Publicado el

Noche de Brujas

Nunca nadie quiere ser de Escorpio.

No así las personas que encarnan con su Sol a este arquetipo tan temido.
Escorpio es mi ascendente y, lejos de integrarlo, siento que cada vez soy más esa energía, al menos en este momento. En el juego de identificarnos con los arquetipos, Escorpio me devora cada vez más. Porque es eso lo que hace, ¿cierto?

Mi Sol en Acuario está esperando su turno, y a veces cuando se cansa de esperar emerge y lo sacude todo cual huracán. Pero Escorpio siempre está ahí.

Le he temido tanto que no me quedó otra que decirme a mí misma y en voz alta, mis miedos más grandes. Hacerme grande frente a la adversidad ilusoria que representan.

Verme en otros con decepción, lastimarme siendo ese otro, ser el pantano, llorar viendo mi sombra, entristecerme, hundirme en obsesiones y en depresiones por no ser toda luz, intoxicarme con mi propio veneno, aprender de los extremos, ser radical, aprender a decir que no e incluso a poner límites desde el dolor o desde el silencio, ambos necesarios para sanar y reaprender a armarme.

Puedo encontrarle la lógica buscando a Plutón en mi carta natal o en tránsito -me es tá ha cien do mier da- pero sin ganas de resistirme, estoy cada vez más inmersa en las profundidades, en la brea pegajosa de lo peor y lo más oscuro de mí misma. Siento que ahora mismo SOY Escorpio, y es un proceso natural, orgánico. Como ascendente, necesario.

Me pregunto a veces si esto es, además de evolución para la consciencia, una trampa de comodidad. Porque eso siento ahora mismo: la profundidad que me abraza y abrasa como un infierno pero en el que me siento como en casa. Ese infierno que te desafía a crecer mientras destruye de tu mano todo lo que sabés que ya no podés sostener. Un infierno delicioso, exquisito, visceral.

Hoy es la verdadera noche de brujas, es Samhain, el Halloween del hemisferio Sur. Podés ritualizar honrando a tus ancestros…o hacer cucharita abrazando a tu propia sombra.

Así que feliz noche, brujas.
Casi todo eso a lo que le tememos*, se encuentra dentro. Cuando lo reconocemos, lo liberamos.

*Excepto el patriarcado y el capitalismo, que se encuentran dentro porque están demasiado allá afuera.

Publicado el

Ocupá tu lugar en el mundo.

“Al expandir tu consciencia más allá del ‘mundo plano’, te darás cuenta de que tendrás que revisar tus creencias, incluso los que ya han hecho una considerable re-evaluación de su realidad necesitarán profundizar.

Todos son llamados ahora al hogar del espíritu, la casa en la que residen los misterios, guardados en depósito como parte de su gran herencia. Pronto descubrirán que el reino invisible, en realidad, es visible.” B. Marciniak, “Familia de Luz”.

Todo el año tenemos a los seres pleyadianos dispuestos a asistirnos. Ellos son una versión nuestra, pero en otra forma y versión de lo que llamamos realidad. Son parientes nuestros, protegiendo y guiando a la Tierra en su camino de ascensión hacia la quinta dimensión de consciencia.

Nuestro Sol está conectado con las Pléyades mediante una espiral de luz estelar que emana de Alción, una de las Pléyades. Nuestro Sol baña la superficie de #LaTierra con luz tridimensional para crear nuestra “realidad”, pero también conoce la luz de cuarta dimensión gracias al reflejo que hacen la #Luna y los planetas de su luz.

La luz estelar es luz de quinta dimensión que se mueve a través de las Pléyades y llega a nuestro Sol. En este momento y durante los próximos 2000 años, la Tierra recibe energía y luz a nivel de séptima dimensión, que limpia nuestros cuerpos emocionales e intensifica la vibración de los cuerpos físicos, lo que facilita la expansión de consciencia hacia la 5D.

Estos son los tiempos que esperábamos: es hora de encender nuestra memoria celular y en temporada #Escorpio, es momento de dejar ir. De desapegarse, soltar, cortar cordones, permitirse liberarse y desatar los nudos que nos atan a una realidad que ya no existe.

Hablá con tus celulas, dales los buenos días, dales la orden de funcionar en perfecto equilibrio y armonía para tu perfecta salud holística. Tus células son versiones en miniatura de vos misma y tu cuerpo es un universo entero, lleno de energía.

Hace años se nos pide que recordemos nuestra creatividad, nuestro poder y nuestra capacidad de crear nuestro presente y futuro. Ahora es urgente. Creéte posible porque Gaia te requiere despierta y creciendo, llenándote de amor.

Publicado el

Toda muerte está incubando nueva vida.

Nos han enseñado a temerle a la muerte 💀

A que con ella, cuando llega, se termina todo. A que es una dama implacable. Qué loco, la que te quita la vida es una mujer pero el que te la da es un hombre, un dios.

Nos han enseñado que la vida sólo sucede aquí, en #LaTierra, y sólo así como la conocemos. Que después de esto no hay nada, y que en todo caso es desconocido. Y también nos han enseñado a temerle a lo desconocido.

No nos han enseñado que hay que respetar a todas las formas de vida, incluso si se comportan, creen o viven de manera diferente a nosotros pero son nuestros pares.

No nos han enseñado a duelar y a permitirnos los procesos de dolor cuando algo muere, termina.

No nos enseñan a atravesar los portales iniciáticos con la sabiduría que conllevan: la menstruación, el primer beso, la primera vez, la adolescencia, la primera muerte cercana, la adultez. Nos van llevando como ovejas a que los atravesemos pero desconocemos la magia que habitan, la muerte que acarrean.

Nos dicen que tenemos que ir al cementerio y a los velorios, pero no nos enseñan cómo honrar a nuestros muertos, agradecerles por su amor en nuestras vidas o ayudarlos a seguir su camino.

Si celebro la vida que compartí con ese ser, le permito seguir su camino con mayor facilidad que si me apego al dolor de su ausencia cada día de mi vida. Porque las personas vienen y se van de nuestras vidas, y a veces nos vamos nosotros, y eso también es una muerte, un final. Los vínculos, los trabajos, todo se termina y no nos han enseñado cómo cerrar etapas. Solamente aprendimos a temerle a los finales y al desapego.

Aprender a desapegarnos duele. Duele extrañar, duele desear sentir voces o abrazos que ya no volveremos a sentir en esta forma física. Duelen los recuerdos.

Y sin embargo siempre podemos cambiar ese dolor por agradecimiento, honrar la presencia que tuvieron en nuestras vidas los que se fueron, honrar su sabiduría y lo que nos legaron. Eso ayuda a poder liberar el dolor y sonreír porque, si es como dicen, en algún momento nos volveremos a encontrar.

#DíaDeLosMuertos

Publicado el

Mercurio y Venus en Libra

En temporada Escorpio y con Mercurio retro, ¿esto se queda o es hora de que se vaya?

Mercurio hoy reingresa a Libra mientras Venus también ingresa desde la otra punta, y se alinean nuestras intenciones con nuestros deseos, sentimos que vamos esclareciéndonos, encontrando coherencia. Libra es mi vínculo con el otro cuando salgo al mundo, son todas las personas con las que me relaciono, pareja, socios, amigos íntimos, y así.

Todo lo que nos espeja, por ley de polaridad, se encuentra en el otro cuando salgo de mí.

Y sí, todo nos puede espejar, pero también nos informa. Suele pasar que al comenzar a lidiar con nuestra sombra nos desesperamos. Vivimos en una sociedad que tiene un sistema de organización político, cultural, económico. Estamos rodeados de otras personas, todo el tiempo. Está claro que habrá cosas que nos toquen directamente y otras que no. Cuando me desespero y angustio, es porque al ego no le está gustando lo que está descubriendo: que tiene errores, que tiene que hacer trabajo para ponerse en su lugar de protector y de identidad en la 3D, y salirse del rol de jefe total.

No es grato porque nos preguntamos todo el tiempo “¿Tantas cosas “mal” tengo dentro? ¿Todo soy yo? ¿Me tengo que hacer cargo de todas estas cosas? ¿No puedo discriminar lo que es mío de lo que es del otro? ¡Esto me duele y enoja, no quiero que sea mío, lo quiero seguir señalando afuera!”

Es simple: si no te altera, no es tuyo.

Si te altera porque quiebra la moral y el sentido común, es lógico y no es necesariamente tu sombra. Probablemente te irrite desde otro lugar. A nadie le gustan los políticos corruptos, los abusadores, asesinos, torturadores y violadores. Y que eso no te guste, no significa que te esté espejando. Te está informando sobre la dualidad “bien-mal” en la que vivimos y sobre la maldad que radica en la naturaleza humana. Una maldad que todos reprimimos cuando estamos sanos y equilibrados.

¡Porque claro que hay cosas que tenemos que reprimir para tener una vida sana! No es fácil, es intenso y profundo. Y tremendamente liberador.

Chequeáte siempre que dudes y preguntate: ¿me enoja por algo personal, me está chequeando, o sólo me informa? Que sea transformador.

Publicado el

Tu signo oculto

Suele pasar que tenemos malas experiencias con personas de determinado signo y ya lo calificamos de “malo” -bassssta, selospidoporfavor- y no queremos saber nada con ese arquetipo en general.

Bueno, resulta que seguro que ese signo que no te gusta, es parte de tu sombra.

Todos tenemos algo que se llama “signo oculto” en nuestras cartas, y los principales son dos: el signo oculto del signo solar y del ascendente. Ambos signos suelen “rechinarnos” hasta que incorporamos su energía de alta vibración.

Se calcula super sencillo: es el signo que sigue en la rueda zodiacal al signo opuesto-complementario de tu Sol o ascendente. Por ejemplo, en mi caso al tener el Sol en Acuario, el signo complementario es Leo. ¿Y quién sigue a Leo? Pues Virgo.

Hace un tiempo comencé a notar la CANTIDAD de energía Virgo que veo en mi vida, sin tener ni un emplazamiento en ese signo o en la casa 6, que le corresponde. Hasta que me dí cuenta que era uno de mis signos ocultos, y que por algo durante tanto tiempo tuve malas experiencias con personas de ese signo. Tenía que elevar mi propia consciencia al respecto.

En mi proceso de transición hacia el veganismo, cuento con una nutricionista ayurvédica que me guía y me dí cuenta que amo todo eso. Aprender sobre qué nos nutre de acuerdo a nuestro cuerpo y qué nos intoxica, qué nos conviene consumir, cómo prepararlo…ni hablar de la energía virginiana de QUIERO TODA MI CASA SIEMPRE LIMPIA Y ORDENADA😂 y un montón de cosas virginianas más que descubrí que tengo, sobretodo mi conexión con lo natural y el ojo siempre puesto en el detalle bello de las cosas (amo sacar fotos de plantas en modo macro, bien cerquita de sus detalles).

Pero en fin, en temporada Escorpio me pareció pertinente contarles esto y decirles que investiguen sus signos ocultos, porque seguro seguro son aquellos con los que no se sienten identificados, que rechazan…hasta que trabajen sus proyecciones al respecto y vean lo hermoso que les resulta ese arquetipo.

¿Por qué hermoso? Porque allí donde hay sombra, se esconde la luz. Tu signo oculto tiene dones hermosos para que descubras de vos misma.

Las personas NO SON un signo, basta de repetir que los Géminis son esto, que los Escorpio lo otro. Vos también tenés a todos los signos en tu carta.

Publicado el

Donde te duele, se encuentra tu medicina.

Astrológicamente

Quirón es un asteroide que, desde una perspectiva astrológica, nos provee información sobre nuestras heridas más grandes (personales y como humanidad) y alrededor del cual construímos nuestra personalidad.

En palabras simples, nuestro ego se conforma alrededor de Quirón para ayudarnos a sobrevivir en esta dimensión, encarnados.

Nuestra herida primigenia es la de separación con la Fuente, con el Todo en el que estaba fundida antes de encarnar y en la panza de mamá. Esa la tenemos todos, es la que nos hace buscar nuestro propósito, para evolucionar y volver a la Fuente en algún momento.

Pero todos tenemos heridas personales. Es muy normal que con Quirón retro en la carta natal, no seamos conscientes de ellas, y hasta las neguemos. Esto forma parte de los mecanismos de supervivencia, que a medida que hacemos terapias y vamos despertando nuestra consciencia, vamos reconociendo y permitiendo que “se calmen”. Algunos mecanismos de defensa son bloqueos hacia hechos traumáticos. Es normal. nuestro ego nos protege.

Allí donde Quirón se ubique en tu carta, estará hablando de tu o tus heridas, de aquello que más te duele. Quirón está protegido por un montón de mecanismos inconscientes, e incluso por tu sombra. Es por ello que la terapia psicológica suele ser la primera puerta de entrada para reconocer esos mecanismos. Luego, las terapias energéticas pueden tener mucha mayor “eficiencia” en una persona abierta a su propio trabajo interior, que en alguien que sólo quiere sanación inmediata.

Mi Quirón

Mi -ahora amado- Quirón, se encuentra en Tauro y en la casa VII, la que es conocida por ser la de “socios y pareja”, aunque no se restringe a eso. Es la casa del otro como espejo mío, de mis pares, de mi mirada y comportamiento al salir al mundo y encontrarme con los demás.

Desde mi adolescencia, pasé de novio en novio. Entre ellos, los períodos de soledad eran relativamente cortos. Terminaba una relación, y a los meses ya estaba “entregada” en otra, donde sintiera seguridad (hola Tauro).

Claro que pasé por los típicos primer beso, primer amor, la primera vez (ninguna de estas tres cosas las viví con la misma persona porque ascendente en Escorpio y Venus en Piscis *emoji de carcajada*), la relación “tóxica” –siempre hay alguna, el otro es dañino para mostrarnos nuestra propia toxicidad, el daño que nos hacemos a nosotras mismas, aunque OBVIO hay casos de violencia que no podemos meter en la misma bolsa– y no casualmente la relación más nociva fue la que más me rompió.

Me abrió en mil pedazos para que aprendiera a ver mi propia luz. Plutón transitaba sobre mi Luna y hubo un eclipse lunar con el Sol, Urano y el Nodo Norte sobre mi Venus el día en que ése fulano me dejó. Más claro imposible: salí de acá que no estás creciendo, ya fue suficiente. Ahora mirá todo lo que aprendiste.

Claro que hoy agradezco que ese vínculo se haya terminado, aunque reconozco que me ha sido difícil comprender y perdonar a esa Ale que eligió esa relación. Pero ahí mi Quirón demostró su poder.

En cada vínculo, los primeros 6-9 meses todo estaba de maravillas. Pero luego, lentamente, mi sombra comenzaba a elevarse y a salir de mí.

Así se iniciaba la repetición: todas mis inseguridades, miedos y consecuente desconfianza tomaban el control. Era desesperante. Siempre el miedo al abandono, al rechazo, a que el otro se burle de mí a mis espaldas. El miedo de la otra. Esa otra que al fin y al cabo también era yo.

Cuando con mi pareja actual decidimos estar juntos, me dije -y le dije- que no quería arruinar la relación esta vez, quería disfrutarla. Así inició el resto de mi vida hasta ahora: dos años de terapia gestáltica con eneagrama y chamanismo fueron la gran base para el cambio. Hoy sé que ésta sí es una relación sana, donde ambos trabajamos en nosotros mismos.

¿Por qué te conté todo esto?

Porque en mi propio Quirón, cuando comencé el proceso de sanación, descubrí que también está mi medicina. En tu Quirón también está la tuya y todo esto tal vez te sirve para reconocerla.

Encontré que mi Quirón en Tauro me mostraba la herida de valoración, pero también contiene la magia de los sentidos, de habitar la tierra y al propio cuerpo, del placer, el disfrute. Abraza a la Pacha, ama profundamente a la naturaleza. Habla con las flores, abraza a los árboles, siembra y sabe esperar al momento de la cosecha. Es paciente, disfruta el proceso. Utiliza la alquimia escorpiana para hacer de lo complicado, algo simple. Y puedo seguir ensalzando la belleza que encontré en mi Quirón, pero no es el caso.

Las heridas de tu Quirón son ancestrales e ilusorias. Sos vos la que elige, conscientemente o no, sostenerlas como excusas, como limitaciones, como bloqueos.

Hoy sé que yo soy mi Quirón. Y te aseguro que vos podés ser el tuyo, podés convertirte en tu propia medicina.

Trascendé tu historia personal.
Soltá el pasado.

Lo que existe, está únicamente aquí y ahora.
Viví. Saná. Reíte. Amá.
Animate a dar el salto.

Tu Quirón te ama. Y tiene tremendo tesoro que ofrecerte si dejás de temerle. Doy fe.

Si querés saber cuál es tu medicina al respecto de tu Quirón natal, podés solicitar una consulta conmigo aquí.

Publicado el

Plutón directo

“La oscuridad siempre ha sido evitada. Todo lo que se relacione con ella, en
muchísimas formas, ha sido relegado a lo oculto, lo malo, lo que no queremos tener o que nos pase. […]

La cultura y el cristianismo-catolicismo clásico nos dicen todo el tiempo que
tenemos que comportarnos de manera determinada, que debemos elegir la luz, lo blanco, lo bueno. Esto nos lleva a dividir a nuestro ego -mi imagen aceptable- de la sombra -lo que no quiero que vean de mí, mi parte pecadora, oscura, mala-.

Jung acuñó el término sombra para referirse a lo reprimido, negado de nosotros mismos, aquello que no nos gusta y que hasta criticamos. Al formar parte del inconsciente, eso escondido bajo la alfombra no lo podemos ver en nosotros mismos, pero sí -y muy claramente- en los demás, a través de mecanismos que se llaman “proyecciones”.
[…]

Lo reprimido durante mucho tiempo adquiere vida propia, se convierte en algo
así como una entidad, porque quiere ser reconocido tanto como lo es nuestro ego. Al ser algo despreciado, pide salir, expresarse. Y esto, cuando se intenta seguir negando, termina convirtiéndose en un volcán en erupción: la sombra ha salido porque necesita ser escuchada y validada como parte de nuestro ser.
[…]

Jung supo que para poder sentirnos completos y en equilibrio, no podemos
polarizarnos en nuestra luz ni en nuestra sombra, sino sostenerlos en nuestro interior, integrarlos, reconocer que por más contrarios que sean, también son complementarios. Y me completan.

El primer paso para sentirme completa, es reconocer que tengo una sombra,
como todo el mundo. Y me responsabilizo de todas y cada una de mis proyecciones, convirtiéndolas. Por ejemplo: “el mundo me odia” en “odio a todo el mundo”.[…]

En el proceso de reconocimiento de la sombra, tomar responsabilidad es la parte más intensa. Porque nos haremos conscientes de que en el proceso de ser aceptados por la sociedad, distorsionamos nuestra verdadera imagen para hacerla aceptable. Es el inicio de la integración.”

Plutón dejó de retrogradar. Les dejo este pequeño párrafo seleccionado sobre la parte de la sombra, de mi libro “Rituales, pócimas y oráculos. Despertar a la bruja interior.”

Publicado el

Plutón volviéndose directo

Plutón está a punto de volverse directo. Ayer la Luna lo tocó en cuadratura después de su conjunción con Quirón el jueves, y Venus a fin de mes también lo hará pero en trino.

¿Cuán a la defensiva estás? ¿Qué tanto te molesta lo que te molesta?
¿Cuál es esa inseguridad profunda, ese miedo aterrador que no te permite verte entera? ¿Estás viendo con claridad o te abruma tu propia sombra?
¿Te enoja algo personal con otra persona o es un chivo expiatorio para lo enojada que estás con los que nos abusaron desde siempre?

Argentina está siendo incendiada brutalmente. No es sólo el fuego que lo come todo, son los animales que mueren, los pájaros sin hogar, las viviendas amenazadas…es el abuso de siempre. Es la falta de poder que sentimos al respecto. Es el mismo negocio destruyéndolo todo una y otra vez.

Y vos enojándote por cosas pequeñas y personales “porque te tocan”.
Me despertó mucho el post de hoy de @animastina, háganse un bien y vayan a leerlo.

Me llevó a observar muchas cosas que como humanos hacemos, cagándonos entre nosotros en lugar de cagar y denunciar al que nos abusa todo el tiempo.

¿No te pasa que te enojás con personas que son tus pares, tus colegas, porque el sistema te enseñó a temerle a la competencia en cualquier ámbito, a destruir o envidiar al otro? Cuánta basura, y qué dolorosa es la traición hacia los propios principios cuando uno tiene miedo.

¿O es que todavía te cuesta creer que en el Universo hay suficiente para todos? El miedo protege, pero cuando protege en exceso, es peligroso.

Plutón va a despertar, tus miedos se van a hacer más fuertes si los seguís alimentando y los incendios van a seguir, pero esperemos que sólo sean metafóricos y para transformar esos mismos miedos, en combustible.

Publicado el

Si sana una, sanamos todas

Últimamente en las sesiones se repiten muchos factores.

De por sí, todas las sesiones que tengo en el mismo día tienen puntos en común: la Luna en la misma casa, el mismo ascendente, aspectos repetidos… Esto me sugiere cada vez más que la casualidades no existen, sino que todos estamos conectados, en red.

La gran mayoría llega buscando un gran cambio: de trabajo, para tomar una decisión al respecto de un vínculo, para atravesar una gran iniciación como la maternidad o la independencia laboral, para encontrar la pasión y el propósito transpersonal, pero muchísima gente llega para conocerse mejor porque está en medio de un proceso de despertar de consciencia.

Mi mirada astrológica incluye a la genealogía prácticamente de la mano, y ésto me hace ver otros patrones que se repiten: los secretos familiares, las cosas “de las que no se habla” pretendiendo negarlas, y los abusos.

Casi siempre termino sugiriendo alguna terapia, y derivo a psicólogas, biodescodificadoras y a mi chamana de confianza.

Con esto quiero decir que muchas veces, en el proceso de autoconocimiento y de sanación, tenemos que encontrarnos con lo que duele, lo que negamos, hurgar en la mierda, descubrir secretos escondidos bajo capas y capas de abusos, abortos, pérdidas, y otros tantos asuntos familiares.

Y definitivamente siempre llego al mismo punto:

para poder amarnos “más y mejor” -por decirlo de alguna manera- es imperioso sanar el vínculo con la niña interna y trascender a nuestra sombra.

Psicológicamente a la sombra (eso negado, reprimido, lo que no nos gusta de nosotros, hay mucho sobre la sombra en mi web) se la tiene que integrar, y a la niña interna se la tiene que maternar, aprender a nutrir como si fuéramos nuestras propias madres. Niñas, niños, niñes interiores.

En todo proceso de autoconocimiento hay dolor que atravesar y trascender, y eso conlleva responsabilidad y paciencia.

Estamos en un momento en que -más allá de los géneros- estamos despertando a la diosa, a la energía que nos ayuda a recordar nuestra esencia, lo que verdaderamente somos.

Somos una red, una gran matriz donde todos estamos interconectados. Al responsabilizarnos de nuestros propios procesos, de lo que nos toca, si sana una, sanamos todas.

Venus en Cáncer se encuentra en trino a Neptuno en Piscis: ideal para conectarse, meditar, sanar, perdonar y mimarse mucho.

Publicado el

La sombra personal.

A todos nos gustaría que aquello que más nos duele de la sociedad, no exista. No importa si es un concepto (mentira, avaricia, ansias de control y poder, etc) o una realidad pura y dura (la pobreza, la violencia, guerras, feminicidios, etc), nos gustaría de una vez erradicarlo a la mierda. Pero, como todo, es un proceso.

Ningún cambio social se logrará sin derribar toda la energía capricorniana, explotada en este 2020 por la triple conjunción: la creencia de que valemos algo de acuerdo al dinero que ganamos, que el dinero que ganamos dependa del título que tenemos, que la educación no sea tal sino un adoctrinamiento para el capitalismo, que los mismos de siempre sean los que mantienen el control sobre la población aumentando la brecha social, que las oportunidades sean por amiguismos y contactos, que el poder y el miedo sean siempre comandados por las mismas élites, etc. La sociedad capricorniana se está yendo por un tubo y es un proceso que se hará más fuerte con los años.

La Gran Mutación de fin de año se encargará de romper con un montón de egos y estereotipos que estuvieron negándose a ver que a mayor luz, mayor sombra hay y será necesario aceptarla e integrarla.

Como seres sociales, estamos constantemente intercambiando información unos con otros. Elegimos vínculos, grupos y colectivos donde nos sentimos cómodos, comprendidos, y con quienes compartimos los mismos valores. Pero en la vida será inevitable encontrarnos con personas que nos muestren cosas que no nos gustan, no sólo para que nos juguemos a hacer algo por el mundo, sino para mejorarnos a nosotros mismos también.

Lo que te molesta de un otro, te hace ruido por algo. ¿Sos capaz de salir de tu caverna personal y ver que hay cosas que estás ignorando, de vos misma y de otros? ¿Sos capaz de reconocer que tu verdad crea tu realidad y que te limita de crear otras? ¿Podés dudar de tus propias creencias? ¿Te animás a ver que todo lo que te altera y criticás de otros es reflejo tuyo?

La humildad, la capacidad de corregirse y la de mirar hacia adentro con honestidad, te darán más de lo que tu soberbia te da. Pero, claro, habrá que reconocer que equivocarse natural y que es imposible ser perfectos.

Publicado el

La noche oscura del Alma.

Un poco de historia (personal)

En el 2002 tenía 19 años. Había tenido que dejar la facultad, en casa me estaban exigiendo que buscara trabajo, hacía un tiempo me habían roto el corazón y, aunque estaba en una relación, sabía que no había sanado del todo.

No sabía si quería retomar mis estudios y, en ese caso, cómo, dónde, con qué dinero. La crisis del 2001 en Argentina había pegado fuerte. No quería trabajar de algo que no me gustara. En realidad, no quería nada. Nadie me entendía, tenía pensamientos oscurísimos, sentía urgencia por escapar de todas las presiones, incluyendo las de mi cabeza. Soñaba con viajar, con irme a un retiro bien lejos, donde nadie me pudiera encontrar y mucho menos romper los ovarios. Sentía mucha ira, celos, odio, mucho pero mucho dolor.

Estaba completamente insegura en todos los aspectos de mi vida, sentía que podía volverme loca.
Me la pasaba llorando, durmiendo, desganada, ni siquiera de averiguar qué me gustaba en la vida.

Un día me dí cuenta que la cabecera de mi cama daba, al otro lado de la pared, con el baño, directamente hacia el inodoro. Todos los desechos de mi casa parecían llenar mi cabeza. Me acuerdo hasta del día en que le conté a mamá y me ayudó a cambiar la cama de lugar. Ahí, poco a poco, todo empezó a mejorar. Pero muy pacientemente, nada muy loco. Yo seguía sintiéndome…incomprendida, rebelde, confusa, perdida.

En ese entonces, la música me salvaba la cabeza, fue mi salvavidas. Cadena Perpetua, sobretodo, una banda que siempre me ayudó a comprenderme y a la que le estoy eternamente agradecida. Sentía que con sus letras me podía hacer entender, que por fin descubría que alguien más se sentía como yo.
A veces creo que fue parte de la adolescencia, de mi búsqueda de identidad, y que fue necesario sentirme tan perdida. Pero esa no fue la única vez. Un lema de mi blog personal en ese entonces era “Vivo en crisis existencial”.

Mi ascendente en Escorpio me llevó a incontables noches oscuras sin esperarlo, antes y después de esa. Cuando comencé a estudiar astrología, todo comenzó a tener sentido. Ahora ya reconozco cuando ese proceso asoma, y me dejo llevar, porque resistirme sólo me provoca dolor.

De todos modos, tengas el ascendente que tengas, es más normal vivir esta crisis varias veces en la vida que una sola, aunque la primera suele ser la más grande e identificable con los “síntomas” de los que te hablo más abajo.

¿Qué es la noche oscura del Alma?

Es un período de la vida en el que perdemos la fe, nos sentimos deprimidos, sin norte, como hundidos en nuestra parte oscura sin siquiera saber si podremos salir de allí. Es un quiebre dentro de nuestro camino y se relaciona más que nada a la búsqueda espiritual. Se llama así por un poema escrito por San Juan de la Cruz en su camino de ascensión espiritual, en la búsqueda para unirse con su dios.

La noche oscura del Alma es una crisis existencial luego de la cual salimos renacidos, y creamos grandes cambios en nuestra vida.

Astrológicamente, hay períodos muy marcados de tránsitos astrológicos y progresiones, que pueden indicar este período. Porque es sólo eso, un período, un capítulo de nuestras vidas.
Es como una purga, una limpieza para comenzar a tomar consciencia de otras cosas importantes en nuestra vida, incluso es un reencarrilamiento, donde no podemos forzar la aparición de la luz: tenemos que atravesar el proceso porque saldremos de allí más fuertes y llenas de poder.

La entrega al proceso es fundamental para que duela lo menos posible y para permitir que se nos muestre todo aquello que debemos liberar, dejar ir, despedir.

Podés estar experimentándola si:

-No tenés motivación para nada, ni siquiera para llorar o salir de la cama
-Te sentís perdida/o, no sabés hacia dónde ir o qué paso siguiente darás o “deberías dar”
-Comenzás a cuestionar tus “debería” y te nace una especie de rebeldía ante todo lo impuesto, incluso por vos misma/o
-Experimentás tristeza, angustia, miedos, confusión, irritabilidad, ira repentina, y sentís que estás sola/o en el mundo, que nadie te entiende
-Necesitás definir tu personalidad, tu identidad y te atrae el mundo espiritual, el de contacto con tu niña/o interior y con tu Alma
-Creés que antes era todo mejor, antes de cuestionarte, antes de enjuiciarte a vos misma/o, antes de…
-Sentís que estás tocando fondo y no tenés esperanzas
-Estás en un umbral, en un quiebre, donde tenés que tomar una decisión
-Todo se siente oscuro, turbio, hasta que descubrís que hay algo en tu vida que tiene que irse o cambiar

Puede confundirse con la depresión, así que, aunque sigas leyendo, te recomiendo consultar con algún especialista en salud mental tan pronto puedas, para que te guíe al respecto.

Es un momento de prueba, de introspección, donde lo que peor nos hace es intentar cumplir con las exigencias del entorno, sobretodo si son de parte de entes o personas con quienes estamos reevaluando el vínculo. Sentimos que nos podemos volver locos si nos siguen “molestando”. Puede sonar bastante egoísta, pero es un proceso vital para el renacer, porque nos pone en contacto con nuestra propia oscuridad, para que al conocerla, comencemos a aceptarla e integrarla en nosotros. Pero, puede suceder que eso nos frustre aún más…

¿Qué hago si estoy atravesando este período?

Lo fundamental es reconocer que es pasajero, aunque a primera impresión parezca que no lo es.

Yo creo que escribir todo lo que me pasaba fue parte de mi proceso y me permitió liberar todo lo que tenía dentro. Así que te recomiendo eso como primera tarea: expresá lo que te pasa, sacálo de adentro.

Lo otro, como dije más arriba, fue la música. Escuchá bandas y cantantes con los que conectes, que te levanten el ánimo o al menos reflejen lo que te pasa, para ayudarte a comprenderlo.

La meditación es otro gran plus: guiada, en silencio, con música, etc. Tratá de acercarte poco a poco y no te frustres si en los primeros intentos no pasa nada: a casi nadie le pasa.

Apreciá el presente. Salí a la naturaleza, vinculate con el mundo a través de tus sentidos. “Ahora mismo estoy tocando esta textura, saboreando esta comida, mirando esta cosa, etc.” Bajar al presente calma la ansiedad que te provoca no saber cuándo pasará.

Pero pasa. Mi recomendación es no resistirte a tu sombra y pedir ayuda, siempre hablarlo con alguien es sanador, aunque la mayoría de tu tiempo lo quieras pasar a solas.
Y si querés ayudar al proceso, una consulta de carta natal sobretodo con terapia floral puede ser una guía que te traiga un poquito de luz en el camino.

Te abrazo y sabé que no estás sola/o.
La luz está ahí, aunque todavía no la veas.

Publicado el Deja un comentario

Tengo un ego y sé cómo usarlo.

¿No te cansás de escuchar que tenés que dejar de estar dominado por el ego, de que te digan que ser egoísta está mal o de que, de por sí, el ego es mal? Yo estoy harta, incluso he caído mil veces en esa trampa de creer que el ego es un enemigo, antes de aprender bien de qué se trata.

Incluso usamos estas palabras -ego, egoísta, ególatra- sin siquiera saber bien qué significan, y en general a todas les atribuímos un significado negativo, porque claro, dualidad.

Antes de comenzar: no, no te tenés que “deshacer” de tu ego, no lo tenés que eliminar. Sería una locura. Si fuera en búsqueda de tu iluminación, te cuento un poco al final del artículo. Siempre recordá que no tenemos que luchar contra algo, sino integrarlo, reconocerlo como parte integrante de nuestro Ser.

El asunto principal es comprender qué es el ego. Primero: no es ni “bueno” ni “malo”. Es quien nos permite tener un sentido de nuestra identidad, consciencia de ella, es el”yo”. Por lo cual, ¿cómo va a ser netamente negativo, si me permite vivir en esta dimensión, encarnar en un cuerpo y saber quién soy? El yo, para Freud, equilibra la moral y el deber ser con los deseos e impulsos más profundos, en general inconscientes. Resumiendo, todos tenemos un ego, necesario para la supervivencia en este plano tridimensional de existencia.

El “problema”, por decirlo de alguna manera, se encuentra cuando el ego pide reconocimiento externo para tener valor, para quererse a sí mismo, sentir pertenencia…o cuando, por ejemplo, se desea a sí mismo -de una manera inconsciente, que genera al narcisismo- y cada suceso se verterá hacia el yo constantemente. Esto es super resumido, psicólogas/os pueden explicarlo mucho mejor.

Algo muy de moda es usar la frase “ego espiritual”, que significa creerse mejor que el otro por llevar un camino de regreso al Espíritu, donde uno se cree con la única verdad, sin aceptar consejos, opiniones, etc. Es el ego del falso gurú, también muy de moda. Y acá tenemos que tener cuidado y hacernos una pregunta interna cuando alguien en un camino espiritual nos llama la atención:

1- ¿Qué emoción me hace sentir lo que estoy leyendo, escuchando, viendo?

2- Si siento que estoy, por ejemplo, aprendiendo, o que sencillamente la información viene a mí sin juicio, y puedo usar mi intuición con claridad, esa persona me está informando. Sé con certeza si me gustaría saber más o si prefiero alejarme, porque siento que es algún tipo de “falso gurú” o “ego espiritual” que no se muestra con transparencia. SIN JUICIO.

3- Si siento una emoción exagerada, que me choca, o lo primero que quiero hacer es gritarle a esa persona que es una egocéntrica, chanta, lo que sea: amiguite, esa es tu sombra. El otro no sólo te informa, te choca. Y la tarea ahí es tuya, de reconocerte en eso que te está llamando la atención.

El ego espiritual no reconoce su propia sombra, porque sencillamente no la puede ver, es consciente de sus dones pero no de sus limitaciones. Un ego “sano” -noten que uso muchas comillas- no necesita aprobación externa para que le digan “Wow, sos espiritual”, porque en realidad es consciente de sí mismo, de sus dones y sus patrones, y de que absolutamente todos somos “espirituales”, somos espíritu encarnado en la materia.

Otra palabra bastante delicada que se usa en general sin tener consciencia de lo que significa es egocéntrico. En términos sencillos es la búsqueda constante, como meta, de tener reconocimiento externo, de que el otro me valide todo lo que hago, y por eso me muestro todo el tiempo, me expongo para que me califiquen. El juez interno de un egocéntrico es tan grande, que precisa vincularse con los jueces internos de otres para que lo califiquen, de manera más alta de la que se califica a él mismo. Este es sólo un ejemplo de comportamiento de alguien egocéntrico, porque puede haber miles, tantos como humanos existen. El egocéntrico suele pensar que si no consigue el aplauso o el ~amor~ (porque lo confunde con necesidad) que busca, se sentirá frustrado, fracasado. Un ejemplo claro son las personas que desean un puesto de mando laboral para sentir que tienen poder, sentirse superiores a otros y que los feliciten por su éxito.
Otro tema aparte es el narcisismo, que no voy a detallar hoy pero que en síntesis diré que se identifica en personas que jamás reconocerán, por citar un ejemplo, que su comportamiento es violento, inmoral, etc. Sólo les importa su propio placer.

El ego nos muestra que tenemos dones, talentos, y ser conscientes de ellos no significa ser un egocéntrico.

Y acá llegamos al título del artículo: ¿entonces si valoro y reconozco mis dones, soy un egocéntrico? ¿O si reconozco que tengo una misión vinculada al ámbito espiritual, tengo un ego espiritual?

Para nada en absoluto. La línea es demasiado delgada pero no está de más reconocerla. Es super válido -y necesario para tu salud en general, es decir, el equilibrio de todos tus cuerpos- que reconozcas, valides y ames tus dones. ¡Así también como a tu sombra! (si no sabés de qué se trata, en Instagram hablo mucho de ella y en mis videos encontrás un par al respecto).

Estas preguntas te pueden ayudar al trabajo de consciencia y a esclarecer qué es egocentrismo y qué es tener un ego y ponerlo en servicio al mundo:

1- Si reconozco mis dones, talentos, pasiones y los pongo a servicio del mundo, es para:
a- ser admirada, sentirme exitosa o valiosa, recibir amor
b- para darle al mundo mi medicina, y así ayudar a que vivamos en un mundo mejor, no sólo yo sino las próximas generaciones también

2- Si aún no reconozco mis dones y talentos, los busco para:
a- satisfacer al clan/tribu/familia y que puedan sentirse orgullosos de mí
b- encontrar aquello para lo que nací y llevar un camino de realización personal donde pueda dar un servicio/producto que sea útil para otres

3- Hago cosas -fuera de lo laboral- por:
a- la gratificación y admiración externa que puedo recibir
b- el placer, la satisfacción de la tarea misma

4- Cuando conozco a alguien por primera vez:
a- le enjuicio de acuerdo a mis valores y pretendo caerle bien
b- me permito iniciar el vínculo recibiendo información del otre pero sin encasillarlo de acuerdo a mis valores

5- Cuando algo me sale mal:
a- espero que nadie me haya visto, lo niego o escondo
b- lo reconozco porque, vamos, a todos nos puede pasar, no soy perfecta

6- Cuando trato de reconocer mi sombra, esa parte oscura de mí:
a- ¿Qué sombra? Si soy un ser de luz
b- me autoobservo y me permito reconocer lo que no me gusta de mí, aunque duela, porque eso también soy yo

7- Para buscar la iluminación, es preciso:
a- centrarse en la luz, la meditación y lo bello de la vida
b- integrar la sombra, la dualidad luz-oscuridad

Si tus respuestas fueron mayoría B, entonces estás en o buscando el equilibrio, que es la base de una vida saludable. Si sentís que precisás ayuda porque respondiste mayoría de A, ¡no quiere decir que estés “mal”! Sino que cualquier tipo de terapia psicológica puede ayudarte a conocerte y comprenderte más.

Por otro lado, la iluminación es trascender al ego, a la mente, sentirse uno con el todo y ya no vivir en dualidad. Es reconocer que somos consciencia, que la verdad no es personal, y permitirse dejar de funcionar en modo mental para intentar comprenderlo, etiquetarlo y/o definirlo todo. Es una experiencia de abrumador gozo, paz, y éxtasis, muy vinculado al despertar de la Kundalini. Pero en el proceso de iluminarnos -que, sorpresa, todos podemos lograrlo- es necesario comprender y abrazar nuestra humanidad primero. Sí, a nuestro ego también. Comprender también que el ego es herramienta, es compañero, y no debe ser quien domine nuestros deseos, valores, pensamientos y actitudes, es lo que, por ejemplo, nos calma la ansiedad, los miedos, las ansias de control, etc. y ésto puede lograrse en el camino de ir de vuelta a casa, de retornar a nuestro Espíritu. Eso es la iluminación, ser consciente del todo que soy y no de partes separadas. En sí, la Iluminación no se puede comprender o definir hasta que se experimenta- Todo lo demás, incluyendo ésto, sólo serán palabras que le sirven a la mente para tratar de entender lo que, en realidad, nunca entenderá.

Y esto no necesariamente implica que lo tengo que mostrar en alguna red social, diciendo que por fin me siento iluminado. O sí. Todo depende del “ego” con el que uno se mire.