Y cómo hacer un Vision Board que realmente funcione
En un año donde la vuelta a lo analógico viene pisando fuerte, siento que para mí no es nada nuevo -vivo escuchando cd´s y vinilos, escribo casi todos los días (a mano) y tengo muchos hobbies manuales- pero al mismo tiempo, me sirve para ir a mi ritmo, el que siento natural, sin estancarme.
Estoy escribiendo mientras miro por la ventana. Me siento tentada a salir a juntar higos, porque la higuera está abundante en frutos maduros y ya los pájaros se enteraron también.
La higuera (Ficus carica) es un árbol saturnino. Es bajo una de ellas que Gautama Buda se iluminó.
(hice una pausa porque no me aguanté y salí a juntar higos, volví con un bowl lleno que ya puse en agua, están increíbles de grandes y jugosos)
En la antigua Roma, la higuera se consideraba un árbol sagrado y se hacían coronas con sus hojas honrando a Saturno. Da frutos incluso en condiciones complejas y de poca agua, me parece muy noble y generoso.
Pero también la higuera es considerada un árbol maléfico, por su asociación con el diablo. ¿Sabés por qué?
Porque a Saturno se lo consideraba una especie de representante del diablo. Saturno nos pone pruebas, es muy audaz y, para las mentes poco conscientes que culpan a los planetas de sus males, es realmente indeseable. Astrológicamente se consideraba, junto a Marte, un planeta maléfico, aunque hay astrólogos que siguen usando esa clasificación.
Pero lejos está de serlo. Es realmente el que nos lleva a masterizar la materia, a hacernos responsables de nuestros actos y decisiones, a salir del victimismo y la inmadurez, y tantas otras cosas que necesitamos para ser adultos funcionales. Sobretodo nos enseña de paciencia, del paso del tiempo y de que todo lo material tiene fecha de vencimiento. Hasta los humanos expiramos, y por eso tampoco se lo quiere mucho a Saturno. Porque es el guardián del umbral hacia la muerte, hacia la caducidad de la forma.
Luna nueva en Capricornio
Hoy es la Luna nueva en Capricornio, regida por Saturno. El 17 de febrero la próxima Luna nueva será un eclipse, en Acuario, signo también regido por Saturno. Hoy se encuentra en el grado 27 de Piscis, pero para el 17/02 estará ya en el grado 0 de Aries (se vienen tremendas clases sobre esto en Visionarias).
Así que hoy podemos hablar de un gran cierre, que abre el portal hacia el próximo eclipse (que de todos modos también hablará de un cierre importante).
Creo que cuando hay muchos aspectos planetarios que hablan de finales, el inicio que se va a abrir es muy grande. Sobretodo a nivel generacional o de era.
Estamos terminando prácticamente una especie de mini era pisciana, donde muchos nos acostumbramos a determinados conceptos que fueron, como toda moda neptuniana, tergiversados, abusados, malinterpretados. Nacieron millones de terapeutas holísticos que nunca habían estudiado ninguna terapia ni sabían cómo acompañar la psique y las emociones ajenas; el concepto “sanar” nos ahogó tanto que, al menos yo, recién ahora entendí lo que realmente significa para mí y qué es lo que me ayuda a sanar en serio; la figura del gurú cayó desde lo más alto de la cima del bypass espiritual y, eso mismo, el bypass espiritual se expandió como un virus que en lugar de ayudar, hundía más a quienes necesitaban verdadero soporte y asistencia.
Pero eso también se acompañó de algo que parecía ser su contracara: la materia, las empresas abusando cada vez más de sus empleados, el sistema que nos presionaba tanto a cumplir roles que no queríamos cumplir, las estructuras arcaicas y oxidadas que querían seguir manteniéndose en pie en el auge de una sociedad que estaba comenzando a expresar su hartazgo al respecto.
Y ambos se unieron para crear nuevos puestos laborales, nacidos de emprendedores. Algunos crecieron hasta conformar nuevas empresas, otros tantos renunciaron, otros más se quedaron en el camino porque no quisieron aggionarse a lo que tener un negocio en esta época realmente implica. Y otros mutamos todo el tiempo, adaptándonos no sólo a lo que nos enciende por dentro, sino también a lo que nos permite expresar más y más nuestra autenticidad, la voz de nuestra alma.
La nueva era ya no es pisciana, es ariana. No es de estructuras abusivas, sino empáticas -la empatía que aprendimos con Piscis- y colectivas.
Estamos poniendo límites sobre lo que ya no queremos más y abriéndonos a validar lo que siempre quisimos, que en el camino de cumplir con el deber ser, dejamos atrás. Pero ahora lo estamos recuperando porque habla el idioma de nuestro corazón.
Algo se termina en la casa donde se ubica el grado 28°43′ de Capricornio. Y el deseo está ahí cerquita, en los primeros grados de Acuario.
El vision board como herramienta de creación
Hago vision boards o tableros de intención desde 2013. Comencé haciéndolos en cada Luna nueva y algunos tenían mucha más intención de mi parte, que otros. Esos se cumplieron todos.
Todo lo que se considera herramientas de manifestación también está relacionado a Saturno, porque es el planeta que nos ayuda a concretar en la materia aquello que soñamos, imaginamos o ideamos.
Los vision boards me ayudaron a tener foco sobre lo que quería lograr, no a lograrlo en sí. Porque ellos no hacen nada por arte de magia. Pero sí tienen mucha, aunque haya gente que diga que no. ¿Cómo no va a tener magia algo que nos habilita a crear algo nuevo, deseado, en nuestra realidad? ¿Cómo no va a ser mágico el acto creativo?
Gracias a crearlos emigré, emprendí de lo que amaba, conseguí un contrato editorial, conocí al amor de mi vida, me convertí en mamá, viajé adonde quería, volví a reconectar con mi arte y muchas cosas más.
Pero, de nuevo, no fueron ellos. Fue la capacidad de ponerles intención y la visión con la que los creaba.
No fue el tipo de collage ni la manera en la que los hice: fue tenerlos presentes. Saber que si los ponía donde los podía ver, mi foco no se iba a ir de allí. Iba a crecer y me iba a ayudar a tomar las decisiones que me guiaran a concretarlos, las oportunidades alineadas iban a aparecer y yo iba a saber aprovecharlas.
Pero hay algo fundamental que cualquier persona está enseñando (y te juro que me desespera): hacer un vision board NO ES hacer un collage de cosas lindas que querés.
Es una herramienta de transformación personal. Porque para recibir todo eso que querés, necesitás convertirte en la persona que recibe y mantiene esas cosas en su vida. Necesitás aprender a expandir tu sistema nervioso porque es el que limita o amplía tu capacidad de recepción. Y eso me parece imprescindible, y lo repito siempre porque no puedo hacer énfasis suficiente:
no podés crear la vida que soñás siendo la misma persona que sos hoy. Algo va a tener que cambiar.
Es como querer resolver un problema con la misma mentalidad que lo creó. Hay que evolucionar.
Y si no te abrís a cambiar, tu vision board va a seguir siendo sólo un collage lindo que te trae recuerdos de lo que no pudiste lograr, porque no te animaste a SER la persona que los manifestaba.

Masterclass-taller de Vision Board
En esta masterclass-taller aprenderás a hacer un Vision Board que realmente funcione, con claves somáticas y creativas de manifestación. Hacer un Vision Board o tablero de intenciones no se trata de hacer un collage y listo. Para que funcione hay que tener visión, intención, claridad e ir profundo.
