Publicado el

Venus rx sextil Neptuno

Venus rx en Capricornio está perfeccionando un sextil a Neptuno en Piscis que, aunque breve, apunta hacia la claridad de nuestra búsqueda, tanto vincular como de nuestros propios deseos.

Es un momento de lucidez espiritual, de seguir los dictados del Alma, de despertar consciencia al respecto de cuánto nos han apresado los sistemas de educación y obediencia, para convertirnos en modelos seriados de personajes que en realidad no somos. Para hacernos olvidar de nuestra magia, del poder de lxs ancestrxs que llevamos en la sangre.

Buscando la pertenencia y la aceptación nos hemos herido a nosotrxs mismxs, por creer que teníamos que ser como se nos ha impuesto que debíamos ser y funcionar. Y ha llegado la hora de rebelarse desde el amor.

~~~

Venus y la Luna representan arquetipos inconscientes que nos llevan a la búsqueda de respuestas del misterio que somos, indistintamente del género con el que hayamos nacido. Nos guían en nuestros ciclos, en momentos de luz y marea alta y también cuando necesitamos entrar a la cueva para encontrarnos cara a cara con los miedos, el dolor, la propia herida. Son energías que entendemos instintivamente, y que si seguimos su juego en el cielo, podemos comprender mucho de nosotrxs mismxs.

Estos dos personajes cósmicos se alían mes a mes para ayudarnos a recordar nuestro hogar, a la Diosa Creadora, a la Fuente, incluso. Siguiendo sus ritmos es que entendemos que todo está vivo, todo pulsa, late, y sigue un fluir armónicamente sincrónico.

Lo que haga Venus junto a Neptuno, su octava mayor, y junto a la Luna, nos propone despertar hacia la verdad interior, al balance de nuestras energías yin y yang interiores, a reconectar con la Diosa Creadora, con los arquetipos femeninos de nuestra psique que tan ocultos y bastardeados estuvieron por siglos.

Venus es la guía para recuperar el contacto con nuestra energía primigenia, el origen. La magia.

Mientras sigue en el inframundo sin verse, va a unirse al Sol en unos días y marcar así la mitad de su retrogradación. También indicará el inicio del peregrinaje en que les propongo seguir sus pasos para reconectar con el amor propio, la magia, las sombras, las luces y la Diosa.

¿Me acompañan?

Publicado el

La Hermandad de la Rosa

Mi abuela materna se llamaba Rosa.
Su apellido era de origen arameo.
En todas las casas que viví, había algún rosal.
Mamá me transmitió el amor y la admiración por el aroma de las rosas, por su belleza, por su significado. Su apellido, en italiano, significa “hermana”.

Hace unos años, jugando con un oráculo, me salió una carta que citaba a “La Hermandad de la Rosa”. Inmediatamente sentí atracción por ese concepto, por esa unión que proponían las palabras hermandad y rosa. Super que habría algo que me iba a ofrecer respuestas aunque ni siquiera tuviera las preguntas.
Y ahí pasó: me sumergí en un mundo donde cada cosa que leía me erizaba la piel, me sacudía las células, me proponía recordar.

En uno de los ataques de pánico más grandes que tuve, sentí a María, cualquiera sea su forma, cubrirme con su manto y calmarme todos los cuerpos. María, una de las formas de Kwan Yin, de Hathor, Isis, Atenea, Venus, Afrodita, Ishtar, Inanna. En todas sus caras, facetas, energías, María lleva a la rosa dentro de sí misma.

En la antigua Lemuria, la Hermandad de la Rosa consistía en doce grupos de doce mujeres en círculo, anclando la energía de la Diosa a la Tierra, también llamado el Divino Femenino. Crearon una red cristalina de amor alrededor de Gaia. Por supuesto, como con quienes encarnaron toda acción relacionada a permitir la libertad humana, también fueron perseguidas y asesinadas. Pero renacieron, una y otra vez, y aunque fueron perdiendo la memoria vida tras vida, algo siempre les guiaba a recordar.

Eran 144 mujeres y de ellas, muchas tuvieron descendencia y se esparcieron por todo el mundo. Sea por sangre o por espíritu, somos muchas las que nos cansamos de encontrar señales y sincronías como para no hacer nada con ello.

El cáliz, el Santo Grial, la cruz Ankh, el árbol de la vida, Sirio, Atlántida, Lemuria, Avalon…todo está relacionado con la Diosa, guiada por María, la de Magdala. Ella misma dice llamarse así, porque su nombre no era Magdalena, sino que era María y Magdala era su lugar de procedencia.

Dentro de la Hermandad se pide estar conectadx internamente con la Diosa y el género es indistinto porque lo que importa es la intención. No hay juicio, no hay envidia ni competencia, ni superioridad o jerarquías, aunque sí hay personas que guían, por cuestiones de orden.

Si algo de esto te resuena, si tenés la piel erizada, hacele caso. La Hermandad te está llamando.

Publicado el

Permitirse mutar

Siento que soy una tormenta eléctrica.
El mar retirándose a punto de volver con más fuerza.
La ola que al retornar lo inunda todo.

Soy una con las flores, plantas y árboles, con el mar, los animales, la naturaleza.
Soy el alimento que me ofrece la tierra. Ese olor a ozono cuando recién comienza a llover, las gotas frías en la cara y en la hierba, los truenos que hacen temblar nuestras bases. El viento, el viento fresco que te cierra los ojos, el que despeina y divierte, el que arremolina las hojas y las hace danzar.
Soy esa energía que se recuerda cuando se rodea del resto de los reinos.

No puedo trabajar, me cuesta escribir lo que es del hemisferio izquierdo. No tengo foco para otra cosa que no sea mi vida personal. Mis ritmos, mis ciclos internos, mi casa y todo lo que la habita, me pide atención. No me cuesta dársela, pero me es incómodo no ser una adicta al trabajo, no trabajar todo el día para evadir.

Me doy cuenta que el cuerpo y el alma me piden otra forma de llevar adelante el trabajo, dejando de hacerlo racional, lógica e intelectualmente, incluso cuando enseño. No es dejar de trabajar, es transmutar la forma. Transformar.

En el encuentro con mi casa, la naturaleza y ese otro yo con quien convivo, siento que soy lo que he venido a ser, y es por eso que la energía de la tormenta me es necesaria: necesito arrasar, destruir, revolcarme en el barro para salir nueva, renacida, transparente.

Mis momentos nutricios ya no pueden seguir siendo volátiles y efímeros. Ya no pueden ser sólo momentos y la nutrición no es sólo el alimento.
Aunque sembrar previo a la Luna nueva se siente fuerte: comeré aquello que he cuidado, que he nutrido, para que me nutra a mí.

Necesito cerrar la etapa de una tal Alejandra, para que la que surge desde adentro pueda romper la armadura y salir del cascarón.

En el abrazo del romero, de las caléndulas, las rosas y el lino floreciendo, la belleza de la pasionaria y la paz de los árboles, me siento en casa.
De allí nace todo lo que luego podré dar, pero mientras tanto tengo que ocuparme de la energía que conlleva el proceso de florecer.

Mientras se ordenan mis caminos interiores, qué lindo es pasar el día culo pa’rriba entre las plantas.

Publicado el

Mi vida entre las plantas

🌱Mi vida entre las plantas🌺

Toda mi infancia y hasta el final de mi adolescencia viví en la casa de mis abuelos. Los mejores recuerdos que tengo eran de jugar sola, armando carpas o construcciones de ladrillos y escombros -que eran mi refugio- y siempre estaban rodeadas de plantas. El patio rebalsaba de tan lleno de macetas, lo recuerdo y me parece una locura. Pero miro a mi patio y no estoy tan lejos de eso la verdad…ahhh, lo heredado.

En el jardín, un laurel gigante. Enorme guardián de mis juegos, de la casa y sus habitantes. Un limonero, hibiscos rojos, amarillos, rosas y naranjas. Rosa china, lo conocí con ese nombre. Ruda, el remedio con el que la abuela curaba todo. Enredaderas, lantanas, violetas, taco de reina, esponjas vegetales que había plantado mamá, malvones y ortiga. Siempre había ortiga y yo siempre me pinchaba hasta que empecé a hablarle. Sé que si hago memoria, puedo recordar muchas plantas más.

El abuelo había plantado un níspero, que siguió creciendo después de que Pascual dejara este plano. Y un día mi primo lo taló. Todavía me duele, no puedo explciar cuánto.

Mis primeras compañías viviendo sola fueron un falso incienso y otras que iba robando de la casa de mi mamá, en gajitos. Y un día, al lado de la puerta de entrada, había nacido un palán palán. Recuerdo clarísimo ese día porque fue cuando una chispa interna me dijo que investigara, que fuera profundo. Que mirar crecer a las plantas entre el cemento, o resplandecer en lugares que les hacían felices, también hablaba de mí. Yo soy esa misma naturaleza, misma energía, mismo planeta. Yo también soy eso.

En Uruguay tuve que esperar a mudarme a la costa para poder tener espacio para más plantas que se irían sumando. No llevo la cuenta, pero sé que en casa somos muchas. Nos entendemos, escuchamos, ofrecemos asistencia -mutuamente, claro- y nos cuidamos, entre todas.

Lloro de sólo darme cuenta cuánto las plantas han guiado mi vida, junto con los astros pero con una presencia tanto más visible y tanto más sutil.

La naturaleza habla, susurra, y cuanto más estás en ella, más la escuchás. Para mí, eso es la magia.

Y por eso las plantas guiarán las formaciones de 2022 🌹
Yo les avisé😁

Publicado el

Noche de Brujas

Nunca nadie quiere ser de Escorpio.

No así las personas que encarnan con su Sol a este arquetipo tan temido.
Escorpio es mi ascendente y, lejos de integrarlo, siento que cada vez soy más esa energía, al menos en este momento. En el juego de identificarnos con los arquetipos, Escorpio me devora cada vez más. Porque es eso lo que hace, ¿cierto?

Mi Sol en Acuario está esperando su turno, y a veces cuando se cansa de esperar emerge y lo sacude todo cual huracán. Pero Escorpio siempre está ahí.

Le he temido tanto que no me quedó otra que decirme a mí misma y en voz alta, mis miedos más grandes. Hacerme grande frente a la adversidad ilusoria que representan.

Verme en otros con decepción, lastimarme siendo ese otro, ser el pantano, llorar viendo mi sombra, entristecerme, hundirme en obsesiones y en depresiones por no ser toda luz, intoxicarme con mi propio veneno, aprender de los extremos, ser radical, aprender a decir que no e incluso a poner límites desde el dolor o desde el silencio, ambos necesarios para sanar y reaprender a armarme.

Puedo encontrarle la lógica buscando a Plutón en mi carta natal o en tránsito -me es tá ha cien do mier da- pero sin ganas de resistirme, estoy cada vez más inmersa en las profundidades, en la brea pegajosa de lo peor y lo más oscuro de mí misma. Siento que ahora mismo SOY Escorpio, y es un proceso natural, orgánico. Como ascendente, necesario.

Me pregunto a veces si esto es, además de evolución para la consciencia, una trampa de comodidad. Porque eso siento ahora mismo: la profundidad que me abraza y abrasa como un infierno pero en el que me siento como en casa. Ese infierno que te desafía a crecer mientras destruye de tu mano todo lo que sabés que ya no podés sostener. Un infierno delicioso, exquisito, visceral.

Hoy es la verdadera noche de brujas, es Samhain, el Halloween del hemisferio Sur. Podés ritualizar honrando a tus ancestros…o hacer cucharita abrazando a tu propia sombra.

Así que feliz noche, brujas.
Casi todo eso a lo que le tememos*, se encuentra dentro. Cuando lo reconocemos, lo liberamos.

*Excepto el patriarcado y el capitalismo, que se encuentran dentro porque están demasiado allá afuera.

Publicado el

Venus ingresa a Acuario

Venus ingresa a Acuario el 1 de febrero a las 11:05 hs y desde allí será gran protagonista durante este febrero.

Venus es el planeta que rige la energía femenina. Va más allá de la biología, es la esencia, el poder femenino o yin, la Diosa, como prefieras.

La energía femenina es la que crea, la que gesta, y todos la llevamos dentro sin importar nuestro sexo biológico. Sentimos muy fuerte sus tránsitos y conexiones a un nivel corporal, de sensaciones. No es emocional como la Luna, porque Venus “lleva”, en su recorrido zodiacal, nuestro deseo para manifestarlo e incluso trascenderlo. Es más tierra (cuerpo, deseo) y aire (mente, comunicación).

Cuando transita por Acuario, lo principal que sentimos es un hambre de cambio. Y digo “hambre” porque si bien no es visceral como cuando pasa por Escorpio, nos hace recordar nuestra esencia salvaje: nos conecta con la Diosa, la Creadora. Es ella la que, desde el fondo, moviliza las energías y grita pidiendo por ese cambio.

Venus en este signo quiere relaciones en libertad, que no la limiten, que respeten sus espacios, que le permitan ser ella misma sin máscaras ni condiciones. Quiere un cambio radical de look, conectar con todo el mundo y conocer gente nueva, distinta, con quienes pueda establecer conexiones mentales sin que necesariamente haya un interés romántico de por medio. Nos pone algo frías y distantes, por la naturaleza acuariana, pero aquí hay dos consideraciones:

-Queremos estar al tanto de todo, sin perdernos nada, sobretodo de lo que pasa en redes sociales y conexiones online: tal vez intentar encontrar el equilibrio entre eso y nuestra vida interna es un punto a tener en cuenta. No olvidemos que Saturno está haciendo de las suyas con la necesidad de límites y con el tema de las restricciones. Alguna desintoxicación de redes sociales y tecnología no estaría nada mal.

-Quiere libertad: quiere amar en libertad, no tener horarios, ni edades, ni especificaciones de libretos románticos y mucho menos patriarcales. Venus en Acuario es el amor libre de etiquetas y que se atreve a romper con el deber ser y el statu quo.

Venus en Acuario lleva la bandera de que no hay amor sin libertad, ni dentro de apegos egoístas y limitantes, no hay amor sin respeto por los espacios propios e individuales. El amor real es libre. Lejos de él están la desconfianza, los celos, las teorías de conspiración. Quiere establecer relaciones de igual a igual, sin que haya niveles de superioridad o inferioridad, porque busca a un compañero que sepa apreciarla y amarla tal como es.

Nacer con Venus en Acuario es similar a tener a Venus en aspecto a Urano, aunque no sea exactamente lo mismo.

Esta Venus es la que quiere hacer y deshacer sin tapujos, la que busca su propia liberación para ayudar a liberar a los demás, la que necesita su espacio de contacto con ella misma. No hay dramas, no hay enrosques: lo que se requiere es reconocer nuestras ansias de libertad en todo tipo de relaciones. Soltar y dejar ir resulta más fácil, desapegado y menos doloroso.

Durante este tránsito, las relaciones que no tengan futuro o que estén desgastadas o “aburridas”, tienden a revisarse o a tener un vuelco radical: Mercurio está retro en el mismo signo, y Venus se encontrará con Saturno, con Júpiter, con Marte y Urano en Tauro…. y eso significa que habrá algún enfrentamiento previo a una limpieza, de cualquier tipo.

La mujer salvaje también es la que sabe lo que quiere, la que conoce sus ciclos y reconoce cuando a algo le llegó el momento de morir, de transformarse; por ese motivo no es raro que se sienta como el momento correcto para tomar las riendas de nuestras relaciones y comenzar a marcar el nuevo ritmo, ese que va de acuerdo a nuestra propia naturaleza. Si el otro se encuentra de acuerdo, será una gran etapa de crecimiento y transformación; pero si no es así, entonces un final de etapa puede ser necesario para poder permitir la evolución de ambas partes, sea juntos o separados. Venus viene de encontrarse con Plutón en Capricornio así que no le teme tanto a la transformación y conoce muy bien su poder personal.

Escuchá a tu mujer salvaje, a la Diosa, a la Pachamama que recibe tu sangre una vez al mes. Ella es la que te hace latir el pecho cuando la nombrás o cuando caminás descalza en el césped.

Publicado el

Protección energética

Aprovechando la Luna nueva escorpiana y el contacto que tuvo a la triple conjunción (incluyendo a Plutón) en Capri, les comparto la manera que más me ha funcionado para proteger mi energía.

En todo este movimiento de transición dimensional que estamos viviendo, la higiene y protección energéticas son imprescindibles. Así como poner límites reales y energéticos. Turmalinas y obsidianas te pueden asistir para eso.

Les dejo el paso a paso:

1- Cerrá los ojos y visualizá que de tu chakra segundo (si sos mujer) o primero (si sos hombre) nace un cordón que te une con el centro cristal de la #Tierra. Ponele el color que quieras.

2-De ese cordón sube energía divina, pasa por tu columna y se une al Centro Galáctico.

3-Esa energía dentro tuyo, genera una forma toroide -googleala si no la conocés- que arma un huevo protector energético dorado con una capa externa azul. Podés llamar a tus ángeles guardianes y a San Miguel Arcángel para que siempre te protejan.

4- Ese huevo energético, es bañado por lluvia de color dorada, al igual que tu cuerpo. Desde abajo, crece un fuego violeta que te cubre entera. La energía dentro del huevo es pura, te llena cada célula que vibra como un cristal de cuarzo. Todo tu cuerpo vibra en color dorado o transparente como cuarzo.

5-Afuera de tu huevo energético, lo cubre una capa de Fuego Violeta. Es la Llama Violeta Transmutadora, a quien podés pedirle “que se ponga en acción” para transmutar toda baja vibración que quiera acercarse a vos.

6- Alrededor del huevo, hay cinco rosas flotando, del color que quieras: arriba, a tu derecha, a tu izquierda, delante y detrás. A veces, si se marchitan en tu visualización, hay que cambiarlas. Hacelo las veces que lo sientas necesario.

Y listo.

Pedí siempre protección a tus ángeles guardianes, guías, seres cósmicos como Emisarios Pleyadianos de Luz y Amor, ancestros, Arcángel Miguel, Saint Germain, Merlín, y quienes vos quieras. Las amadas Maestras Ascendidas Kwan Yin y María te protegen desde el amor, para que vibres en él y no en el miedo.

Espero que sea de mucha utilidad, ¡elevemos la vibración de Gaia con amor y rompamos lo que nos aferra a los miedos!

Publicado el

Tu destino es la sabiduría.

“En la época de los grandes matriarcados se daba por hecho que una mujer sería conducida de manera natural al mundo subterráneo bajo la guía de los poderes de lo femenino profundo. Tal cosa se consideraba parte de su formación y el hecho de que adquiriera esta sabiduría gracias a la experiencia directa era un logro de primerísimo orden.
[…]

En los momentos más oscuros, el inconsciente femenino, es decir, el inconsciente uterino, la Naturaleza, alimenta el alma de la mujer. Las mujeres dicen que, en pleno descenso, se sienten rodeadas por la más lóbrega oscuridad, perciben el roce de la punta de un ala y experimentan una sensación de alivio. Notan que se está produciendo la alimentación interior y que un manantial de agua bendita inunda la tierra agrietada y reseca, pero ellas ignoran su procedencia.

El manantial no alivia el sufrimiento sino que más bien alimenta cuando no hay otra cosa. Es el maná del desierto. Es el agua que brota de la roca. Es el alimento llovido del cielo. Sacia el hambre para que podamos seguir adelante. Y de eso precisamente se trata, de seguir adelante. De seguir adelante hasta llegar a nuestro destino de sabiduría.”

Este párrafo de Clarisa Pinkola, del libro “Mujeres que corren con los lobos” (la señora biblia), habla sobre la alquimia interna, el proceso de conexión con nuestras profundidades de donde sacamos el poder -alimento- para seguir incluso en las más difíciles circunstancias.

La #Naturaleza es la madre de todos nuestros ciclos y es por eso que necesitamos tanto el contacto con ella: para recordar que somos resilientes, fuertes, poderosas, brujas que alimentan no sólo a su propia alma conociendo los ciclos en los que esto debe hacerse, sino que somos capaces de alimentar a alguien más, literal y metafóricamente. Para recordar que somos seres completos, que ya lo sabemos todo intuitivamente.

Nuestro instinto animal ruge, nos defiende, defiende a los que amamos y nutrimos, y nos alimenta.

Bajar a nuestras profundidades y resurgir con la fuerza para seguir es parte de nuestra sabiduría interior. Anotalo en el espejo

Publicado el

Luna llena en Tauro

El 31 de octubre a las 11:49 de la mañana (horario Uruguay/Chile/Argentina) se perfecciona la Luna llena en Tauro.

Aspectos

La Luna estará en conjunción a Urano retrogradando en Tauro, mientras ambos se oponen al Sol. Mercurio retro en Libra se cuadra a la triple conjunción y Neptuno está en sextil, Venus en Libra se opone a Quirón retro en Aries.

Cuesta nacer a un nuevo mundo. Cuesta parir, ser parido, atravesar el portal.

Técnicamente, parados en el 2020, faltan como cien años y pico para entrar de lleno en la Era de Acuario. Pero, como toda Era, se funde con la anterior mucho antes y ya desde la Revolución Francesa aproximadamente que la venimos venir.

Urano es el regente moderno de Acuario, el signo que no sólo regirá/rige la Nueva Era, sino también donde ingresarán Júpiter y Saturno juntos en diciembre. Nueva normalidad (o el adiós a la normalidad), Nueva Tierra, Nueva Humanidad.

Se le llama “Luna azul”, pero de azul no tiene nada: es la segunda Luna llena dentro del mismo mes calendario. La anterior fue la Luna llena en Aries el 1 de octubre.

Entonces…

No es poco que esta Luna llena, cerrando un ciclo que atravesó toda la pandemia, nos muestre los resultados de aprender a ser pacientes, a darnos pausas, de recordar cómo estimular nuestros sentidos en un mundo que nos los tenía apagados. Nos muestra cuánto crecimos dándonos tiempo para el relax, el placer, el disfrute de estar vivos. Aprendimos a atravesar procesos, algunos casi sin darse cuenta. La ansiedad, la angustia y la impaciencia pueden seguir estando allí, pero hemos visto las recompensas de saber esperar.

Se nos ha venido preparando para este momento y el disparador tal vez no estaba programado, pero así como surgió de “lo mal que hacemos las cosas”, o de malas intenciones (no creo que lo lleguemos a saber) nos trajo a este punto cero, a un reinicio total de nuestro sistema de valores y sobretodo, de nuestra relación con la Pachamama, con la naturaleza.

Tuvimos y seguimos teniendo grandes alertas ambientales, que van de la mano con un movimiento ecológico gigante, cada vez más personas se pre-ocupan y ocupan de dejar un mundo mejor, más sano, para las próximas generaciones.

La Luna en conjunción a Urano enfrentándose al Sol, representa la revolución de los valores ancestrales. Rompe los valores anclados patriarcales, recupera los valores abandonados matriarcales. No es una guerra: se necesita la comunión para que dejen de doler el desequilibrio, los abusos, la incoherencia.

Ella contiene la sabiduría de los que antes estaban unidos con la Tierra, de religiones que no eran tales y que respetaban a todas las energías, que veneraban a la Diosa creadora tanto como al Dios. Porque la síntesis del todo tiene las dos energías, el Yin y el Yang desde donde todo es creado.

Retomar de la antigüedad lo que realmente vale la pena también es parte de un cambio de Era, como si fuéramos a reencarnar y tuviéramos que llevarnos la sabiduría de la vieja vida hacia la nueva, dejando atrás lo putrefacto, lo que se llenó de hongos porque estuvo mucho tiempo en el mismo lugar. Cuando dejamos orgánico quieto mucho tiempo, viene la muerte y lo corroe. Se llena de hongos y bichitos, de lo muerto nace la nueva vida. Se atraviesa un umbral. Y así estamos ahora.

La Luna llena se perfecciona en un día portal como Samhain/Beltane, y ella de por sí ya es un portal. Uniendo las dimensiones, atravesando los velos, abriendo las compuertas encontraremos las respuestas. Todo es lo mismo, sólo tiene diferentes versiones de consciencia. Como es arriba, es abajo.

El apuro que sentimos por la ascensión no es casual, pero tampoco es una boludez para comprar en el super: se trata de realmente ascender en consciencia para permitirle a Gaia poder ascender también. Y es que lo importante no somos nosotros: ella se moverá a la quinta dimensión de consciencia lo queramos o no. El asunto es si nos prestamos a colaborar, creciendo como individuos y colectivo hijos de ella, o la abandonamos prefiriendo llorar de miedo en un rincón.

Es tiempo para ser valientes, trascender los miedos que la Luna llena también nos muestra, con el Sol escorpiano de frente. Lo que la Luna traduce de sus códigos solares, nos llega cada noche a nivel inconsciente y lo podemos ver representado en sueños, que luego pedirán su traducción.

Es momento de soltar las amarras oxidadas. Todo este año y los tiempos que vienen nos seguirán pidiendo desapego, soltar el control, trascender los miedos. Cada quien buscará el camino a su manera, pero lo importante al final, es que la evolución nos encuentre de la mano.