¡Este sitio está experimentando algunos cambios este mes! Algunas funciones pueden estar deshabilitadas.

Gracias por su comprensión :)

Ya no soy la que era

No tengo ganas.
No tengo ganas porque ya no soy.

Y digo que no, y no invito si no quiero, y no voy si no me siento cómoda o bien, y pongo límites si algo me molesta.

No tengo energía para sostener todo lo que sostenía antes, sin cuestionarme.

No tengo fuerzas para seguir un ritmo, condiciones, mecanismos y respuestas que seguía para encajar, para ser aceptada, haciendo fuerza y saliéndome de mis propios límites.

Tengo casi 40 años y la posibilidad frente a mí -y los privilegios- de elegir cómo quiero vivir mis próximos años de vida, cómo quiero habitar esta Tierra el tiempo que me quede.

La vida es muy veloz, a veces muy frágil y cruel, pero otras tantas es tan placentera, disfrutable. Tengo tanto para agradecer y a esta altura, con todas las crisis convertidas en sabiduría, nada para quejarme.

Díganle a los de administración que me encanta estar acá, que las maravillas que experimentamos, la belleza, el arte, la música, la naturaleza, las personas, todo me encanta.

Por supuesto que tengo mis elecciones, pero si miro un poco más allá de mi nariz, todo parece sincrónico, mágico, coordinado por el más perfecto de los coreógrafos del universo.

No tengo ganas de correr nunca más. Quiero saborear el tiempo, gozarlo, atravesarlo y dejarlo que me atraviese, que marque mi piel con nuestras historias, que el cuerpo me diga todo lo que sí quiere y que rechace todo lo que no.

La sabiduría de mi cuerpo habla de los engranajes más divinos que podemos experimentar, somos seres magnífica y misteriosamente perfectos.

No tengo más ganas de llorar por lo que no hay, de perseguir lo que no es sano o no es para mí.

Renuncio, señoras y señores, a intentar crear una vida para una persona que no soy.

Y tomo, como me corresponde, todo eso que sí.

Gracias, a quien corresponda, por permitirme estar viva.

Este viaje es maravilloso.

Compartir en

Más para leer

La crisis de los 40

La oposición de Urano y el nuevo despertar de Lilith

Negar tu crisis de los 40 y pretender seguir igual que siempre es perder la oportunidad de madurar plenamente y abrazar a tu Mujer Salvaje

Alrededor de los 30 años tenemos

Leer artículo

El período entre eclipses

Lo predestinado en un tiempo liminal y poco claro

En un período confuso, cambiante y predestinado, ser realmente auténtica y vulnerable hace la diferencia.

No, no hablo de llorar porque sos sensible y no te salen las cosas que querés y

Leer artículo

Otra mirada a los tiempos astrológicos

Y por qué deberían importarte los eclipses

La astrología es, lejos de lo que se piensa, una manera de mirar la vida.No es un horóscopo del diario, no es una predicción. Es algo que va mucho más allá. Tampoco es exclusivamente individualista.

No

Leer artículo