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Sol conjunción Urano en Tauro

Te despertás angustiada, harta, con cero motivación para lo que tenés que hacer en el día.
No estás sintiendo la conexión ni siquiera con las excusas de siempre.
Te bajonea pensar en crear ingresos de la misma manera en la que lo venís haciendo, pero más te hunde la idea de no saber qué hacer.
Estuviste demasiado tiempo perdida como para no tener ganas de disipar la neblina de un sopapo.

Capaz es que llegó la hora de encarar el cambio, de dar el primer paso, de moverte fuera de la seguridad para crear nuevas realidades, para darte más tiempo para el placer, el disfrute.
Estar vivos no puede ser tener que sobrevivir todo el tiempo.
El sistema nos consume, somos presas de nuestros miedos y creencias, de nuestras inseguridades, incluso de nuestras tristezas.
No puedo sostener más lo que no me motiva.
Lo que me hunde, me estanca, me destruye.
Lo que aparentemente me da algo pero me quita todo, hasta el aire, las ganas de confiar en que hay luz al final del túnel.

Seguir el llamado interno es atravesar la incertidumbre, es arriesgarse a lo desconocido y probar nuevos sabores de la vida que antes ni pensábamos que podíamos o íbamos a querer probar.

¿Qué pasa con el miedo al cambio?
Mejor que se vaya porque es hora de cargar la batería por completo.

El #Sol se unió anoche a #Urano y el hambre de mutación es más grande que la zona cómoda.

Tal vez sea hora de despertar a la medicina interior, seguir un camino propio, romper reglas, miedos, creencias y mandatos limitantes.
Tal vez la sanadora interior quiere tomar el mando.
Tal vez tu ser creativo te pide que lo escuches.
Tal vez tu magia necesita salir porque el mundo está precisando de ella.
La idea de vender tu magia no es algo que molesta: le estarías haciendo un favor al mundo dándole eso que sólo vos podrías darle.
Entonces tal vez sea hora de ser caradura, de animarte a lanzarte a ese camino que vislumbrás en el horizonte, de dejar de estar sometida a tus miedos.
Porque…

¿Cuántos miedos más te van a frenar de vivir disfrutando la única vida que tenés?

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Sol ingresa a Acuario

A las 23:38 hs del 19/01, el Sol habrá salido del signo de Capricornio en su recorrido por la eclíptica, para ingresar a Acuario.

Es decir, quienes nazcan hasta esa hora tendrán el Sol en Capricornio y después, en Acuario.

~★~

Antes de irse, desde Capri el Sol perfeccionará los primeros aspectos que reciben los Nodos Lunares después de ingresar a Tauro y a Escorpio. El cambio está en el aire y lo sentiremos más fuerte a fin de este mes.

Acuario no se detiene en el pasado, a veces como mecanismo de defensa y a veces porque sencillamente no le interesa. Puede amarlo u odiarlo, aunque lo ideal sería hacer las paces con él -para todos los signos- para no llevarlo consigo a todas partes y poder liberarse de verdad como tanto anhela.

Sin embargo, su visión de futuro a veces puede sonar utópica, irreal, porque es canal de muchas ideas e información cósmica que le cuesta o no sabe cómo concretar, es por eso que precisa trabajar en equipo y delegar, para que cada rol sea el específico en manifestar una parte del plan o idea.

Su mirada hacia adelante tiene que tener los pies basados en el aquí y el ahora, que es el único momento del tiempo en que realmente puede crear algo por el futuro. No es mañana, nunca se trata del mañana. Es hoy. Siempre es hoy, cantaba Cerati.

Lo bueno es que nunca tiene miedo de cambiar, de ser otra persona cada día, porque lo hace en busca de revelar su propia esencia. Aunque también puede ser un método de evasión y de búsqueda de su propia identidad, claro.

~★~

La frase de la imagen es de la peli de stop motion “La casa”, está en Netflix.

¡Feliz retorno solar, Acuario! ♒︎

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2022

Este es un año de cambio para mí porque decidí retomar y encaminar muchas de las cosas que guardaba por temor a la crítica, a que me cataloguen de “new age” o lo que sea. La verdad es que ya estoy grande para la pavada del miedo al qué dirán y de no dar todo lo que sé que puedo dar. El domingo me van a entender mejor, jiji. Spoiler: sí, obvio que habrá lanzamiento y re-lanzamiento, también.

Comenzamos un año con vibración 6 y de la mano de Venus retrogradando en Capricornio, quien nos guía a retomar el contacto con lo realmente sagrado, con lo ancestral y ritual, con la Diosa y la necesidad de abrazar a Gaia como madre, como hogar, como co-creadora de lo que somos.

Sirio está muy presente este año y la vibración del número 22 es la de María, la de Magdala. Muchxs dicen directamente que es el año de ella, y me gusta que tengamos una guía para entender qué se nos propone, no sólo desde nuestro mundo interior, sino también desde el cosmos. El 22 nos guía a crear, gestar y manifestar los sueños que nos dicta el Alma.

Existen códigos de luz transmitidos en frecuencias energéticas que las personas más sensibles sabrán sentir o al menos percibir, y que este año se sentirán con mayor asiduidad. Más allá de los días portales que gustamos definir por el calendario gregoriano (22/02/2022 por ejemplo) es hora de reconectar con los portales de los ciclos naturales, como por ejemplo las lunaciones, conjunciones importantes en el cielo y las estaciones, entre otros.

Muchas personas comenzamos el año sintiendo extremo cansancio, desequilibrios a nivel físico, emocional y mental o malestares generales: estamos atravesando un momento energético muy fuerte e importante, que va más allá del año nuevo (porque en el cosmos no hay calendario).
Nos estamos desintoxicando de viejas formas, aceptando nuevos códigos de luz que encienden nuestras memorias más antiguas y animándonos a ser quienes realmente hemos venido a ser, sin miedos, ni caretas ni filtros para adornar nuestra verdad interior.

El despertar de consciencia es masivo.

Además, Venus está transformándose, cambiando de fase y dejándose de ver al anochecer para renacer al amanecer.

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Sol ingresa a Acuario

La primera Luna nueva del año, bajo la que seguimos durante los 28 días que dura su ciclo, fue plutoniana. Si de renacer, salir de la pupa y cortar viejos cordones se trata, hay que aprovechar el presente. Los cordones o lazos kármicos que nos atan a otras personas de forma obsesiva, llenas de apegos, con ansias de control o manipulación, dolor, etc, es necesario cortarlos porque el cielo nos quiere avanzando pero el pasado es la zona cómoda que nos engaña para no crecer, para no desafiarnos.

El proceso que atravesamos desde la triple conjunción de enero 2020, es de purificación del ser individual hacia lo colectivo. Para esto, tendremos que mirar menos nuestro ombligo y tener mayor consciencia social, ser conscientes de que cada acto y decisión de nuestras vidas, sacude siempre a alguien más. Lo que hacés en tu vida toca energética y hasta literalmente, a muchas personas. Efecto mariposa, le llaman.

Vivimos en una red interconectada donde cada uno es un punto lleno de conexiones. Estamos “cableados” para conectar con otras personas, ya que el crecimiento en esta dimensión no sólo es material sino también vincular.

Internet es un ejemplo de esta dimensión al respecto de esa red virtual. Hace 30 años, cuando el 6 de febrero de 1991 Saturno ingresaba a Acuario, internet estaba tomando relevancia y se preparaba el lanzamiento de lo que son hoy los navegadores de internet.

El Sol a las 17:39 del 19 de enero ingresa a Acuario, y luego de 30 años, se encontrará con Saturno allí, el 24. Se cuadrará a Urano el 26, su regente, se encontrará con Júpiter el 28 y finalmente se unirá a Mercurio el 8/2 marcando la mitad de la retrogradación del pequeño.

Con Júpiter no se encuentra en Acuario desde el 24 de enero de 2009, y su encuentro este año responderá a la casa Acuario de tu carta, los planetas o asteroides que haya allí y también a su posición natal. Los planetas en tránsito no pueden “ofrecer cosas” que no estén de alguna manera indicadas en tu carta natal. En este caso, Júpiter podrá expandir lo que de alguna manera habla de tu potencial de crecimiento, merecimiento, evolución.

Los encuentros del Sol con otros planetas le hablan a nuestra consciencia, nos despiertan, son como si de repente pudiéramos ver cosas que no podíamos ver antes.

Un año para seguir despertando consciencia

2021 se presenta como un año acuariano, donde se nos pide salir del egoísmo y pensar más en el mundo, en hacer comunidad, trabajar en equipo, pero sobretodo en darle nuestra medicina a la humanidad. Todos tenemos algo que nos hace especiales, que es esa medicina que venimos a brindar, y que no necesariamente tiene que ser algo gigante, ni convertirse en tu trabajo.

Es un año tradicionalmente regido por Venus, por lo cual los vínculos y hacer red de verdad serán el ámbito donde más crecimiento encontraremos.

El ingreso del Sol a Acuario nos marca una pauta muy importante y trae varias preguntas:

¿Estoy dándole mi medicina al mundo? ¿Qué vínculos deseo seguis sosteniendo y cuáles ya no? ¿Dónde estoy creciendo y dónde me siento estancada? ¿Qué restricciones o límites tengo que poner en mi vida? ¿Qué deseo crear? ¿Qué siento que merezco? ¿Cuál es el valor que me estoy dando?

El arquetipo acuariano, el aguador, vierte su sabiduría al mundo. El crecimiento se promueve dando lo que uno sabe, tiene, puede ofrecer. Si al final del viaje no me llevo nada, ¿para qué voy a actuar con avaricia y egoísmo?

¡Feliz retorno solar, Acuario! Seamos red.

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Saturno en Acuario

La Era de Acuario, marcada por la transición a la 5D de consciencia que está siendo global, está ingresando de la manos de los tránsitos astrológicos de los últimos meses.

Cuando Saturno y Plutón se unieron en enero iniciaron un ciclo marcado por la desestructuración, ruptura y transformación de las formas y la realidad como la conocemos. Saturno quería conservar el deber ser y el status quo, con sus normas, títulos y puestos directivos, y Plutón dijo que ya era hora de que todo eso, tan conservador, se transformara. Como Saturno tenía mucha fuerza porque esta conjunción se dió en su casa, Capricornio, empezó a mostrar resistencias: que no al aborto (generando grupos que no entendían en concepto de revolución y creaban movimientos que sostenían este status quo tan carente de valores igualitarios), que sí a los gobiernos de derecha -apoyando únicamente intereses empresarios que aumentan la brecha social y siguen dándole todo a los que más tienen-, que “no me quiero transformar naditas”. Pero, aunque se resista todo lo que quiera, Plutón es más poderoso, siempre gana. Esto provocó tremenda ambición en muchos sectores y las correspondientes medidas desesperadas de aferrarse a lo que siempre fue igual, total “para qué cambiar si yo estoy muy bien”. El egoísmo, la avaricia, la competencia, la ambición, el hambre de poder y de control, el abuso en todas sus formas, la rigidez, las estructuras arcaicas y las organizaciones políticas, económicas y sociales abusivas, tarde o temprano, van a tener que desaparecer. La realidad como la conocemos cambia, porque cambia lo externo -como respuesta a lo interno- y tenemos nuevas necesidades. 

Saturno ingresa este 22 de marzo a Acuario, otra de sus casas -es el co-regente junto a Urano- por lo cual sigue teniendo un poco de poder, pero lo hace por un breve período. Es como si se tomara unas vacaciones de tanta intensidad plutoniana, diciendo “bueno, si no pude sostener todo lo que quise allá, con todo este equipaje a medias voy a ver qué puedo construir -o sostener- en mi otra casa”, pero, no le queda otra que volver en unos meses para buscar aquellas partes que tengan que seguir manteniéndose. A fin de año ingresará junto a Júpiter para quedarse y esto muestra energías bastante opuestas, pero que buscarán conciliar: Júpiter quiere expandir la libertad y fraternidad acuarianas, fronteras, educación, cultura y leyes igualitarias, y Saturno quiere poner límites, restringir lo que se le puede ir de las manos, estructurar para poder controlar la materia.

Este inicio -llamado “La Gran Mutación”- es indicador de cambios mundiales marcados por los tránsitos y ciclos combinados de los planetas más pesados -sociales y transpersonales- del Sistema Solar. 

Cada cambio colectivo comienza primero siendo individual: lo que yo piense y exprese marca mi vibración. Como yo vibro, contagio y eso va formando al inconsciente colectivo del que todos formamos parte y que muchas personas pueden incluso percibir, si son muy sensitivas. Por eso, la frase clásica de que el cambio comienza por casa es tan acertada, sobretodo para este momento.

Saturno en Acuario va a estar todo el primer año acompañado de Júpiter, por lo cual no trabajará solo. Responderá a un Urano en Tauro que quiere derribar nuestros apegos, manera de (no) valorarnos, sistema de valores fijos, economía capitalista, y mucho más. Trabajarán a través de una cuadratura: Saturno querrá sostener los cambios que se van fijando y Urano querrá seguir moviendo las bases. Este aspecto, aire y tierra, lo fijo y lo que precisa cambiar, la estabilidad y seguridad contra la necesidad de mutación, puede provocar terremotos metafóricos y literales. No sería raro que la Tierra se volviera a manifestar, sacudiéndose, porque necesita seguir limpiándose de todos aquellos que siguen sin respetarla. No es mala, ninguno de estos cambios lo es, pasa que estamos constantemente siendo bombardeados por miedos-medios, inseguridades, apegos, ansias de control de nuestro ego, y otras tantas cosas que nos hacen creer que el movimiento y el cambio son malos. Claro, son malos para nuestras creencias de estabilidad, como si ésta significara que todo lo externo deba quedarse quieto y no ser un concepto que, como todo, debe sentirse por dentro.

Estos tres años serán de una búsqueda de fijar y sostener las movidas actuales, pero también de diálogo, comunicación colectiva, unión, esfuerzos y sacrificios en pos de un mundo mejor. Podrá renacer una nueva era espacial, habrá grandes cambios en cuanto a ideales políticos -más acordes a repartir las riquezas con mayor consciencia y menor diferencia social-, habrá nuevas obligaciones al respecto del trabajo internacional, comunicaciones, tecnología… Los medios masivos de vinculación como internet o redes sociales, por citar un ejemplo, podrán llegar a tener alguna limitación o restricción pero no será como una “quita de derechos”, sino más bien puede ser que, por ejemplo, los medios tradicionales pierdan poder o que haya cosas que se le cedan al pueblo y se limite el uso para que sea para todos por igual, son ejemplos que se me ocurren solamente. La ciencia podrá tener relevancia, como también la astrología, cosa que ya hemos venido notando. Habrá mucha tela que cortar en este tránsito y poco a poco les iré hablando más de ello.

Lo más importante: estamos ingresando de manera más intensa a la Era de Acuario, lo que nos lleva a un despertar masivo de conciencia para ascender de nivel evolutivo y volver a la Tierra, a sanar al planeta después de todo el daño que le hemos estado haciendo. ¿No sentiste que estos días en aislamiento te tocaron fibras sensibles de cuidado y amor planetario? Gaia lo sabe, nos está ayudando a evolucionar. Esta cosa de ermitaños también nos ayuda a purificar nuestras energías y nuestros auras, para de este modo poder ser canales más claros de nuestro propósito y misión dentro de la humanidad, e incluso sirve para conectarnos con nuestro Yo Superior, ángeles, guías, acompañantes estelares y Maestros Ascendidos, para solicitarles ayuda y consultarles sobre nuestro camino a seguir.

Este ingreso inicia el retorno de Saturno de los nacidos entre 1991 y enero de 1994, la gran conjunción de Saturno en tránsito sobre el Saturno natal que marca el inicio de una nueva madurez. Si tienen dudas sobre su retorno de Saturno, les dejo este artículo y si quieren saber más, pueden solicitarme una sesión personal para hablar al respecto (y sobre mucho más también).

En YouTube les dejé un video sobre éste tránsito y todos los más fuertes de 2020, lo encuentran aquí.

Que sea un tránsito que nos ayude a sostener la bandera de la igualdad en todos los ámbitos.

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Temporada Acuario: cuestionálo todo.

Como humanidad, estamos muy acostumbrados a seguir reglas sin siquiera preguntarnos porqué están ahí, desde hace cuánto y si siguen siendo funcionales a la sociedad actual. Cuando Urano ingresó a Tauro, nos mostró que es necesaria una revolución en cuanto a estándares de belleza: todos somos bellos en nuestro potencial, no tenemos porqué seguir un molde. Urano llegó para romperlos.

Con la conjunción Saturno-Plutón en temporada de eclipses Cáncer-Capricornio, se nos insta -aún- a responsabilizarnos por esas normas que defendíamos sólo por mantenernos seguros y en una zona cómoda completamente incómoda; se nos pide romper y transformar lo que nos ata a conceptos patriarcales y arcaicos para crear en la realidad una nueva era. 

Ahora, en temporada acuariana y a días de una Luna llena en el signo opuesto, Leo, se ilumina la información del inconsciente que nos hace caer en la realidad de la cantidad de conceptos, creencias y reglas que sosteníamos sin cuestionar.

“Mamá se casó joven así que yo también tengo que casarme y antes de los 30”. “Si no termino la facultad, tengo título y pareja, es que soy un fracaso”, “Si no tengo hijes no voy a realizarme nunca como ser humano”, y así miles de ejemplos, cada cual conocerá los propios. 
¿Qué estamos haciendo repitiendo los patrones de nuestros ancestros en lugar de crear la vida que nosotros realmente deseamos? Repetimos porque no cuestionamos, porque es inconsciente y cuestionarse y hacer trabajo interno es doloroso. 

La verdad es que lo doloroso es la resistencia a conectar con la profundidad de lo que sentimos. Porque una vez que nos abrimos a nuestra propia profundidad, una vez que dimos el primer paso, comenzamos a desmitificar un montón de creencias: “No hay que mirar en la herida/lo tabú/la oscuridad porque duele/está prohibido y serás castigado/es malo”. 

Cuestionáte todo. Desde la cantidad de basura que desechás por día, pasando por las parejas que has elegido hasta cada suceso creado en tu infancia para tu aprendizaje, duela lo que duela. No podés seguir sosteniendo una personalidad que evita el contacto con el vacío que tanto anhela: nos atormenta el recuerdo de unidad con el Todo en aguas uterinas pero nos aterra la idea de conectar con el vacío, porque no sabemos estar con nosotros mismos, porque creemos que algo o alguien más siempre nos tiene que llenar.

Cuestionáte porqué hacés todo lo que hacés y si aún tiene sentido para vos.  Creá tu vida en lugar de responder a lo que otros han querido -consciente o inconscientemente-que hagas con ella.