pide que dejemos de pensar para vivir y sentir de una vez qué es lo que queremos crear en nuestras vidas. Porque no, en realidad no queremos lo que creemos que queremos, ni lo que el mundo dice que tenemos que querer. Lo que creemos también está viviendo sus cambios…

Hay algo más, siempre hay algo más. Sabremos lo que realmente queremos crear en la vida, para nosotros y para el mundo, cuando dejemos de pensarlo y nos animemos a sentirlo, a meternos la mano de verdad en el corazón, a reconocer que las emociones nos hablan pero que no somos ni ellas ni nuestros pensamientos.

Así podremos dejar de ser meros esclavos de las cosas que creemos necesitar para sentirnos estables, dejaremos de intentar sostener lo insostenible y descubriremos que cuando atravesamos la propia sombra -que forma a la sombra colectiva-, comenzamos a ser libres.

Cada ser humano haciéndose cargo de su propia sombra cambiaría al mundo de manera enorme y radical.

¡Feliz Luna llena!

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Eclipse solar total en Sagitario

¿Cuál es tu verdad? ¿Cuáles son tus creencias? ¿En qué basás tus experiencias? ¿Cuáles son tus ideales, tu filosofía de vida? ¿Qué sentido tiene la vida para vos? ¿Estás idealizando, negando o ilusionándote con muchas cosas, sin bajar a la realidad?

Y ¿qué es la realidad, al fin y al cabo? ¿Estás dispuesta a cambiar tu noción de realidad para poder co-crearla?

El 14 de diciembre a las 13:16 se perfecciona la Luna nueva en Sagitario que también es eclipse total de Sol, y podremos verlo desde las 12:09 hasta las 15:03 cuando finalice, teniendo su máximo de ocultación a las 13:37 hs.

¿Qué es un eclipse de Sol? Lo encontrás acá.

Aspectos

El eclipse se da en el grado 23°08′ de Sagitario junto a Mercurio (Sol, Luna, Nodo Sur y Mercurio están juntos), en trino a Marte en Aries y en cuadratura a Neptuno en Piscis. Venus en Escorpio hace un sextil al regente del evento, Júpiter.

¿Qué significa esto?

Que durante los próximos seis meses -hasta el 26 de mayo de 2021- estaremos trabajando en cambiar nuestras creencias -bases de muchos miedos, pensamientos, patrones y comportamientos-, intentando hacer algo al respecto de un cambio en nuestras vidas y procurando salir de negaciones, idealizaciones y nebulosas. Hay un gran dejar ir de condicionamientos aprendidos y heredados, ya lo que defendemos a ciencia cierta como verdad será desafiado. Si queremos crear una nueva realidad, debemos animarnos a romper lo que siempre creímos, ya que sosteniendo lo mismo de siempre y sin flexibilizarnos, el cambio no puede ocurrir.

Por otro lado, el día 3 de enero Venus estará tocando el punto del eclipse, contándonos desde ya que su energía (deseos, relaciones, vínculos en general, apegos, seguridad material, asociaciones) estarán implicadas en el significado de este eclipse en general y será parte de la «respuesta» que encontremos al respecto de cómo toca nuestra vida.

Con Júpiter y Saturno a punto de ingresar a Acuario, sabemos que el cambio estructural y de creencias es la base para crear nuestra nueva realidad, individual y social.

Y hay más

Este evento se vincula con otro eclipse solar que sucedió el 4 de diciembre de 2002 en el grado 11°58′ de Sagitario, también de Nodo Sur. Se dió en conjunción a Plutón y en trino a Júpiter en Leo. ¿Qué pasaba en tu vida en ese momento? ¿Hay algún planeta en tu carta en ese grado -o a +-5 grados de diferencia-? ¿Estuvo involucrada su energía en algo que haya pasado en ese período de tu vida? ¿Qué se transformó, renació o «murió» en tu vida desde diciembre 2002 a junio 2003?

Extra: también chequeá el grado 28°01′ de Aries, porque resuena de alguna manera con este eclipse.

La energía de los eclipses en general es escorpiónica: nos lleva a purgar de nuestra vida algo que ya cumplió su ciclo, nos desapega de las zonas excesivamente cómodas. Y ya sabemos que la comodidad en exceso, estanca.
No nos suele gustar lo que los eclipses sugieren cuando quieren «llevarse» algo de nuestras vidas, porque nos aferramos a lo que nos da seguridad aunque nos esté matando por dentro, aunque no nos deje crecer. Y, además, olvidamos que siempre que algo se va o se cierra, está haciendo lugar para algo más y que nos proveerá mayor crecimiento en general.

El cambio es la única constante con los eclipses, el destino juega un rol muy importante (no el destino escrito, sino los sucesos que nos marcan cambios de rumbo, aquellos que «tenían que sucedernos») y no nos queda otra que soltar el control, si queremos disfrutar el proceso en lugar de padecerlo.

Cómo lo vas a vivir depende de tu carta natal, pero también de tu filosofía de vida, de tu capacidad de mutación, de tu adaptabilidad.

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Eclipse lunar penumbral en Géminis

El lunes 30 de noviembre tenemos el primer eclipse de esta temporada, perfeccionándose en el grado 8°38′ de Géminis.

Siempre que se da un eclipse, no sólo se activa el punto matemático del signo donde ocurre, sino también el signo opuesto-complementario. A esto se le llama axis: dos signos que representan dos caras de la misma moneda. En este caso, Géminis-Sagitario es el axis de la expresión, la comunicación, la sabiduría en cuanto a lo intelectual-empírico. El aprendizaje en este axis se da tanto a través del mundo mental como a través de la experiencia.

Datos técnicos

El eclipse comienza a las 5:32 (hora Argentina/Chile/Uruguay) y su máxima ocultación -cuando esté “completo”- se dará a las 7:43 hs. Ya a esa hora no será visible para el hemisferio Sur. Finaliza a las 9:53 hs.

Es un eclipse penumbral, lo que significa que la Luna no se cubrirá por completo y que estaremos procesando a toda luz sólo una parte de nuestro inconsciente, un sector específico sobre el tema que el eclipse toque en nuestra carta.

Mercurio -regente del evento- desde Escorpio se encuentra en sextil a la triple conjunción donde está Júpiter, regente del Sol: qué natural se nos hace romper creencias que irradian miedos ahora. Qué natural y necesario.

La canalización sobre el grado 8° de Géminis dice:

“La necesidad de que el hombre actúe en su propio interés cuando su situación general fracasa en brindarle el escape creativo que precisa o se muestra inadecuado en sus relaciones con sus pares. El simbolismo inverso enfatiza las inestabilidades de la vida como una dinámica para el logro, pidiendo al espíritu humano una reorganización constructiva. Dignidad de una personalidad que puede ser exaltada pero nunca explotada. Positivo: Una indesviable afirmación de sí mismo y una negativa a aceptar algo menos en lugar de algo más. Negativo: Insatisfacción que se rinde en lugar de recuperar el potencial del ser. Protesta.”

El movimiento, la inestabilidad y las crisis son necesarias para que nos aprendamos a reconstruir, a reorganizar luego de destruir lo que nos ha venido limitando. Al sentir insatisfacción, la búsqueda se abre en pos de una mayor expansión y felicidad -para sentirnos satisfechos- pero si nos rendimos antes de dar el primer paso, por miedo, duda o lo que sea, jamás podremos expandir todo nuestro potencial.

Los eclipses se conectan entre sí

Tuvimos una puerta de poquito más de cinco meses con el último eclipse solar del 21 de junio en el grado 00°21′ de Cáncer, y ese punto es sensible en nuestra carta natal al respecto del eclipse del 30, así también como lo es el grado 12°08′ de Géminis. Esos tres puntos (grado 8°38′ y 12°08′ de Géminis y 00°21′ de Cáncer) estarán pidiendo, de acuerdo a dónde caigan en tu carta natal, liberar contenido inconsciente, atreverse a ver lo reprimido porque hay algo que soltar, que cerrar. Un final se concreta porque el 14 de diciembre algo pujará por comenzar a nacer.

Los dolores de parto de este 2020 han roto tantas estructuras, que para volver a crearlas tenemos que hacerlo desde un nuevo lugar: ni las viejas creencias, dogmas, verdades ni ideas nos servirán para concretar la vida que tenemos que crear ahora. Porque ya no somos los que éramos hace meses atrás, porque la nueva humanidad creará la Nueva Era, la Era Dorada donde anclemos el amor de la quinta dimensión en este planeta.

¿Cómo hacemos?

Rompiendo con todo lo que creíamos que era cierto, lo que dábamos por verdad. Respetando que cada verdad es individual porque cada persona genera sus creencias, miedos y dogmas a raíz de su propia historia. Es momento de mayor empatía y de abrir el corazón para poder mirar a esa humanidad de la que formamos parte, con mayor esperanza.

Estamos dejando de juzgar. Cuanto menos juzgamos, más libres somos, más naturales, empáticos y amorosos. Cuanto menos juzgamos, menos soberbios somos. Porque al creer que tenemos la única verdad, nos metemos en batallas del ego que no reditúan a nuestra alma, nos enroscamos en pérdidas energéticas enormes y sostenemos posiciones rígidas que no nos permiten fluir con el cambio.

Las creencias son necesarias pero sostener las que nos llenan de miedos, las que traemos de nuestro pasado personal y familiar, y las que nos apegan a lo que no nos deja crecer, nos estanca.

Géminis-Sagitario es también el axis del movimiento en pos del crecimiento. Es momento de aplicar la Ley del Mentalismo con toda su sabiduría: “Como piensas, vibras. Como vibras, manifiestas.” De eso, ambos signos saben mucho.

Que este cierre te encuentre observando cómo cambiás tus patrones de pensamiento para poder convertirte en tu mejor versión.

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Luna nueva en Escorpio: inicia la temporada de eclipses.

A las 2:07 de la madrugada se perfecciona la Luna nueva en el grado 23°17′ de Escorpio, iniciando así la última temporada de eclipses del año.

¿Qué es una temporada de eclipses?

Es el período en que tenemos eclipses en el cielo. Normalmente tenemos eclipses cada seis meses, es decir, dos temporadas de eclipses por año, pero como este año los Nodos del Karma cambiaron de signos, tuvimos un eclipse en enero y ahora tendremos otros dos, así que hubo tres temporadas en total, sumando 6 eclipses anuales.

Las temporadas de eclipses se abren en la Luna nueva anterior al primer eclipse y se cierran con la Luna nueva o llena siguiente al último eclipse de la serie (dependiendo del tipo de eclipse). Esta temporada inicia el 15/11 y finaliza entre el 30/12 con la Luna llena en Cáncer y el 2/1/2121, aproximadamente.

Los eclipses.

Los eclipses son eventos astrológicos que se dan en puntos matemáticos llamados Nodos Lunares o Nodos del Karma y no son solamente astrológicos, sino que existen para la astronomía también. Estos puntos donde suceden los eventos, son muy importantes en astrología: hablan sobre nuestra vida pasada y lo que dejamos sin aprender -que debemos aprender en esta- y sobretodo de nuestra misión.

Para la metafísica y algunas religiones, todos los seres humanos nacemos con un propósito, que al cumplirse, no sólo eleva nuestra vibración y nuestra alma, sino que ayuda a mejorar el mundo, el universo. Parece que fuéramos super pequeños dentro del universo, pero cada uno tiene una importancia enorme y vital para el desarrollo de su propia consciencia y la de los demás.
La misión usualmente implica ayudar a los demás, y esto puede ser desde nuestro conocimiento como desde nuestras acciones, un trabajo, un voluntariado, un proyecto que ayuda a muchos a evolucionar, etc. Y ése es el punto: nuestra misión la aceptamos porque manifestarla implicará una gran evolución álmica.

Los eclipses, entonces, son como esa pinza que dobla alambres torcidos: nos enderezan en el camino de desarrollar nuestra misión, nos alejan de situaciones y personas que nos estancan y provocan muchos cambios de dirección, como si nos forzaran a encauzarnos en nuestra misión.

La energía de la carta natal es un juego de adentro-afuera, es psíquica, psicólogica, es destino también, y requiere que nos esforcemos, que hagamos nuestra parte. Sin embargo, los eclipses traen los cambios directamente frente a nuestras narices, quieras o no, te muevas o no. Por supuesto siempre nos conviene estar alineadas con nuestro propósito y nuestros deseos, para que el cambio no sea tan drástico o dramático. Lo vivirás con mucha más naturalidad y fluidez si sabés de qué se tratan, qué traen «entre manos» para vos. Comprender los códigos de cada eclipse y aplicarlos en la propia carta es una gran guía.

Cada eclipse tiene mucho poder, se podría decir que triplicado: los eclipses de Luna son como tres Lunas llenas (finales, energía femenina que se eclipsa) y los de Sol, como tres Lunas nuevas (inicios, energía masculina que se eclipsa).

Apuntes más importantes sobre las temporadas de eclipses en general:

-Los eclipses nos impulsan a desarrollar nuestro propósito. Estos eventos se conectan y nos van haciendo ver las cosas que debemos eliminar en nuestra vida y hacia donde debemos enfocarnos.
Si no hacemos el trabajo de tomar acción -por miedo, comodidad, etc- los eclipses lo harán por nosotras. Acá no vale el libre albedrío: nuestra alma nació con un propósito de evolución y hacia él nos dirigimos.

-Cuanto más nos negamos al cambio, más nos resistimos a desprendernos, más nos duelen los movimientos que nos obligan a hacer los eclipses. Son tirones para aprender del desapego. Lo principal es no resistir el cambio, porque cuanto más resistamos, más va a doler. Los eclipses son escorpiónicos.

-En estos períodos nos encontramos con personas predestinadas, las situaciones se sienten conectadas, mágicas, como si todo estuviera perfectamente calculado en el Universo. Hay vínculos de Almas que nacen o renacen para apoyarnos mutuamente en nuestros propósitos evolutivos.

-Todo lo que sucede en temporada de eclipses, tiene durabilidad, es algo que va a existir por largo plazo o que nos hará crecer muchísimo.

-Lo mejor para transitar los eclipses es no aferrarse a nada externo, sólo a la claridad de que siempre nos tenemos a nosotras mismas. No hay que ser catastrófica, porque todo, absolutamente todo lo que sucede, tiene un mensaje, una enseñanza muy grande para nosotras.

-Parejas, sociedades o relaciones que se separan: no te quedes enganchada. Si los eclipses te impulsan a terminar o darle punto final a una relación que estaba en el limbo, es porque llegó la hora de avanzar y dar un paso más grande, que seguramente es con alguien más indicado para tu nivel de consciencia y evolución.

– Nos podemos encontrar con personas que parece que conocemos de toda la vida, porque los eclipses suelen ayudarnos a encontrar almas gemelas.

– Cada eclipse, activa tus propios Nodos Lunares. Cliqueá para conocer un poco más de los tuyos.

Los eclipses que vienen son:

– 30 de noviembre: eclipse penumbral lunar en el grado 8°38′ de Géminis.

-14 de diciembre: eclipse solar total en el grado 23°08′ de Sagitario. Su influencia se sentirá incluso hasta enero de 2021.

Por supuesto que más adelante les traeré información minuciosa y completa sobre cada eclipse, pero mientras tanto ya se pueden ir preparando para transitar este período lo más entregadas al Universo que puedan.

Sé que es mucha info para absorber, pero el tema principal es: no se resistan. Acepten que a veces quieren cosas de manera caprichosa que no son las que le harían mejor a su Alma, conecten con su centro, con su intuición.

Mediten, hagan yoga, aprendan cosas que les gusten y las ayuden a aumentar su vibración, practiquen hobbies, lean y escuchen cosas que las alimenten y no que las consuman.

Sobre la Luna nueva en Escorpio

Sus aspectos más importantes son el sextil a la triple conjunción capricorniana- y Marte, su co-regente, ya directo en Aries.

Qué renacimiento hemos atravesado y seguimos transitando.

Hace poco describí al 2020 como el año de los dolores de parto y al 2021 como el parto de la Nueva Humanidad: que la Luna nueva escorpiana abra un período de seis meses donde vamos a transformarnos, renacer de nuestras cenizas, y autoparirnos junto a Gaia, despierta nuestros códigos genéticos y energéticos para recordar cómo hacer alquimia en nuestras vidas.

El 2020 ha sido y sigue siendo EL año más desafiante de todos. Pero… ¿para qué?

Para que realmente surja la humanidad que no va a atentar contra sí misma, sino que regenerará sus vínculos, las rejillas energéticas de Gaia, que sabrá sostenerse en los brazos de la Tierra que a nutre y que elevará su consciencia para poder vivir desde el amor, rompiendo las cadenas de mando que la atan al miedo.

El 2021 seguirá sacudiéndonos y esta Luna nueva abre sus piernas como para comenzar a pujar, porque las contracciones que estuvo teniendo ya no se soportan.

No habrá nueva normalidad: habrá nueva humanidad.

Que la Luna nueva abra un ciclo en tu vida que te guíe a renacer.

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Luna llena en Tauro

El 31 de octubre a las 11:49 de la mañana (horario Uruguay/Chile/Argentina) se perfecciona la Luna llena en Tauro.

Aspectos

La Luna estará en conjunción a Urano retrogradando en Tauro, mientras ambos se oponen al Sol. Mercurio retro en Libra se cuadra a la triple conjunción y Neptuno está en sextil, Venus en Libra se opone a Quirón retro en Aries.

Cuesta nacer a un nuevo mundo. Cuesta parir, ser parido, atravesar el portal.

Técnicamente, parados en el 2020, faltan como cien años y pico para entrar de lleno en la Era de Acuario. Pero, como toda Era, se funde con la anterior mucho antes y ya desde la Revolución Francesa aproximadamente que la venimos venir.

Urano es el regente moderno de Acuario, el signo que no sólo regirá/rige la Nueva Era, sino también donde ingresarán Júpiter y Saturno juntos en diciembre. Nueva normalidad (o el adiós a la normalidad), Nueva Tierra, Nueva Humanidad.

Se le llama “Luna azul”, pero de azul no tiene nada: es la segunda Luna llena dentro del mismo mes calendario. La anterior fue la Luna llena en Aries el 1 de octubre.

Entonces…

No es poco que esta Luna llena, cerrando un ciclo que atravesó toda la pandemia, nos muestre los resultados de aprender a ser pacientes, a darnos pausas, de recordar cómo estimular nuestros sentidos en un mundo que nos los tenía apagados. Nos muestra cuánto crecimos dándonos tiempo para el relax, el placer, el disfrute de estar vivos. Aprendimos a atravesar procesos, algunos casi sin darse cuenta. La ansiedad, la angustia y la impaciencia pueden seguir estando allí, pero hemos visto las recompensas de saber esperar.

Se nos ha venido preparando para este momento y el disparador tal vez no estaba programado, pero así como surgió de “lo mal que hacemos las cosas”, o de malas intenciones (no creo que lo lleguemos a saber) nos trajo a este punto cero, a un reinicio total de nuestro sistema de valores y sobretodo, de nuestra relación con la Pachamama, con la naturaleza.

Tuvimos y seguimos teniendo grandes alertas ambientales, que van de la mano con un movimiento ecológico gigante, cada vez más personas se pre-ocupan y ocupan de dejar un mundo mejor, más sano, para las próximas generaciones.

La Luna en conjunción a Urano enfrentándose al Sol, representa la revolución de los valores ancestrales. Rompe los valores anclados patriarcales, recupera los valores abandonados matriarcales. No es una guerra: se necesita la comunión para que dejen de doler el desequilibrio, los abusos, la incoherencia.

Ella contiene la sabiduría de los que antes estaban unidos con la Tierra, de religiones que no eran tales y que respetaban a todas las energías, que veneraban a la Diosa creadora tanto como al Dios. Porque la síntesis del todo tiene las dos energías, el Yin y el Yang desde donde todo es creado.

Retomar de la antigüedad lo que realmente vale la pena también es parte de un cambio de Era, como si fuéramos a reencarnar y tuviéramos que llevarnos la sabiduría de la vieja vida hacia la nueva, dejando atrás lo putrefacto, lo que se llenó de hongos porque estuvo mucho tiempo en el mismo lugar. Cuando dejamos orgánico quieto mucho tiempo, viene la muerte y lo corroe. Se llena de hongos y bichitos, de lo muerto nace la nueva vida. Se atraviesa un umbral. Y así estamos ahora.

La Luna llena se perfecciona en un día portal como Samhain/Beltane, y ella de por sí ya es un portal. Uniendo las dimensiones, atravesando los velos, abriendo las compuertas encontraremos las respuestas. Todo es lo mismo, sólo tiene diferentes versiones de consciencia. Como es arriba, es abajo.

El apuro que sentimos por la ascensión no es casual, pero tampoco es una boludez para comprar en el super: se trata de realmente ascender en consciencia para permitirle a Gaia poder ascender también. Y es que lo importante no somos nosotros: ella se moverá a la quinta dimensión de consciencia lo queramos o no. El asunto es si nos prestamos a colaborar, creciendo como individuos y colectivo hijos de ella, o la abandonamos prefiriendo llorar de miedo en un rincón.

Es tiempo para ser valientes, trascender los miedos que la Luna llena también nos muestra, con el Sol escorpiano de frente. Lo que la Luna traduce de sus códigos solares, nos llega cada noche a nivel inconsciente y lo podemos ver representado en sueños, que luego pedirán su traducción.

Es momento de soltar las amarras oxidadas. Todo este año y los tiempos que vienen nos seguirán pidiendo desapego, soltar el control, trascender los miedos. Cada quien buscará el camino a su manera, pero lo importante al final, es que la evolución nos encuentre de la mano.

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Luna nueva en Libra

A las 16:30 hora Uruguay/Argentina/Chile, la Luna llega al grado 23°53′ de Libra y perfecciona su fase nueva, junto al Sol.

Aspectos

La Luna nueva se da en oposición a Marte, ¿alguien dijo aprender a negociar y equilibrar los vínculos, y las energías internas? Tanto Marte como la Luna nueva están en cuadratura a la triple conjunción en Capricornio: nos hemos dado cuenta de que los vínculos no pueden tener ningún “deber ser”. No hay nada que debamos ser dentro de cualquier tipo de relación, sobretodo si tiene implícito nuestro deseo.

¿Cómo que tengo que desear a alguien del sexo opuesto? ¿Cómo que lo que “está bien” siempre es lo que hace la mayoría, lo que dice la iglesia, lo que hicieron mis abuelos? ¿Acaso no soy libre de vivir mis vínculos y las relaciones con mis pares, de la manera que me nazca, como sea que los desee?

Venus, regente de la lunación, se opone a Neptuno: basta de romantizar, de pretender que un príncipe o princesa te salve del hastío que es no conocerte a vos misma ni a tu deseo. Purificálo de todas las capas y condicionamientos de lo que te hicieron creer que tiene que ser el amor. Capaz es algo opuesto, diferente, más acorde a tu esencia natural.

Mercurio retro en Escorpio sigue en oposición a Urano, indagando a fondo: ¿qué tipo de compromiso emocional me ata? ¿Cuál compromiso deseo adquirir, o en cuál necesito expresar que deseo más libertad? ¿Será que libertad y compromiso siempre fueron parte de lo mismo y nos hicieron creer que son opuestos? No puede existir compromiso sin libertad.

¿Qué pasa si me abro, si abro mi corazón, y salgo herida? ¿Tengo otra vida para jugármela o ésta es la única que conocemos y que hay que aprovechar?

¿No será momento de mandar a todos los miedos vinculares un poco a la mierda? ¿Y si abrirme a mostrarme vulnerable es, en realidad, una fortaleza? ¿No será que es preciso animarse a transformarse, a amarse como loca, y a dejar que los vínculos nazcan de ese amor propio?

¿Qué deseo al respecto de mis vínculos amorosos, sexuales, sociedades, amistades íntimas?

¿Estamos alineados o vamos a destiempo? ¿Podemos volver a equilibrarnos?

La sabiduría radica en el equilibrio.

¡Feliz Luna nueva!

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Luna llena en Aries

A las 18:05 del 1 de octubre, se perfecciona la Luna llena en Aries en el grado 9°08′, en conjunción a Quirón, mientras Marte retrogradando en el mismo signo, sigue en tensa cuadratura a la triple conjunción y en trino al Nodo Sur en Sagitario.

No es una Luna llena fácil para el ego. Nada en el 2020 lo es.

La energía del planeta se está acelerando. Sentimos que el día dura menos horas cuando científicamente está sucediendo lo contrario, la rotación del planeta se ralentiza para permitir el cambio vibracional de Gaia.

Si el planeta gira más lento, tenemos mejores chances de absorber toda la energía que atraviesa el campo electromagnético y llega hasta nosotros. Las ondas de información lumínica cada vez son más fuertes e intensas, llegan mucho más cargadas que antes y nos ayudan a vibrar más alto. Los eclipses, los rayos del Sol, la luz de la Luna, todo nos transmite información. Nuestro cuerpo físico a veces necesita tiempo y pausa para aceptar los cambios vibracionales, para poder sentirse un poco más liviano. Somos seres muy densos en la 3D, es por eso que el universo onírico a veces nos aliviana tanto, porque nos hace contactar con dimensiones más sutiles, que con el cuerpo físico vibrando bajo en general no podemos.

Estamos sintiendo todo más intensamente, cada Luna llena nos atraviesa con su fuerza, sacando a la luz lo inconsciente, lo reprimido. Es la fase ideal para abrazar a nuestra sombra, para integrar nuestra natural oscuridad. Cada Luna nueva nos mete en la cueva para procesar el reinicio personal y colectivo.

Estamos viviendo un despertar masivo este 2020, que durará unos cuantos años más, pero este pareciera ser el trampolín hacia el futuro. Un futuro donde muchísimas cosas no pueden sostenerse más.

Así como la Gran Mutación de fin de año ya se siente trayendo la destrucción de viejas formas, de realidades que ya no pueden seguir siendo reales, Marte detona todo lo que sigue sosteniéndose a la fuerza. El señor está en su casa pero aunque esté retrogradando, lo que menos hace es estar dormido: todo el fuego reprimido sale a la superficie. Incendios generados para favorecer a la ganadería, un sistema capitalista que ya no puede más de arrollador y abusador con la naturaleza -y con nosotros mismos, dándole manija a la rueda- normas sociales que parecen venir del 1500, pretendiendo coartar libertades que en realidad a nadie molestan. Pero sí lo hacen, porque irritan al statu quo de la iglesia, del capital, del combo que siempre pretendió mantenernos en una caverna cual alegoría de Platón.

Se acabó la era de la ignorancia y de la superioridad de las creencias en que algo mayor nos domina, nos bendice o nos castiga. La Era de Piscis se va despojando de sus trapos más sucios este año. Nos deja mucha sabiduría y aún tela que cortar, nos deja una New Age que seguir cuestionando, nos abre la puerta a la sabiduría interior si aceptamos que el gurú de nuestra vida somos nosotros.

Muchos dicen que estamos ascendiendo, vibratoriamente lo es. Tus dolores de cabeza no son casuales, algo se está reajustando. Las hebras de tu ADN, tus células, tu sangre, todo tu cuerpo físico lo siente y necesita más descanso que antes, al menos hasta atravesar la gran ola.

Pero no es una aascensión new age pedorra, no nos vamos a otro plano a vibrar como Buda desde un lugar egoico de “yo ya me salvé”, porque para eso es que se va la Era de Piscis. Estamos bajando el cielo a la tierra, aprendiendo a lidiar con nuestra humanidad y nuestra espiritualidad al unísono, y destruyendo creencias al respecto de ser mejor que otros por tener un camino espiritual. Es hora de romper con esa mierda que también responde a un abuso de poder.

La ascensión no es física, es energética, es de nuestro espíritu. Es dimensional. Habla de saber vivir acá, en lo cotidiano (Nodo Norte en Géminis) como allá arriba, en la meditación o en el ámbito de conexión con una misma.

La Luna llena junto a Quirón, Marte en cuadratura a la triple conjunción en Capricornio y en trino al Nodo Sur nos piden que soltemos el ego, meten el dedo en la llaga, revuelven la herida que más nos duele. Quieren que salgamos de la zona cómoda, que dejemos ir esos dolores a los que nos aferramos como excusas, como bastones que nos sostienen en el victimismo. Que agarremos a machetazos esas máscaras soberbias, egoístas, aceleradas y competitivas, que sólo protegen a un ser vulnerable y sentimental que necesita abrirse en dos para salir a la luz, para tomar color. Porque la Tierra nos precisa abiertos y no estresados por nuestra antigua historia.

Tu pasado ya se fue, y vos no sos tu pasado.

Explotá todo lo que tengas que explotar porque no podés seguir sosteniendo tu historia si te está dañando. Llorá, preguntale a ese dolor físico o emocional qué quiere decirte, y dejalo ir.

Soltar los apegos y la ilusión de control son el mejor remedio para lo que resta de este año, y para lo que viene.

Feliz Luna llena de quemar todo lo que ya se murió. Quemá también a los fantasmas.

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Luna nueva en Virgo

El jueves 17 a las 8 am se perfecciona la Luna nueva en Virgo, en el grado 25° del signo.

¿Cuántas veces chequeás las cosas por inseguridad?
¿Cuánto tiempo demorás más las cosas para hacerlas perfectas?
¿Creés que cada dolor es una enfermedad desarrollándose? ¿Te permitís sentir y liberar tus emociones?
¿Acaso te autodenominás ansiosa pero lo que realmente pasa es que querés controlarlo todo y no tenés paciencia para nada?
¿Solés faltarle el respeto a los demás por alguno de estos motivos? Presionarlos, obligarlos a encajar en tus moldes, exigirles cosas…
¿Tu inseguridad altera el equilibrio en tus vínculos?

Podemos usar miles de máscaras, pero la inseguridad siempre se revela. Lo mismo sucede con la impaciencia. Podrías jurar que nadie lo nota, pero sí. Salen en nuestras palabras, en nuestro lenguaje no verbal, hasta en las cosas que compartimos en redes sociales.

La culpa, no saber recibir, la necesidad de sentirte útil… te puedo enumerar muchísimos asuntos que tarde o temprano pueden afectar tu salud mental.

La impaciencia o el miedo al futuro y la consecuente obsesión por controlarlo todo, pueden fácilmente convertirse en ansiedad.

La ansiedad es un trastorno serio y tanto como la depresión y los ataques de pánico, banalizarla es reducirla a un simple estrés o a un “es que no sé esperar” que de fondo tiene bases de miedo e inseguridad: miedo al rechazo, al dolor, al abandono.

La salud mental no es un juego y además de alterar tu propia vida, también altera la de tu entorno. Justificarte en comportamientos “porque tengo la Luna en Virgo” -por citarte el ejemplo de referencia-, o porque tengo al Sol en cuadratura a Quirón, etc, solamente te estanca en un círculo vicioso de victimismo.

En esta Luna nueva podés intencionar liberarte de todos los condicionamientos que quieras, pero tenés que quererlo de verdad, con coherencia en todo tu ser. Pasa que querer algo que nos libere de nuestros comportamientos más nocivos, suele sacarnos del confort, de las excusas, de mi lugar de víctima de los demás, del universo.

Se llama tomar responsabilidad. Y sana tanto como purifica.

Intencionemos juntas salud, sanación y purificación de todo tipo, para el mundo.

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Luna llena en Piscis

A las 2:21 am del 2 de septiembre, se perfecciona la Luna llena en Piscis, en el grado 10°12′ del signo.

La Luna forma un sextil a Urano y éste recibe un trino del Sol en Virgo. Marte en Aries está en cuadratura a la triple conjunción en Capricornio y a Venus en Cáncer, opuesta a los capricornianos.

Como con cada Luna llena, tenemos claridad sobre los asuntos de la casa Piscis de nuestra carta, y cerramos un ciclo de seis meses al respecto. Necesitamos ver, con los ojos bien abiertos, qué cambios vienen en camino para apoyar nuestro crecimiento evolutivo. Verlos para abrazarlos y permitirlos, no para intentar evitarlos (porque será en vano). Siempre es mejor fluir, dice Piscis.

Un poco de mi llegada hasta esta Luna llena.

Conscientemente, y a la edad en que uno debe elegir estudiar una carrera para trabajar, mi elección fue el diseño gráfico junto a la fotografía. Esas palabras definían mi profesión y mi trabajo.

Pero qué diferente es sentir que uno tiene una “profesión” de una “vocación”. La vocación es la llamada del Alma, y ella es la que sabe cuándo vamos a comenzar a olfatear el camino.

Cuando cumplí 31 y estaba terminando mi retorno de Saturno -y también una relación- me dí cuenta de que en la ciudad en la que nací, nunca “me salía bien” eso que tanto quería dar. Dí cursos de metafísica, de astrología y de registros akáshicos, pero sentía que no podía crecer, expandirme. No fue hasta que me instalé en Uruguay que todo comenzó a cambiar, porque yo me había animado a hacerlo.

Versión corta: fue viviendo acá que me dí cuenta de que necesitaba insistir con la llamada de mi Alma, pero no era por donde yo pensaba que venía la cosa. Fue gracias a un impulso de mi pareja que descubrí que “la cosa” venía por un lugar donde no me sentía segura, que me apasionaba, sí, pero me aterraba al mismo tiempo.

Empecé un blog donde escribía sobre astrología y metafísica, y de a poco comencé a trabajar leyendo cartas natales.

Pero yo ni me recibí de astróloga ni soy terapeuta de certificado (más que los de terapia floral o registros akáshicos por ejemplo): me hice terapeuta de mí misma. Y en ese proceso, fui adquiriendo herramientas que no podía sencillamente guardar en un cajón y ya.

Tenía que hacer algo con todo aquello que, poco a poco, me ayudaba a estar de pie después de tantas caídas, y eso era ofrecer mi propia medicina, todo lo que incorporé durante tantos procesos de renacimiento.

¿A qué voy con todo esto?

A que tu propia medicina ya está dentro tuyo, tu manera de sanarte a vos misma y de aprender a transcender e integrar tu sombra, tus heridas y dolores, también.

Me refiero a que no existe el mejor terapeuta: existe el indicado para vos, porque es quien te despierta a tu propia capacidad sanadora.

Y a que tampoco existe la verdadera y completa sanación: lo que hacemos es tomar consciencia y cambiar de perspectiva. Hay heridas que nunca podremos sanar, pero sí podemos aprender a convivir con ellas, a ponerles bálsamos.

Pero el mejor secreto para sentir que hemos “sanado”, así entre comillas, es desaprender lo que la sociedad nos dijo que teníamos que ser y hacer, para permitirnos ser y hacer lo que nos pide el Alma, estemos llenas de miedo o no.

Y perdonarnos, por haber sido alguna vez, lo que no nos gustó ser, o lo que nos lastimó ser y hacer. Porque todo lo vivido tiene un motivo, y ese motivo es reencontrar lo que creíamos perdido al nacer -esa conexión eterna con el Todo- dentro de nuestro corazón.

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Luna nueva en Leo

La Luna nueva en Leo se perfecciona este 18 de agosto a las 23:18 (hora Uruguay/Argentina) en el grado 26°35′ del signo.

Lo hace en conjunción a Mercurio, en trino a Marte en Aries, en sextil al Nodo Norte en Géminis-trino al Nodo Sur en Sagitario, y en inconjunción a Saturno retro en Capricornio.

Marte sigue cuadrando a la triple conjunción en Capricornio, respondiendo a una necesidad interna y social de autonomía, de autoafirmación, y de acción por sobre lo que nos domina: corporaciones, personas con mucho poder, miedos, dinero… (inserte aquí lo que siente que le domina porque le ha entregado su poder en algún momento). Esta cuadratura nos hace luchar por nuestros derechos, como guerreros, decididos a tirar abajo toda estructura abusiva, controladora y reguladora de libertades ajenas que infundan miedos, porque como se sabe, el mejor método de control es el miedo, que nos aleja del amor.

Y ahí está el quid de la cuestión: ¿tanto me alejé del amor que estoy llena de miedos? ¿Por dónde comienzo a recuperar el contacto con mi parte divina, llena de amor y de confianza en el todo?

Hace poco, en una situación de angustia, sentí que tenía que pedirle a “dios” y a los ángeles protección. No uso la palabra “dios” como divinidad en mi día a día, me gusta más Diosa, o Gran Espíritu. Pero de niña me enseñaron a rezarle a “Dios” y ahí quedó guardado el concepto de fe y seguridad, en una entidad masculina. Y cuando le cambio de nombre, no siento tanta seguridad. Así como me lo cuestioné en ese instante, decidí ponerme a practicar sentir lo mismo pidiéndole protección al Gran Misterio, a mis ángeles, a la fuerza de mi Yo Soy. Con esto les explico el contacto de la Luna nueva con los nodos: a veces lo que nos da seguridad no va de la mano con lo que valoramos o creemos, entonces tenemos que permitirnos la autoobservación y la flexibilidad de reconocerlo primero, para después cambiarlo.

Y como la Luna nueva es en Leo, para cambiar primero tengo que saber quién soy, qué deseo en mi vida, qué amo. Y conectarme con la mano en el corazón para hablarme con honestidad y amor, mucho amor.

No es un año liviano, pero es un año donde estamos abriendo corazas a la fuerza, donde ya no podemos seguir siendo una sociedad ególatra que le cede el poder personal al más fuerte, al más adinerado. Es hora de abrir el corazón y ser generosos, compasivos y amorosos con nosotros mismos y con los demás.

Marte nos ayuda a enfocarnos en la acción que deberemos tomar una vez que podamos respondernos la pregunta: ¿quién soy yo?

El mundo no cambia solo. Y nos necesita con el pecho abierto de par en par.

Feliz Luna nueva en Leo.

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3 de agosto: Luna llena en Acuario.

A las 12:58 hs -hora Uruguay/Argentina- en el grado 11°45′ de Acuario, se perfecciona la Luna llena del mes de agosto.

Aspectos técnicos

La Luna y el Sol estarán en cuadratura a Urano en Tauro, uno de los regentes del evento. Marte estará en cuadratura a Júpiter retro en Capricornio. Quirón retro en Aries estará en sextil a la Luna y en trino al Sol, y Saturno, el otro regente lunar, estará en inconjunción a Venus + Nodo Norte en Géminis, y opuesto a Mercurio en Cáncer.

La tensión se siente. Hay mucho deseo de liberación, ganas de llorar, de explotar. Pero puede haber demasiado ego-capricho en juego.

El cambio es necesario y liberarse de pesos muertos, también. Marte hace explotar creencias que sostuvimos por demasiado tiempo, personal y colectivamente. De hecho, con cada Luna llena, el inconsciente colectivo se despliega al consciente para que veamos, aceptemos y liberemos la parte que nos toca.

Quirón nos muestra lo que nos duele, lo que también precisamos validar para sentirnos cómodos en nuestra propia piel, y que se vinculan a nuestra familia, a lo ancestral, al pasado.

Sobre la Luna llena en el signo de la libertad.

Las normas de la sociedad pueden habernos influenciado a respetarlas o a crear nuevas reglas internas que luego de un tiempo nos cuesta derribar: las hemos convertido en nuestra verdad, mientras aquello que no nos gustaba quedó enterrado en lo profundo de nuestro inconsciente.

Cada Luna llena echa luz sobre ese inconsciente, sobre lo oculto, secreto, negado, reprimido. Es ahora que miramos con claridad nuestras nociones de libertad, desapego, para romper con lo establecido inconscientemente y ser libre de limitaciones.

Acuario te muestra qué es aquello que siempre creíste sobre la libertad, sobre el cambio, sobre ser realmente quien viniste a ser en este mundo, bancándote salir del molde de un montón de preconceptos y normas preestablecidas. Te lleva a romper cadenas que te sostienen atada a una posición fija y de temor al cambio, en lugar de verlo como una gran oportunidad de crecimiento.

Entonces…

¿Qué es para vos ser libre? ¿Qué representa la libertad?
¿Estás lista para abrazar el cambio? ¿Para despertar tu consciencia aunque pueda doler?

El 24 de enero de este año, tuvimos la Luna nueva en Acuario, que abrió el ciclo de seis meses que, con esta Luna llena, cerramos ahora.

Se nos están mostrando cierres y respuestas sobre asuntos relacionados a:

-Despertar tu conciencia
-Permitirte el cambio
-Romper patrones y creencias limitantes
-Animarte a reconocerte creativa
-Compartir lo que amás con el mundo
-Probar nuevas terapias de sanación 
-Comprometerte con tus procesos internos
-¡Aprender astrología! ¿Por qué no?
-Mostrar lo que te hace especial como marca distintiva
-Cambiar de actitud en cuanto a apegos e ideas estancadas
-Acercarte a nuevas herramientas de tecnología de conciencia
-Crear y gestar las ideas que te lleven a reconocer y compartir tu talento
-Dejar de ponerte trabas en el camino porque le temés al cambio
-Sacudir las ideas románticas e idealizaciones de tu cabeza: la realidad puede ser mucho más apasionante y fogosa
-Ver la verdad de las situaciones y personas con las que sentís tensiones: son tu reflejo
-Dejar de querer tener la razón para poder experimentar otras perspectivas
-Abrirte a recibir el cambio en la zona Acuario de tu carta natal

Axis Leo-Acuario

El Sol en Leo (identidad, esencia, Yo) se opone a la Luna en Acuario (colectivo, metas, futuro) y la ilumina de frente. Cada Luna llena es un espejo de nuestra conciencia, nos hace ver lo guardado en el cajón del inconsciente.

El axis Leo-Acuario nos muestra la dualidad del yo y los otros, de cómo conozco mis dones y los uso para el mundo. Leo sería el ego y Acuario su transfiguración. Pero ni uno es malo ni el otro es el bueno: son opuestos-complementarios. No seríamos nada si tenemos dones pero no hay personas a quienes ofrecerles lo que hacemos con ellos, ni podríamos vivir en la Tierra sin una identidad. Así que la tarea es la coherencia, el equilibrio entre el yo y el mundo.

La confusión se da cuando creemos que somos todo eso que etiquetamos, cuando negamos lo que no nos gusta de nosotros -y hasta de los otros- y cuando decimos no ser nuestro ego: nos damos al colectivo en una aparente muestra de desapego (Acuario), cuando en realidad estamos queriendo ser notados (Leo). Y eso está bien, ¡por supuesto! Pasa que generalmente creemos que darnos importancia está mal, que es egocéntrico, que hay que darlo todo por la causa. Pero si yo no estoy bien, lo que haga tampoco lo estará. Sencillamente porque en el proceso me olvidé de mí, de nutrirme, de valorarme y validar mi bienestar primero.
Eso no es egoísmo: es amor propio.

Cuando decidimos ir hacia adelante en pos de una meta colectiva, ni puedo querer ser el centro ni el centro deberían ser los otros: necesitamos un equilibrio. Y la creencia limitante es creer que hay que darlo todo por la causa convirtiéndose en un mártir de la era pisciana, ¡para ser admirado como un leonino!

Ser coherentes con nosotros mismos es realmente un trabajo de toda la vida.

¡Feliz Luna llena!

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Segunda Luna nueva en Cáncer.

La Luna nueva del 20 de julio es la segunda en Cáncer este año, que cierra el ciclo de eclipses en el eje Cáncer-Capricornio y viene super cargada de ambas energías.
Aunque sea una apertura, tiene tinte de cierre porque se da en el grado 28°27′, casi saliendo del signo.

Se perfecciona en oposición a la triple conjunción en Capri (Júpiter, Saturno y Plutón) y en trino a Neptuno retro en Piscis.

Sin duda nuestro mundo emocional se siente como “atacado”, porque en realidad se nos está pidiendo permitirnos la vulnerabilidad, abrir el pecho de cangrejo para dejar que el corazón, a flor de piel y en carne viva, respire. No estamos siendo atacados por nada ni por nadie, porque en realidad se están cayendo nuestros muros de defensa, los que nos protegen del contacto con el mundo exterior.

Estamos probando que, de tanto estar en casa, el reencuentro con la nueva normalidad inevitablemente viene con un nuevo punto de vista, una manera de observar a la vida desde otro lugar: aceptándola.

La aceptación nos permite dejar ir el pasado, porque reconocemos y aceptamos que no lo podremos cambiar. Nos permite perdonar, para reconocer que por algo co-creamos esa experiencia con anticipación, porque algo hemos aprendido de ella. Nos permite soltar el control (y por ende la ansiedad) porque aceptar que no podemos controlar nada, sino más bien responsabilizarnos y co-crear sólo lo que está a nuestro alcance, nos relaja.

Aceptar que hay cosas que duelen, asustan. Aceptar que hay otras que nos hacen inmensamente felices. Aceptar que está bien sentirse como sea que una se sienta, en éste y en cualquier otro momento.
Aceptar.

No sé si hay otro truco, pero la aceptación nos quita mucho peso de encima.
Sobretodo si aceptamos que somos seres sensibles, que se protegen por mecanismos automáticos pero que también pueden recordar cómo confiar.

Aceptar el momento presente con todo lo que trae, y sentir, sentirlo todo. Pero sobretodo animarnos a sentir el amor del que estamos hechos. Tal vez ese sea el camino.

Al menos eso siento que nos dice la Luna cuando nos mira cada día, la veamos o no.

Feliz día de la amistad, amen mucho y díganlo.

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Intenciones de Luna nueva

Cuando comencé a aprender astrología, mis listas de intenciones de Luna Nueva eran collages llenos de imágenes, frases, claves. Una de las primeras que hice intencionaba mudarme de país, conocer Uruguay, animarme a hacer cosas sola. Yo, que siempre había saltado de relación en relación, necesitaba y quería hacer cosas sola.
Me mandé y lo hice. Intencioné y trabajé por eso.

En otras intencionaba el tipo de relación que quería, conmigo y con un otro. Lo que deseaba del vínculo y cómo deseaba habitarme. Poco a poco, mientras me seguía descubriendo a mí misma, iba intencionando sobre el tipo de trabajo que quería. Uno de los últimos era un consultorio astral, de registros akáshicos y terapia floral. Si bien ya no trabajo con registros -al menos en este momento- todo lo demás, de todas mis listas de intenciones, se ha convertido en realidad.
Sé que agarré calabazas y las convertí en carrozas, y sé que tuve miedo, terror, inseguridad, miles de veces en ese camino. Sé que de las cosas que intencionaba con duda, nada se iba a cumplir. Porque eran relleno, no importaban tanto, no eran parte de mi proceso evolutivo.

Ya no intenciono como antes, tengo sólo una o tal vez dos intenciones de las que hablar con el Universo, el resto aprendí a crearlo y a fluir. No pido que algo “venga” porque aprendí cómo manifestarlo.
Hace tiempo me siento en un umbral. Escorpio ascendiendo, otra vez me pide profundidad, reconocer y liberar emociones. Siento que mis intenciones son todas hacia adentro, hace años. Integrar mi sombra, abrazarme completa, superar miedos y atravesar las iniciaciones que la vida me pida. Revelar mi real ser. Mi objetivo es saber cuándo dejar que mi ego mande y cuándo fluir con mi Alma, saber equilibrar la vida humana con el espíritu que soy.
Deseo soltar los apegos a toda forma, poder vaciarme, arrancar mis etiquetas y dejar sólo la de mi verdadero nombre. Mi nombre “terrenal” me cansó, agotó. Está ahí, pero ni siquiera me siento María Alejandra. Una cáscara se rajó. Hola eclipses sobre mi conjunción Luna-Neptuno natal en casa II.

Las intenciones ya me mostraron que puedo hacia afuera.
Ahora me están mostrando que puedo también hacia adentro.