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No soy un ser de luz

Elegir un rol terapéutico antes era tener impecabilidad.
Pero cada vez más vamos descubriendo que cuanto más naturales y humanos somos, cuanto menos robots programados nos mostramos, mejor se expresa nuestra esencia. Y mejor se sienten las personas que se acercan.

Sea desde el rol terapéutico o desde el propio trabajo constante interior, puedo hacer lo que se me cante sin querer encajar en ningún estereotipo.

Puedo hablar “mal”, equivocarme, tener humor negro o sarcástico, puedo tener pesadillas, miedos, enfermedades. Sí, también me puedo enfermar o sentir malestar. Puedo no saber cómo expresar mis emociones aunque pueda decirte cómo hacerlo. Atravesarme en mil procesos o trabajar como terapeuta no me hace mejor, ni más iluminada ni un ejemplo para nadie. Soy ejemplo para mí misma solamente, así como me sano cuando acompaño a otros a despertar a su sanador interior, porque toda persona que llega es un espejo para mi vida y mi crecimiento.

Puedo putear, enojarme, insultar, tener emociones de lo más bajas y degradantes, puedo sentirme como la mierda y después animarme a dejar todo eso atrás y renacer, las veces que sean necesarias.

Puedo no ser un ser de luz porque estoy tratando de hacerme consciente siempre de mi propia sombra. Puedo no jugar a la gurú, ni a ilusionar personas, ni a dar fórmulas mágicas.

Puedo no ser inmediata.
Puedo validar lo que no me gusta. Puedo poner límites, no tener ganas, puedo estar harta, cansada, agotada. Puedo sentirme mal con mi cuerpo, con el dinero, con el amor, con la salud, con la abundancia, con la familia, con lo que se me cante si lo tengo que procesar para hacerlo carne.
Puedo no ser ese ser de luz que esperás que sea porque la sociedad ha creado una imagen distorsionada y mecanizada de cómo tengo que recibirte en una sesión, qué decirte y cómo escucharte.

Si llegás a mí en sesiones o en grupos, sos mi espejo. En algo, en algún momento, me voy a sentir tan familiar con tu proceso que vas a darte cuenta que yo no te guío, que llegaste a mí porque necesitabas sentirte comprendida, menos extraña, más tranquila. Y ahí te acompaño.
Puedo no ser un ser de luz pero sí tengo luz propia y sé cómo encenderla.
Igual que vos🌞

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