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La Hermandad de la Rosa

Mi abuela materna se llamaba Rosa.
Su apellido era de origen arameo.
En todas las casas que viví, había algún rosal.
Mamá me transmitió el amor y la admiración por el aroma de las rosas, por su belleza, por su significado. Su apellido, en italiano, significa “hermana”.

Hace unos años, jugando con un oráculo, me salió una carta que citaba a “La Hermandad de la Rosa”. Inmediatamente sentí atracción por ese concepto, por esa unión que proponían las palabras hermandad y rosa. Super que habría algo que me iba a ofrecer respuestas aunque ni siquiera tuviera las preguntas.
Y ahí pasó: me sumergí en un mundo donde cada cosa que leía me erizaba la piel, me sacudía las células, me proponía recordar.

En uno de los ataques de pánico más grandes que tuve, sentí a María, cualquiera sea su forma, cubrirme con su manto y calmarme todos los cuerpos. María, una de las formas de Kwan Yin, de Hathor, Isis, Atenea, Venus, Afrodita, Ishtar, Inanna. En todas sus caras, facetas, energías, María lleva a la rosa dentro de sí misma.

En la antigua Lemuria, la Hermandad de la Rosa consistía en doce grupos de doce mujeres en círculo, anclando la energía de la Diosa a la Tierra, también llamado el Divino Femenino. Crearon una red cristalina de amor alrededor de Gaia. Por supuesto, como con quienes encarnaron toda acción relacionada a permitir la libertad humana, también fueron perseguidas y asesinadas. Pero renacieron, una y otra vez, y aunque fueron perdiendo la memoria vida tras vida, algo siempre les guiaba a recordar.

Eran 144 mujeres y de ellas, muchas tuvieron descendencia y se esparcieron por todo el mundo. Sea por sangre o por espíritu, somos muchas las que nos cansamos de encontrar señales y sincronías como para no hacer nada con ello.

El cáliz, el Santo Grial, la cruz Ankh, el árbol de la vida, Sirio, Atlántida, Lemuria, Avalon…todo está relacionado con la Diosa, guiada por María, la de Magdala. Ella misma dice llamarse así, porque su nombre no era Magdalena, sino que era María y Magdala era su lugar de procedencia.

Dentro de la Hermandad se pide estar conectadx internamente con la Diosa y el género es indistinto porque lo que importa es la intención. No hay juicio, no hay envidia ni competencia, ni superioridad o jerarquías, aunque sí hay personas que guían, por cuestiones de orden.

Si algo de esto te resuena, si tenés la piel erizada, hacele caso. La Hermandad te está llamando.

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Permitirse mutar

Siento que soy una tormenta eléctrica.
El mar retirándose a punto de volver con más fuerza.
La ola que al retornar lo inunda todo.

Soy una con las flores, plantas y árboles, con el mar, los animales, la naturaleza.
Soy el alimento que me ofrece la tierra. Ese olor a ozono cuando recién comienza a llover, las gotas frías en la cara y en la hierba, los truenos que hacen temblar nuestras bases. El viento, el viento fresco que te cierra los ojos, el que despeina y divierte, el que arremolina las hojas y las hace danzar.
Soy esa energía que se recuerda cuando se rodea del resto de los reinos.

No puedo trabajar, me cuesta escribir lo que es del hemisferio izquierdo. No tengo foco para otra cosa que no sea mi vida personal. Mis ritmos, mis ciclos internos, mi casa y todo lo que la habita, me pide atención. No me cuesta dársela, pero me es incómodo no ser una adicta al trabajo, no trabajar todo el día para evadir.

Me doy cuenta que el cuerpo y el alma me piden otra forma de llevar adelante el trabajo, dejando de hacerlo racional, lógica e intelectualmente, incluso cuando enseño. No es dejar de trabajar, es transmutar la forma. Transformar.

En el encuentro con mi casa, la naturaleza y ese otro yo con quien convivo, siento que soy lo que he venido a ser, y es por eso que la energía de la tormenta me es necesaria: necesito arrasar, destruir, revolcarme en el barro para salir nueva, renacida, transparente.

Mis momentos nutricios ya no pueden seguir siendo volátiles y efímeros. Ya no pueden ser sólo momentos y la nutrición no es sólo el alimento.
Aunque sembrar previo a la Luna nueva se siente fuerte: comeré aquello que he cuidado, que he nutrido, para que me nutra a mí.

Necesito cerrar la etapa de una tal Alejandra, para que la que surge desde adentro pueda romper la armadura y salir del cascarón.

En el abrazo del romero, de las caléndulas, las rosas y el lino floreciendo, la belleza de la pasionaria y la paz de los árboles, me siento en casa.
De allí nace todo lo que luego podré dar, pero mientras tanto tengo que ocuparme de la energía que conlleva el proceso de florecer.

Mientras se ordenan mis caminos interiores, qué lindo es pasar el día culo pa’rriba entre las plantas.

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Mi vida entre las plantas

🌱Mi vida entre las plantas🌺

Toda mi infancia y hasta el final de mi adolescencia viví en la casa de mis abuelos. Los mejores recuerdos que tengo eran de jugar sola, armando carpas o construcciones de ladrillos y escombros -que eran mi refugio- y siempre estaban rodeadas de plantas. El patio rebalsaba de tan lleno de macetas, lo recuerdo y me parece una locura. Pero miro a mi patio y no estoy tan lejos de eso la verdad…ahhh, lo heredado.

En el jardín, un laurel gigante. Enorme guardián de mis juegos, de la casa y sus habitantes. Un limonero, hibiscos rojos, amarillos, rosas y naranjas. Rosa china, lo conocí con ese nombre. Ruda, el remedio con el que la abuela curaba todo. Enredaderas, lantanas, violetas, taco de reina, esponjas vegetales que había plantado mamá, malvones y ortiga. Siempre había ortiga y yo siempre me pinchaba hasta que empecé a hablarle. Sé que si hago memoria, puedo recordar muchas plantas más.

El abuelo había plantado un níspero, que siguió creciendo después de que Pascual dejara este plano. Y un día mi primo lo taló. Todavía me duele, no puedo explciar cuánto.

Mis primeras compañías viviendo sola fueron un falso incienso y otras que iba robando de la casa de mi mamá, en gajitos. Y un día, al lado de la puerta de entrada, había nacido un palán palán. Recuerdo clarísimo ese día porque fue cuando una chispa interna me dijo que investigara, que fuera profundo. Que mirar crecer a las plantas entre el cemento, o resplandecer en lugares que les hacían felices, también hablaba de mí. Yo soy esa misma naturaleza, misma energía, mismo planeta. Yo también soy eso.

En Uruguay tuve que esperar a mudarme a la costa para poder tener espacio para más plantas que se irían sumando. No llevo la cuenta, pero sé que en casa somos muchas. Nos entendemos, escuchamos, ofrecemos asistencia -mutuamente, claro- y nos cuidamos, entre todas.

Lloro de sólo darme cuenta cuánto las plantas han guiado mi vida, junto con los astros pero con una presencia tanto más visible y tanto más sutil.

La naturaleza habla, susurra, y cuanto más estás en ella, más la escuchás. Para mí, eso es la magia.

Y por eso las plantas guiarán las formaciones de 2022 🌹
Yo les avisé😁

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Reflexiones de Luna llena

Hay familias grandes y familias pequeñas.
Familias que tienen mucho y otras que tienen muy poco, o casi nada.
Y a veces las que parecen no tener nada tienen mucho,
y las que parecen tenerlo todo, están llenas de vacíos.
Hay familia de sangre y familia del Alma,
las que se expanden en amor y las que se cierran para no dejar ingresar a extraños.
Hay familias que incluyen y otras que excluyen.
Hay secretos familiares y familiares ofendidos,
están los que se vinculan desde la madurez y los que lo hacen desde el niño herido.
Hay familias con historias muy duras y otras “más favorecidas”.
Hay familias unidas, las hay separadas, enteras y rotas. Ensambladas.
Hay familias que se han vuelto a armar y otras que no saben cómo hacerlo.
Hay familiares que parecen conocerte desde antes y otros que dejaron de hacerlo porque no les interesaba.
Hay familiares que lo dan todo y otros que se quedan con todo.

Hay familias felices y otras que duelen un montón. Familiares que siempre están y otros que ni recuerdan el sistema del que son parte, o no les interesa. O que lo hacen cuando les conviene, cuando les sirve para obtener algo o para demostrar algo que lograron.
Porque hay familiares materialistas y otros a quienes les importan más otras cosas.

Dentro de una familia hay muchas otras familias. No es una sola, es un montón.
Somos sistemas uniéndose a sistemas y creando nuevos núcleos.
A veces en tu familia pertenecés y otras tantas tenés que hacer fuerza para encajar, aunque el molde no sea justo para vos. Hasta que te cansás de intentarlo.

En mi familia somos un montón pero mirando de cerca, somos muy pocos.
Llevo en el corazón a muchos que hoy puedo seguir abrazando y escuchando, y a otros a quienes ya no veo en este plano pero siento.
Tengo tías y tíos adorados y otros que ya ni veo. Tengo primas que son hermanas y amigas que también lo son. Tengo hermanas de sangre lejos y hermanas de la vida muy cerca.
Cada familia es un mundo. Y si en la tuya no encajás, siempre tenés la opción de crear la tuya propia, que comienza desde vos misma.

Reflexiones de una segunda Luna llena en Acuario que, como toda Luna llena, nos ayuda a abrir los ojos.

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Teorías conspirativas: ¿cuál es el límite?

Illuminatis que gobiernan al mundo, chips en las vacunas, la Tierra es plana porque la Nasa nos miente, y la lista sigue. Puedo nombrar sin repetir y sin soplar un montón de teorías conspirativas (conspiranoicas) y expresar sin problema a cuáles adhiero y a cuáles no.

Una teoría conspirativa es una teoría alternativa al respecto de un suceso importante para la humanidad, nacida de la desconfianza ante la historia “oficial” y es esa desconfianza la que nos lleva, muchas veces, al despertar de consciencia.

Pero hay un límite muy delgado entre el despertar y creer que todo es una conspiración. Es el mismo límite el que nos lleva a ser tremendamente egoístas al momento de tomar una postura en asuntos que involucran a gran parte de la población.

Léase usar teorías conspirativas en contra de la legalización del aborto (lo que lleva a esas personas a apoyar un statu quo creado por otra teoría -la del Nuevo Orden Mundial de los illuminati- y por ende al capitalismo y al patriarcado, porque lo que molesta es la libertad de elegir de la mujer de dejar de ser gestadora de mano de obra); o para oponerse a la aplicación de vacunas -poniendo en riesgo la salud de un montón de personas-; y para tantas cosas más que nos ayudan a evolucionar en libertad y en igualdad de condiciones.

Las teorías se activan cuando alguien siente miedo de perder su estatus social, su poder o sus privilegios. E incluso cuando sienten la necesidad de sentirse superiores: “tengo información privilegiada que te ayudaría a despertar”. Así, lo espiritual se opone a lo científico como si de nuevos Mesías conspirativos se tratara, en lugar de probar el camino del medio que, a mi parecer, realmente nos traerá la evolución: la unión entre ciencia y espiritualidad.

Hay teorías y hay límites.
No está mal creer en lo que nos hace bien. Lo que termina siendo nocivo es defender con ceguera y egoísmo lo que yo creo que es cierto sin pensar ni un segundo en la cantidad de personas a las que mi creencia pone en peligro.
Porque no todas las teorías conspirativas nos despiertan: algunas nos amenazan.
Y si me da la razón pero es peligrosa, la teoría no es más que una fantasía de mi ego para sentirse superior.

Yo creo…

  1. Creo en la teoría -que la ciencia está comenzando a confirmar- que dice que nuestro ADN fue modificado intencionalmente y que, por ende, provenimos de una raza fuera de la Tierra. Específicamente adhiero a la teoría de los Annunaki del planeta Nibiru y a las 31 otras razas que pusieron de su información genética en nuestro ADN. Por ende, no creo en la teoría darwinista de la evolución.
  2. Creo en los ovnis, en seres de otros sistemas estelares y de otras dimensiones. Y tengo pruebas al respecto, incluyendo una fotografía que me voló la cabeza cuando ví en la cámara lo que había captado. Creo y vivo en comunicación con seres de otros sistemas, dimensiones y con versiones de mí misma multidimensionales. Confío en eso porque lo vivo, sea que otros piensen que estoy loca o lo que sea. Ya ni me interesa.
  3. Creo en las abducciones e investigaciones alienígenas que se realizaron hasta el 8/8/1988 cuando seres protectores de la Tierra pusieron límites de acceso a la humanidad a quienes las realizaban, los llamados Grises o Zeta Retículi.
  4. Creo en una agrupación que intenta controlar al mundo, sin dudas, y que incluye a las personas más más más poderosas del planeta, vinculadas con reptilianos y otros seres que no sólo pretenden mantenernos en la ignorancia, sino sostener su poder en nosotros a través del miedo. No sé si son illuminati, masones, o qué.
  5. Creo que la Tierra es redonda como el resto de los planetas del Sistema Solar, creo en la gravedad y en que las fotos desde el espacio son reales.
  6. Creo en los guías, maestros, arcángeles y ángeles guardianes, pero también creo que jamás me dirán que haga o comunique algo que nos amenaza como humanidad o nos separa. Siempre hablan desde el amor y la unidad. Mi ego es el canal que comunica, solamente.
  7. Y mucho más que no viene al caso.

Todo esto lo podría explayar muchísimo, porque son cosas en las que creo y, sin embargo, poco a poco me estoy abriendo a sorprenderme. Mucho de lo que se ha movido con los eclipses Géminis-Sagitario fue parte de esto, las cosas en las que creía ciegamente y que ahora sostengo con un poco más de…pruebas, por decirlo de alguna manera. No pruebas únicamente científicas o de 3D, sino emocionales, lo que me dice mi cuerpo cuando pienso o leo algo al respecto.

Nuestras creencias nos ayudan muchísimo a sostener nuestra ideología, filosofía de vida y fe; y de hecho nos abren a nuevas creencias todo el tiempo. Pero si somos inflexibles, le tememos al cambio y sostenemos nuestra soberbia sólo para sentirnos superiores o “menos ignorantes” que el resto, entonces los que pretenden sostener el control se salen con la suya y nos siguen separando.

Mi intención al comunicar no es decir “esta es mi web y escribo lo que quiero”, porque de verdad quiero ayudar al mundo a despertar consciencia. Si me parara en el lugar del egoísmo intentaría convencerte de mis creencias exclusivamente, pero elijo invitarte a cuestionar las tuyas mientras también cuestiono las mías. Porque ganamos más en comunión -como humanidad-si somos flexibles. Y si nos aceptamos creyendo lo que sea que creamos sin que eso nos amenace literal y/o metafóricamente.

Para cristalizado y estructurado ya tenemos al statu quo que ha llevado al planeta y a nosotros, al estado actual.

Si queremos cambiar algo, debería ser más allá de la soberbia, del egoísmo y de las teorías que sostenemos para seguir separándonos. Porque al fin y al cabo, con eso seguimos inspirando miedo en lugar de abrir nuevas puertas para dialogar como comunidad, desde el amor y la búsqueda de respuestas en conjunto.

Si nos ponemos en contra unos de otros, si elegimos sostener y defender con uñas y dientes banderas que nos separan o ponen en peligro a los que no piensan como nosotros, somos más ególatras que “despiertos”.

Está bueno ser lo suficientemente humilde como para soltar la necesidad de tener la razón, y la de sentir que somos mejores que los demás por tener determinados privilegios.

O seguimos separándonos o nos unimos. Es nuestra decisión.

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Venus en Cáncer

Entre tanto movimiento revolucionario astrológico, y tanta crítica a espacios relacionados a la espiritualidad -que con el tiempo se convirtieron en exclusivos para determinados estratos sociales-, me perdí.

Ser astrólogo e incentivar el despertar espiritual con herramientas no astrológicas parece ser un combo de la misma chantada. Mucho me sacudió y otro tanto me llevó a ocultarme, a sentirme chiquita, a buscar pertenecer.

Me cuestioné mis muchos privilegios, mientras también cuestionaba los ajenos; caí en la trampa de creer que el new age es todo lo mismo y que todos son chantas espirituales. Creí que la caída del gurú era dejar de consumir a aquellos “chantas” y en realidad la caída es la de mi propia gurú interior.

Porque yo no soy guía de nadie más que de mí misma. Si mi propia historia, conocimientos y sabiduría se tornan inspiración o resuenan para alguien, entonces ese es el camino, pero será sin creer que la etiqueta que me define en parte -con diploma o no- es lo que me da valor.

En todo esto, olvidé mi propia divinidad y tuve enojos con el concepto de lo divino. La injusticia social me atraviesa y sigo buscando respuestas numinosas que me cuesta visibilizar y expresar.

Sé que la búsqueda de justicia social se da porque no existe la justicia real. Pero nos desequilibramos en procura de cancelar gente que consideramos que no tiene que tener la exposición que tiene, intentando expresar el odio hacia todo aquello que no nos representa. Odiamos lo que repudiamos y lo que repudiamos nos está hablando desde adentro.

Entre mil máscaras y armaduras me escondí, señalando a la persona cancelada para no sentir que me estaba fallando a mí misma. Porque eso hice, me alejé de mi norte, de mi esencia y de mi coherencia por pertenecer a un escracho social.

Y un día decidí revelar mi esencia ante mi propia presencia y no menor fue mi sorpresa.

Soy todo eso que envidiaba, soy aquello que tienen las personas que me inspiran, soy la que atraviesa la sombra para encender su propia luz. Y si eso te sirve en tu camino, bienvenida/o a acompañarme.

Porque nadie está arriba de nadie, no importa cuán iluminada/o parezca o cuánta sabiduría y conocimientos parezca tener.

Con Venus en Cáncer todos queremos volver a casa. Volvamos al Alma, la casa que nos habita siempre.

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Noche de Brujas

Nunca nadie quiere ser de Escorpio.

No así las personas que encarnan con su Sol a este arquetipo tan temido.
Escorpio es mi ascendente y, lejos de integrarlo, siento que cada vez soy más esa energía, al menos en este momento. En el juego de identificarnos con los arquetipos, Escorpio me devora cada vez más. Porque es eso lo que hace, ¿cierto?

Mi Sol en Acuario está esperando su turno, y a veces cuando se cansa de esperar emerge y lo sacude todo cual huracán. Pero Escorpio siempre está ahí.

Le he temido tanto que no me quedó otra que decirme a mí misma y en voz alta, mis miedos más grandes. Hacerme grande frente a la adversidad ilusoria que representan.

Verme en otros con decepción, lastimarme siendo ese otro, ser el pantano, llorar viendo mi sombra, entristecerme, hundirme en obsesiones y en depresiones por no ser toda luz, intoxicarme con mi propio veneno, aprender de los extremos, ser radical, aprender a decir que no e incluso a poner límites desde el dolor o desde el silencio, ambos necesarios para sanar y reaprender a armarme.

Puedo encontrarle la lógica buscando a Plutón en mi carta natal o en tránsito -me es tá ha cien do mier da- pero sin ganas de resistirme, estoy cada vez más inmersa en las profundidades, en la brea pegajosa de lo peor y lo más oscuro de mí misma. Siento que ahora mismo SOY Escorpio, y es un proceso natural, orgánico. Como ascendente, necesario.

Me pregunto a veces si esto es, además de evolución para la consciencia, una trampa de comodidad. Porque eso siento ahora mismo: la profundidad que me abraza y abrasa como un infierno pero en el que me siento como en casa. Ese infierno que te desafía a crecer mientras destruye de tu mano todo lo que sabés que ya no podés sostener. Un infierno delicioso, exquisito, visceral.

Hoy es la verdadera noche de brujas, es Samhain, el Halloween del hemisferio Sur. Podés ritualizar honrando a tus ancestros…o hacer cucharita abrazando a tu propia sombra.

Así que feliz noche, brujas.
Casi todo eso a lo que le tememos*, se encuentra dentro. Cuando lo reconocemos, lo liberamos.

*Excepto el patriarcado y el capitalismo, que se encuentran dentro porque están demasiado allá afuera.

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Venus ingresa a Acuario

Venus ingresa a Acuario el 1 de febrero a las 11:05 hs y desde allí será gran protagonista durante este febrero.

Venus es el planeta que rige la energía femenina. Va más allá de la biología, es la esencia, el poder femenino o yin, la Diosa, como prefieras.

La energía femenina es la que crea, la que gesta, y todos la llevamos dentro sin importar nuestro sexo biológico. Sentimos muy fuerte sus tránsitos y conexiones a un nivel corporal, de sensaciones. No es emocional como la Luna, porque Venus “lleva”, en su recorrido zodiacal, nuestro deseo para manifestarlo e incluso trascenderlo. Es más tierra (cuerpo, deseo) y aire (mente, comunicación).

Cuando transita por Acuario, lo principal que sentimos es un hambre de cambio. Y digo “hambre” porque si bien no es visceral como cuando pasa por Escorpio, nos hace recordar nuestra esencia salvaje: nos conecta con la Diosa, la Creadora. Es ella la que, desde el fondo, moviliza las energías y grita pidiendo por ese cambio.

Venus en este signo quiere relaciones en libertad, que no la limiten, que respeten sus espacios, que le permitan ser ella misma sin máscaras ni condiciones. Quiere un cambio radical de look, conectar con todo el mundo y conocer gente nueva, distinta, con quienes pueda establecer conexiones mentales sin que necesariamente haya un interés romántico de por medio. Nos pone algo frías y distantes, por la naturaleza acuariana, pero aquí hay dos consideraciones:

-Queremos estar al tanto de todo, sin perdernos nada, sobretodo de lo que pasa en redes sociales y conexiones online: tal vez intentar encontrar el equilibrio entre eso y nuestra vida interna es un punto a tener en cuenta. No olvidemos que Saturno está haciendo de las suyas con la necesidad de límites y con el tema de las restricciones. Alguna desintoxicación de redes sociales y tecnología no estaría nada mal.

-Quiere libertad: quiere amar en libertad, no tener horarios, ni edades, ni especificaciones de libretos románticos y mucho menos patriarcales. Venus en Acuario es el amor libre de etiquetas y que se atreve a romper con el deber ser y el statu quo.

Venus en Acuario lleva la bandera de que no hay amor sin libertad, ni dentro de apegos egoístas y limitantes, no hay amor sin respeto por los espacios propios e individuales. El amor real es libre. Lejos de él están la desconfianza, los celos, las teorías de conspiración. Quiere establecer relaciones de igual a igual, sin que haya niveles de superioridad o inferioridad, porque busca a un compañero que sepa apreciarla y amarla tal como es.

Nacer con Venus en Acuario es similar a tener a Venus en aspecto a Urano, aunque no sea exactamente lo mismo.

Esta Venus es la que quiere hacer y deshacer sin tapujos, la que busca su propia liberación para ayudar a liberar a los demás, la que necesita su espacio de contacto con ella misma. No hay dramas, no hay enrosques: lo que se requiere es reconocer nuestras ansias de libertad en todo tipo de relaciones. Soltar y dejar ir resulta más fácil, desapegado y menos doloroso.

Durante este tránsito, las relaciones que no tengan futuro o que estén desgastadas o “aburridas”, tienden a revisarse o a tener un vuelco radical: Mercurio está retro en el mismo signo, y Venus se encontrará con Saturno, con Júpiter, con Marte y Urano en Tauro…. y eso significa que habrá algún enfrentamiento previo a una limpieza, de cualquier tipo.

La mujer salvaje también es la que sabe lo que quiere, la que conoce sus ciclos y reconoce cuando a algo le llegó el momento de morir, de transformarse; por ese motivo no es raro que se sienta como el momento correcto para tomar las riendas de nuestras relaciones y comenzar a marcar el nuevo ritmo, ese que va de acuerdo a nuestra propia naturaleza. Si el otro se encuentra de acuerdo, será una gran etapa de crecimiento y transformación; pero si no es así, entonces un final de etapa puede ser necesario para poder permitir la evolución de ambas partes, sea juntos o separados. Venus viene de encontrarse con Plutón en Capricornio así que no le teme tanto a la transformación y conoce muy bien su poder personal.

Escuchá a tu mujer salvaje, a la Diosa, a la Pachamama que recibe tu sangre una vez al mes. Ella es la que te hace latir el pecho cuando la nombrás o cuando caminás descalza en el césped.

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Protección energética

Aprovechando la Luna nueva escorpiana y el contacto que tuvo a la triple conjunción (incluyendo a Plutón) en Capri, les comparto la manera que más me ha funcionado para proteger mi energía.

En todo este movimiento de transición dimensional que estamos viviendo, la higiene y protección energéticas son imprescindibles. Así como poner límites reales y energéticos. Turmalinas y obsidianas te pueden asistir para eso.

Les dejo el paso a paso:

1- Cerrá los ojos y visualizá que de tu chakra segundo (si sos mujer) o primero (si sos hombre) nace un cordón que te une con el centro cristal de la #Tierra. Ponele el color que quieras.

2-De ese cordón sube energía divina, pasa por tu columna y se une al Centro Galáctico.

3-Esa energía dentro tuyo, genera una forma toroide -googleala si no la conocés- que arma un huevo protector energético dorado con una capa externa azul. Podés llamar a tus ángeles guardianes y a San Miguel Arcángel para que siempre te protejan.

4- Ese huevo energético, es bañado por lluvia de color dorada, al igual que tu cuerpo. Desde abajo, crece un fuego violeta que te cubre entera. La energía dentro del huevo es pura, te llena cada célula que vibra como un cristal de cuarzo. Todo tu cuerpo vibra en color dorado o transparente como cuarzo.

5-Afuera de tu huevo energético, lo cubre una capa de Fuego Violeta. Es la Llama Violeta Transmutadora, a quien podés pedirle “que se ponga en acción” para transmutar toda baja vibración que quiera acercarse a vos.

6- Alrededor del huevo, hay cinco rosas flotando, del color que quieras: arriba, a tu derecha, a tu izquierda, delante y detrás. A veces, si se marchitan en tu visualización, hay que cambiarlas. Hacelo las veces que lo sientas necesario.

Y listo.

Pedí siempre protección a tus ángeles guardianes, guías, seres cósmicos como Emisarios Pleyadianos de Luz y Amor, ancestros, Arcángel Miguel, Saint Germain, Merlín, y quienes vos quieras. Las amadas Maestras Ascendidas Kwan Yin y María te protegen desde el amor, para que vibres en él y no en el miedo.

Espero que sea de mucha utilidad, ¡elevemos la vibración de Gaia con amor y rompamos lo que nos aferra a los miedos!

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Tu destino es la sabiduría.

“En la época de los grandes matriarcados se daba por hecho que una mujer sería conducida de manera natural al mundo subterráneo bajo la guía de los poderes de lo femenino profundo. Tal cosa se consideraba parte de su formación y el hecho de que adquiriera esta sabiduría gracias a la experiencia directa era un logro de primerísimo orden.
[…]

En los momentos más oscuros, el inconsciente femenino, es decir, el inconsciente uterino, la Naturaleza, alimenta el alma de la mujer. Las mujeres dicen que, en pleno descenso, se sienten rodeadas por la más lóbrega oscuridad, perciben el roce de la punta de un ala y experimentan una sensación de alivio. Notan que se está produciendo la alimentación interior y que un manantial de agua bendita inunda la tierra agrietada y reseca, pero ellas ignoran su procedencia.

El manantial no alivia el sufrimiento sino que más bien alimenta cuando no hay otra cosa. Es el maná del desierto. Es el agua que brota de la roca. Es el alimento llovido del cielo. Sacia el hambre para que podamos seguir adelante. Y de eso precisamente se trata, de seguir adelante. De seguir adelante hasta llegar a nuestro destino de sabiduría.”

Este párrafo de Clarisa Pinkola, del libro “Mujeres que corren con los lobos” (la señora biblia), habla sobre la alquimia interna, el proceso de conexión con nuestras profundidades de donde sacamos el poder -alimento- para seguir incluso en las más difíciles circunstancias.

La #Naturaleza es la madre de todos nuestros ciclos y es por eso que necesitamos tanto el contacto con ella: para recordar que somos resilientes, fuertes, poderosas, brujas que alimentan no sólo a su propia alma conociendo los ciclos en los que esto debe hacerse, sino que somos capaces de alimentar a alguien más, literal y metafóricamente. Para recordar que somos seres completos, que ya lo sabemos todo intuitivamente.

Nuestro instinto animal ruge, nos defiende, defiende a los que amamos y nutrimos, y nos alimenta.

Bajar a nuestras profundidades y resurgir con la fuerza para seguir es parte de nuestra sabiduría interior. Anotalo en el espejo

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Luna llena en Tauro

El 31 de octubre a las 11:49 de la mañana (horario Uruguay/Chile/Argentina) se perfecciona la Luna llena en Tauro.

Aspectos

La Luna estará en conjunción a Urano retrogradando en Tauro, mientras ambos se oponen al Sol. Mercurio retro en Libra se cuadra a la triple conjunción y Neptuno está en sextil, Venus en Libra se opone a Quirón retro en Aries.

Cuesta nacer a un nuevo mundo. Cuesta parir, ser parido, atravesar el portal.

Técnicamente, parados en el 2020, faltan como cien años y pico para entrar de lleno en la Era de Acuario. Pero, como toda Era, se funde con la anterior mucho antes y ya desde la Revolución Francesa aproximadamente que la venimos venir.

Urano es el regente moderno de Acuario, el signo que no sólo regirá/rige la Nueva Era, sino también donde ingresarán Júpiter y Saturno juntos en diciembre. Nueva normalidad (o el adiós a la normalidad), Nueva Tierra, Nueva Humanidad.

Se le llama “Luna azul”, pero de azul no tiene nada: es la segunda Luna llena dentro del mismo mes calendario. La anterior fue la Luna llena en Aries el 1 de octubre.

Entonces…

No es poco que esta Luna llena, cerrando un ciclo que atravesó toda la pandemia, nos muestre los resultados de aprender a ser pacientes, a darnos pausas, de recordar cómo estimular nuestros sentidos en un mundo que nos los tenía apagados. Nos muestra cuánto crecimos dándonos tiempo para el relax, el placer, el disfrute de estar vivos. Aprendimos a atravesar procesos, algunos casi sin darse cuenta. La ansiedad, la angustia y la impaciencia pueden seguir estando allí, pero hemos visto las recompensas de saber esperar.

Se nos ha venido preparando para este momento y el disparador tal vez no estaba programado, pero así como surgió de “lo mal que hacemos las cosas”, o de malas intenciones (no creo que lo lleguemos a saber) nos trajo a este punto cero, a un reinicio total de nuestro sistema de valores y sobretodo, de nuestra relación con la Pachamama, con la naturaleza.

Tuvimos y seguimos teniendo grandes alertas ambientales, que van de la mano con un movimiento ecológico gigante, cada vez más personas se pre-ocupan y ocupan de dejar un mundo mejor, más sano, para las próximas generaciones.

La Luna en conjunción a Urano enfrentándose al Sol, representa la revolución de los valores ancestrales. Rompe los valores anclados patriarcales, recupera los valores abandonados matriarcales. No es una guerra: se necesita la comunión para que dejen de doler el desequilibrio, los abusos, la incoherencia.

Ella contiene la sabiduría de los que antes estaban unidos con la Tierra, de religiones que no eran tales y que respetaban a todas las energías, que veneraban a la Diosa creadora tanto como al Dios. Porque la síntesis del todo tiene las dos energías, el Yin y el Yang desde donde todo es creado.

Retomar de la antigüedad lo que realmente vale la pena también es parte de un cambio de Era, como si fuéramos a reencarnar y tuviéramos que llevarnos la sabiduría de la vieja vida hacia la nueva, dejando atrás lo putrefacto, lo que se llenó de hongos porque estuvo mucho tiempo en el mismo lugar. Cuando dejamos orgánico quieto mucho tiempo, viene la muerte y lo corroe. Se llena de hongos y bichitos, de lo muerto nace la nueva vida. Se atraviesa un umbral. Y así estamos ahora.

La Luna llena se perfecciona en un día portal como Samhain/Beltane, y ella de por sí ya es un portal. Uniendo las dimensiones, atravesando los velos, abriendo las compuertas encontraremos las respuestas. Todo es lo mismo, sólo tiene diferentes versiones de consciencia. Como es arriba, es abajo.

El apuro que sentimos por la ascensión no es casual, pero tampoco es una boludez para comprar en el super: se trata de realmente ascender en consciencia para permitirle a Gaia poder ascender también. Y es que lo importante no somos nosotros: ella se moverá a la quinta dimensión de consciencia lo queramos o no. El asunto es si nos prestamos a colaborar, creciendo como individuos y colectivo hijos de ella, o la abandonamos prefiriendo llorar de miedo en un rincón.

Es tiempo para ser valientes, trascender los miedos que la Luna llena también nos muestra, con el Sol escorpiano de frente. Lo que la Luna traduce de sus códigos solares, nos llega cada noche a nivel inconsciente y lo podemos ver representado en sueños, que luego pedirán su traducción.

Es momento de soltar las amarras oxidadas. Todo este año y los tiempos que vienen nos seguirán pidiendo desapego, soltar el control, trascender los miedos. Cada quien buscará el camino a su manera, pero lo importante al final, es que la evolución nos encuentre de la mano.

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Beltane: la celebración celta del fuego.

En el antiguo chamanismo celta, del que deriva la Wicca, los cambios estacionales y las fases lunares eran las bases de sus ceremonias.

Cuatro de esas ceremonias -las estacionales- se ubican en una rueda anual junto a otras cuatro, que se dan entre estación y estación. Son estas últimas las celebraciones -llamadas Sabbaths o Sabatarios- más importantes.

Una de ellas, al llegar el cristianismo a Irlanda, fue la inspiración para la Víspera de todos los Santos: Hallows Eve. Un poco de capitalismo después, Halloween se convertía en una fiesta popular como la conocemos.
Sin embargo, nos perdimos parte de la historia: son celebraciones estacionales que provienen del hemisferio norte. Y en el hemisferio sur… ¡deberíamos celebrar las opuestas!

Ese “deberíamos” es personal, porque cada cual celebra lo que siente, pero si nos basamos en la rueda anual, este 31 no celebraríamos Halloween (llamado en realidad Samhain) sino otra festividad: Beltane.

Beltane es la segunda festividad más importante del calendario celta, que en el hemisferio norte se celebra el 30 de Abril y el 1 de Mayo (lo que sería nuestro Samhain/Halloween). Beltane es el festival de la fertilidad, es la época del año en la que se plantan los cultivos, la primavera ya llegó y así se marca la mitad del año celta (iniciado el 1 de mayo/31 de oct. de acuerdo a cada hemisferio).

La tradición celta cuenta que los druidas celebraban fuegos rituales en esta fecha, mientras pronunciaban encantos y fórmulas mágicas.
La Wicca celta cree en la dualidad de la energía creadora, llamados la Diosa y el Dios: es en esta festividad que se enamoran y hacen el amor, por lo que se celebra su unión, su casamiento simbólico.

Beltane es una festividad de renovación y de resurrección. Anuncia un cambio de ritmo ya que es el comienzo de la estación luminosa. Beltane, como Samhain, también es un momento del año donde el “otro mundo” está particularmente cerca, el límite es difuso y delgado. Esta es la época propicia para todos los rituales de pasaje entre la oscuridad y la luz, entre la muerte física y metafísica y el renacimiento espiritual, es la festividad del cambio de ritmo de vida. La fiesta simboliza el pasaje físico y espiritual del invierno al verano. ¡Todo muy escorpiano y taurino!

Es una celebración ideal para la adivinación, los ritos de protección y para la recolección de plantas. Se cuenta que la noche de Beltane la gente evitaba los lugares frecuentados por los duendes, las hadas y los espíritus naturales, debido a esa creencia de que el velo entre el mundo sobrenatural y natural era particularmente leve.

Como este período se da bajo el Sol de Escorpio no es casual que ambas festividades, si bien opuestas en la rueda, celebren el pasaje entre la oscuridad y la luz y el renacimiento, que son asuntos con energía escorpiana.

Rituales de Beltane

Los rituales relacionados es recomendable que se hagan en un bosque o cerca de árboles. Si no es posible, un árbol pequeño en una maceta sirve.  En honor a la Diosa y al Dios (podés hacerlo enfocándote en los seres, Maestros o guías en los que creas) se debe confeccionar uno o varios amuletos para colgarlos del árbol. Estos pueden ser bolsitas llenas de flores perfumadas, cintas con piedras, esculturas, guirnaldas de flores, etc…

Para continuar es preciso crear un círculo en el piso, que puede ser armado con piedras o tierra, por ejemplo. Preparamos un altar que puede incluir llenar una mesa con frutas y golosinas como ofrenda hacia los Dioses o seres en que creas, sahumerios y velas representando la luz (lo ideal es un caldero -que representa a la Diosa- u hoguera pero no siempre es posible) incluso podés usar una corona con flores, mientras bailás tu música preferida dándole la bienvenida a la Luz a tu vida, a nuevas relaciones, a un nuevo trabajo, etc. Podés honrar, decir oraciones, cantar… y luego celebrar un banquete en honor a las energías Madre-Padre, Yin-Yang, como les llames.

La Luna esa noche se perfecciona llena en Tauro, ¿qué más podemos pedir?

Otros rituales pueden ser de agradecimiento por la abundancia, o en pareja pueden celebrar su amor y unión, incluso buscar hijos (pero si no buscan, cuídense extra). Si ambos tienen una meta en común, la fuerza de ese deseo compartido es enorme.

Si están buscando compartir el amor que tienen dentro, no dirijas tus deseos hacia alguien en especial, ya que con eso no respetarías el libre albedrío del otro. Establecé lo que deseás de una relación, no de una persona.

Como Beltane se celebra con hogueras, cualquier ritual debe incluir el elemento fuego, como calderos, pequeñas fogatas o al menos velas. En tal caso, por favor cuidá el fuego y apagalo correctamente al terminar, no lo dejes descuidado.

Las hierbas relacionadas para usar en los rituales son espino, madreselva, hierba de San Juan, asperula, y todas las flores en general.

Tradiciones de Beltane

Tejer y trenzar son artes tradicionales de esta época del año, porque la unión de dos sustancias para formar una tercera es el espíritu de Beltane.

Las comidas tradicionales vienen de la leche, y platos tales como la crema de caléndula y helado de vainilla son apropiadas. También se consumen tortas de harina de avena.

Para la crema de caléndula, les dejo la receta:

-2 tazas de leche vegetal (soja, avena. La de almendras es rara para su uso al calentarse.)

-1 taza de pétalos de caléndula (se consiguen secos en herboristerías)

-1/4 cucharadita de sal

-3 cucharadas de azúcar mascabo o de coco

-1 pedazo de vaina de vainilla

-3 yemas de huevo, ligeramente batidas o unas dos cucharadas de semillas de lino dorado activadas

-pizca de pimienta

-pizca de nuez moscada

-½ cucharada de agua de rosas (pueden hacer una infusión con pétalos de rosas previamente, como un té y usar eso)

-Crema batida de alguna leche vegetal (opcional)

Machacar los pétalos de caléndula en un mortero o aplastarlos con una cuchara. Mezclar juntas la sal, el azúcar y las especias. Calentar la leche con las caléndulas y la vaina de vainilla. Retirar esta última y agregar las yemas de huevo ligeramente batidas y los demás ingredientes secos. Si usás las semillas de lino para ligar, tené en cuenta que van a ser parte de la textura de la crema. Podés usar harina de garbanzo también, aunque altera un poco el sabor. Cocinar a fuego lento. Cuando la crema se pegue a la cuchara, agregar el agua de rosas y dejar enfriar.

Cubrir con la crema y acompañar de pétalos de caléndula frescos, de ser posible.

Fuente: Wicca, de Scott Cunningham.