Plutón retrógrado en Capricornio

Plutón, el señor de las profundidades, del inframundo y los procesos psicológicos de muerte-renacimiento, estará retrogradando desde el 22 de abril al 30 de septiembre.
A través del trabajo con nuestro Plutón natal, nos transformamos para empoderarnos.
Para conocerlo mejor, podés leer aquí.

Si bien es quien nos ayuda a comenzar y atravesar procesos internos y muertes psicológicas, durante este período de retrogradación estaremos más propensas a mirar hacia adentro, a reconocer e integrar nuestra sombra*, a mirar a nuestros miedos a la cara, a hundirnos en nuestro propio abismo, los dolores y heridas más grandes volverán a tomar relevancia porque, aunque creamos que los sanamos, siempre hay más. Un dolor enorme que reaparece luego de mucho tiempo -en el que creíamos que lo habíamos sanado- puede reaparecer porque no sanó del todo, porque tiene algo más que enseñarnos aún o porque incluso puede formar parte de otro proceso en el que puede ayudar, de alguna manera.
Estamos decididas a llevar a cabo una gran transformación, necesaria para que el proceso siguiente de nuestra evolución pueda tomar forma, tener lugar.

Plutón sabe de todo aquello de lo que somos capaces, conoce aún mejor que nosotros nuestras profundidades y traerá aprendizajes duros, finales y cortes que necesitan darse para generar nuevos comienzos, para plantar nuevas semillas. Todo lo que suceda es porque tenemos la fuerza para atraversarlo y salir a la superficie nuevamente, como nuevas.
Es temido, porque el humano le teme a las palabras muerte, final, destrucción. Pero no nos damos cuenta que sin todo ello, no podríamos vivir: sin terminar un día, otro no puede comenzar. Sin finalizar la infancia, no podemos dar paso a la adolescencia, y si esta no acaba, jamás seremos adultos. Las muertes psicológicas y los finales son moneda corriente en nuestra vida, sólo que no prestamos la debida atención.

Como al mismo tiempo Saturno, el señor del karma y el tiempo, estará retrogradando también y en la misma zona de nuestra carta natal, esto cuenta que los cambios no se darán de manera veloz, pero sí serán a largo plazo. Con Urano en trígono desde Tauro serán sorprendentes, repentinos, reveladores y liberadores. Pero llegar a ellos y a ver sus consecuencias, será cuestión de tener paciencia, sobretodo con nosotras mismas. Vamos a poder ir paso a paso, sin prisa, pero sin pausa, mirando conscientemente cada aspecto a sanar interna y externamente. Plutón rige lo profundo, Saturno rige estructuras, ambos de la mano mostrarán cambios hasta en la salud y el cuerpo físico. También veremos movimientos fuertes en posiciones de poder (especialmente mundiales, como presidentes y organizaciones).

Vamos a experimentar mucho movimiento karmático: pago de deudas y de recompensas, personas que vienen y se van para traernos aprendizajes (mutuamente), eventos predestinados que tienen cosas que enseñarnos. Abrir la cabeza y ser conscientes de las señales es fundamental para poder absorber e integrar tanto conocimiento, aunque a veces no sea racional. Habrá muchas de estas señales que nos muestren algo que debemos eliminar, purgar, purificar.

Tendremos que aprender a conectar con nuestro corazón, porque el sobreanálisis de las situaciones y relaciones no será favorable. Sentir desde el fondo de nuestra alma es clave para sanar, aunque nos de mucho miedo. Otra clave es no resistirnos al cambio, a nuestra propia transformación: luchar contra eso solamente hará que las cosas se den igual, pero de manera más brusca y dolorosa. De este modo, dispuestas y fluyendo con la energía, la evolución espiritual será mucho mayor.

Por otro lado, relaciones y compromisos pasados no sólo estarán revisándose, sino que habrá fantasmas intentando re-estructurar algo que ya está destruído.

Es momento de darnos cuenta que nos merecemos la sanación, ser estables, transformarnos. Es momento de enfrentarnos con nuestros miedos y de una vez, dejar de permitir que nos dirijan la vida.
Como quiere Plutón: cortemos de raíz lo que nos hace mal. Pongamos límites, digamos “basta”.
Es hora de cuidarnos y amarnos más.

*La sombra representa aquella “basura bajo la alfombra” que fuimos escondiendo mientras íbamos creciendo, de cosas que “están mal” o no podemos ser/sentir/creer/experimentar/etc. Es como una bolsa de comportamientos moralmente inaceptados o “malos” que arrastramos por la vida. En ella también se encuentran ocultos nuestros peores miedos e inseguridades, aquellos de los que ni siquiera queremos hablar.
La sombra no puede eliminarse ni superarse, se integra. La hacemos parte. No podemos luchar contra ella, porque como todo aquello con lo que luchamos, se hará más grande. La clave está en comprender que ella es parte nuestra y que indagando podremos descubrir grandes tesoros, gracias a ella podemos crear maravillas. Integrarla es eso y lograr que ella ya no mande en nuestra vida, sino nosotras.

 

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