Publicado el

Mercurio oposición Urano.

El lunes de noche una pregunta me despertó una catarata de cosas guardadas y terminé vomitando verbalmente cosas que ni sabía que tenía dentro. La palabra es medicina, hablar y escribir son grandes terapeutas.

Con Mercurio en Escorpio oponiéndose a Urano retro en Tauro, los despertares en esta semana son repentinos, como flashes, inesperados. El mío fue ancestral, relacionado a la sangre, la familia, la libertad, el cambio, la propia noción de estabilidad. La Luna en Géminis nos ayuda a verbalizar lo que nos pasa y sí, Marte sigue retro en tensión a la triple conjunción así que hay mucho que sacar de adentro para transformar el afuera. Además, la tensión interna nos cansa demasiado.

Levante la mano quien se encontró siendo rígido y descubrió que la única respuesta para la salud en todo sentido, es la flexibilidad.

Es una semana para romper patrones estancados, para hacerlo por amor propio y por amor al prójimo también. Ah, re bíblico decir «prójimo».

Aceptemos que todo debe cambiar para que podamos crecer, que lo «negativo» o «positivo» es sólo un juicio mental, del ego. Aceptemos que no podemos controlar nada, que el control es una ilusión que pretende darnos seguridad. Pero que lo único que nos da, son calambres y contracturas.

Mejor relajarse que quedarse estático sosteniendo estructuras rígidas que precisan abrirse, como un cascarón, para liberar contenido inconsciente.


El Universo sabe lo que hace.