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Venus en Aries

Venus ingresó ayer a Aries y el fuego se enciende en el cielo y en el centro del pecho.

¿Dónde sentís que perdiste la pasión y que es momento de recuperarla?
¿Qué es lo que enciende tu fuego y hace mucho no lo hacés?
¿Y si ese fuego es una señal de hacia dónde ir cuando te sentís perdida?

¿Qué pasó estos meses con tanta agua, con Piscis pujando para que sigas el llamado del Alma en lugar de seguir actuando en automático?

¿Qué amarías hacer pero no te animás?
¿Qué te dicta tu deseo pero hay miedos que te limitan?
¿Cuántas excusas te estás poniendo para no sentir, para no sentirte de verdad?

¿Cuántos mandatos y “deber ser” ajenos estás siguiendo que te apagan?

Venus en Aries enciende el deseo y se disparan las ganas de movernos por lo que de verdad nos apasiona.

Ya no podemos seguir negociando las cosas a medias, grises, haciendo por costumbre y no por amor.

Si tenés ganas de descubrir tu norte, de reconocer hacia qué expresión de tu Ser te está llevando tu Alma, quedate por acá.
Que de cambios está lleno este año y aunque no parezca, la necesidad de mutar recién empieza.

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2022

Este es un año de cambio para mí porque decidí retomar y encaminar muchas de las cosas que guardaba por temor a la crítica, a que me cataloguen de “new age” o lo que sea. La verdad es que ya estoy grande para la pavada del miedo al qué dirán y de no dar todo lo que sé que puedo dar. El domingo me van a entender mejor, jiji. Spoiler: sí, obvio que habrá lanzamiento y re-lanzamiento, también.

Comenzamos un año con vibración 6 y de la mano de Venus retrogradando en Capricornio, quien nos guía a retomar el contacto con lo realmente sagrado, con lo ancestral y ritual, con la Diosa y la necesidad de abrazar a Gaia como madre, como hogar, como co-creadora de lo que somos.

Sirio está muy presente este año y la vibración del número 22 es la de María, la de Magdala. Muchxs dicen directamente que es el año de ella, y me gusta que tengamos una guía para entender qué se nos propone, no sólo desde nuestro mundo interior, sino también desde el cosmos. El 22 nos guía a crear, gestar y manifestar los sueños que nos dicta el Alma.

Existen códigos de luz transmitidos en frecuencias energéticas que las personas más sensibles sabrán sentir o al menos percibir, y que este año se sentirán con mayor asiduidad. Más allá de los días portales que gustamos definir por el calendario gregoriano (22/02/2022 por ejemplo) es hora de reconectar con los portales de los ciclos naturales, como por ejemplo las lunaciones, conjunciones importantes en el cielo y las estaciones, entre otros.

Muchas personas comenzamos el año sintiendo extremo cansancio, desequilibrios a nivel físico, emocional y mental o malestares generales: estamos atravesando un momento energético muy fuerte e importante, que va más allá del año nuevo (porque en el cosmos no hay calendario).
Nos estamos desintoxicando de viejas formas, aceptando nuevos códigos de luz que encienden nuestras memorias más antiguas y animándonos a ser quienes realmente hemos venido a ser, sin miedos, ni caretas ni filtros para adornar nuestra verdad interior.

El despertar de consciencia es masivo.

Además, Venus está transformándose, cambiando de fase y dejándose de ver al anochecer para renacer al amanecer.

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Luna llena en Aries

Júpiter está directo en Acuario y Mercurio en Libra. Ambos son regentes del axis de comunicación Géminis-Sagitario, que también es un eje vincular. Y en este momento y hasta el 18 de enero de 2022, son los regentes del axis nodal en tránsito.

Hemos visto recientemente el foco que ponemos en los chusmeríos de famosos, que en un nivel entretienen y en otro, niegan la propia realidad. Porque siempre es más fácil y divertido estar mirando la paja en el ojo ajeno.

Géminis en desequilibrio juega con el chisme, en la superficie. Pero está comandado por el planeta que sabe ir hacia el Olimpo, comunicarse con la humanidad y también llevarlos a la profundidad del inconsciente. Mercurio es mensajero, es alado, es psicopompo. Poniéndose directo y previo a la Luna llena en Aries, opuesta a la energía Libra que está recorriendo, nos muestra el peligro que conlleva la poca sinceridad y la poca claridad al expresarnos en vínculos. Sí, podemos también analizar el foco que se le puso a la cuestión, y los rótulos que se le imponen a una mujer que disfruta de su sexualidad. No somos nadie para juzgar los códigos bajo los que una mujer viva sus vínculos, pero, qué loco, nadie osa juzgar los códigos -o la falta de- del hombre envuelto. Sí, aún vivimos bajo las normas del patriarcado.

La Luna llena siempre incrementa las energías latentes del inconsciente, el fuego en el cielo se enciende el triple cuando la Luna está oponiéndose al Sol, y más si lo hace también hacia Marte y todos se tensionan con Plutón: vemos con claridad los juegos de poder, de manipulación y de suciedad en las manos de los demás, mientras lavamos la tierra de las nuestras. Géminis y Virgo saben juzgar para jugar a la inocencia. Pero aunque Mercurio pueda mentir, retrograda y deja salir toda la verdad.

Y Júpiter, que en su retrogradación limpia para hacer espacio, nos pregunta cuán listos estamos para convertirnos en una sociedad más comunitaria y menos dogmática, menos soberbia, cuántas ganas de actuar por lo que nos mueve tenemos.

Esto no termina acá, porque hay mucha más basura bajo la alfombra y ya llega el Sol a Escorpio el 23.

El tema es si me hago cargo de limpiar o si me entretengo con la suciedad de los demás.

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Mercurio en Aries: el fuego individual

Unas horas antes de que Mercurio ingrese a Aries, el Sol en el signo estaba formando su cuadratura a Plutón en Capricornio (que perfeccionará el 14), mientras Urano en Tauro comenzaba a sentir la cuadratura desde Saturno en su casa, Acuario, la cual ya Marte perfeccionó y comenzó a relajar…apenitas. Traducime, Alejandra.

El volcán Anak Krakatoa hizo erupción. Y otros cinco volcanes más en Indonesia.

Por favor, no entren en pánico. Esta cuenta está lejos de querer incentivar algo por el estilo, pero hay que ser honestos: estamos viviendo una transición intensa, profunda y transformadora, que precisa sacudidas para poder comenzar nuevos rumbos. La energía que está asistiendo al planeta en estos momentos es muy amorosa, compasiva y nos están protegiendo de varias formas.

Quienes trabajamos con astrología, sabíamos que este no iba a ser un año sencillo de transitar, pero que todo desafío iba a servir de gran despertar. Vaya que el despertar ha sido radical.

Los terremotos, las erupciones de volcanes, y otras movidas de la naturaleza, acompañan la transformación que la sociedad -globalmente- está viviendo: el sistema económico reestructurándose los próximos años, los abusadores siendo revelados, al mismo tiempo algunos pueblos dándole poder a autoritarismos para sentirse seguros…cambios fuertes que van y vienen como una constante.

Estamos en temporada Aries. El fuego que sentimos internamente, apoyado ahora por Mercurio, necesita expresión: bailá, cantá, hacé un lugarcito en tu casa para hacer ejercicio, lo que sea para liberar tu fuego y dejar de cargar el inconsciente colectivo que de bastante incendio y miedo lo hemos llenado.

Les propongo que no crean en la gente que habla de profecías, fin del mundo y esas cosas que sólo bajan nuestra vibración y le dan fuerza a los que nos controlan desde el miedo, y que vean todo lo que pasa en el mundo con los ojos del cambio, que tengan fe en lo que les hace sentir seguridad para poder reconocer que su Yo Superior les está intentando dar mensajes. Todos somos canalizadores y todos podemos escuchar a nuestro real Ser. Permítanselo, para que llegue la calma tan necesaria en este momento.