Reinicio: equinoccio de otoño.

El 20 de marzo a las 18:58 hs hora Uruguay/Argentina/Chile, el Sol ingresa a Aries, por lo cual celebramos el equinoccio de otoño.

Cuando el Sol ingresa al primer signo, tenemos el año nuevo astrológico, por lo cual es un inicio cargado de energía de acción. Nos impulsa a enfocarnos en ser asertivas, independientes, a sentirnos fuertes y poderosas dentro de nuestra piel, de nuestra propia vulnerabilidad.

Aries nunca se muestra sensible y vulnerable pero es algo que necesita desmifiticar: eso no significa que sea débil, sino todo lo contrario. 

Además, el Sol en Aries ilumina a esa bruja interna que todas estamos sintiendo despertar, así que ¡ábranle la puerta! Escúchenla que es muy sabia.

Como tenemos a Mercurio retro en el último signo, también estamos cerrando un ciclo y aceptando que si fluímos, todo se da de mejor manera que si lo queremos controlar.

Además, ese mismo día tenemos a Marte desde Tauro en trino a Plutón en Capricornio, energía pura para lograr concretar una meta ambiciosa, un trabajo, una manifestación importante. Es necesaria la estrategia antes de actuar en asuntos laborales, de poder o materiales…pero para conectar con el poder interno y dejarlo manifestarse, hay que aprender a seguir el camino marcado por nuestra Alma, sin chistar ni quejarse.

Otro aspecto es Mercurio retro en Piscis en sextil a Saturno, también en Capricornio. Pensamos de manera no-racional ni lógica con Mercurio allí, pero necesitamos enfocarnos, marcar los límites.

Para no ser menos, la Luna llena se perfecciona en Libra, signo opuesto-complementario de Aries y es la primer de dos Lunas llenas en este signo. ¿Alguien habló de atraer relaciones? Con Mercurio retro aún, esto se trata de almas gemelas y de amarme tanto, que atraer a otros es para compartir mi amor y no por carencia, para reforzar mi poder interno y no para entregarlo en dependencia, para ser quien se sana a sí misma pero sabe que ser vulnerable y compartirse es más saludable que cerrarse y guardarse todo.

No olvidemos que comienza el otoño, con este paso del Sol por el Aries Point (el primer grado de Aries que marca el inicio de la rueda zodiacal).

Los equinoccios son épocas de equilibrio.
El día y la noche tienen la misma duración, la luz y la oscuridad encuentran el balance. 

El equinoccio de otoño representa la relajación después de un período activo, es cuando nos beneficiamos del trabajo realizado en el verano.
Es el día en que lo femenino y lo masculino se equilibran. El Sol comienza a alejarse y llega la oscuridad con su intensidad transformadora.

En la Wicca -tradición pagana originaria de las islas británicas- cada equinoccio forma parte de los ocho Sabbats o celebraciones. Este equinoccio de otoño se llama “Mabon” y se celebra de manera diferente en cada hemisferio, ya que en el Norte estarán celebrando otro Sabbat, llamado Ostara.

Es como un “Día de Acción de Gracias”: le damos las gracias a la Diosa por su abundancia, compartimos la alegría de lo que hemos cosechado. 
Celebramos la abundancia de la Tierra, se prepara vino y mermelada para honrarla. Así se conserva la riqueza de los “frutos” durante todo el año.

Hay brujas de todo tipo, y cada quien se considera bruja a su manera. Ayer, una de mis hermanas me hizo una pregunta hermosa: “¿Qué tipo de brujas somos?” porque ella se está iniciando en todo este camino y la verdad es que amo que confíe en mí para guiarla, aunque ya sabe qué vertientes le atraen más.

Yo respondí que soy ecléctica, como en la astrología: sigo una rama determinada (Wicca) pero la combino con muchas otras cosas, no soy una llamada “Wiccana pura”. 

Hago esta introducción porque quería abrirme a mostrarles esa parte de mí, y también para presentarles los elementos que favorecen el equilibrio energético de este equinoccio.

Las piedras del Sol son las que nos aportan energía en este momento: citrino, cuarzo blanco, ámbar, peridoto, oro, topacio amarillo, ojo de gato.

Esta es la época ideal para rituales de equilibrio y armonía, así también como para aceptar que es un tiempo de cambio. Es ideal también para hechizos o rituales de protección, abundancia y prosperidad.

Las hierbas relacionadas a esto son:

-Benjuí, que purifica antes de que entremos en los meses más oscuros, y con albahaca y canela, usados como inciensos, atraen clientes.

-Caléndula: se cose una bolsita de tela y se rellena de flores de caléndula, y se pone bajo la almohada. Se dice que si inspiramos el aroma de estas flores antes de dormir, la suerte y la buena fortuna estarán presentes en los meses por venir.

Otros elementos para el altar o el ritual incluyen manzanas, calabazas, objetos dorados, piñas de pino, cuarzo rosa y cristales de ámbar.

¡Feliz Mabon! ¡Feliz equinoccio!

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