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Estrategia en Diseño Humano

Creo que cada deseo que nos nace de manera genuina (no a través de la envidia, de condicionamientos o “deber ser”) por algún motivo se presenta en nuestra vida. Creo que nos habla de una necesidad evolutiva, de una afirmación de nuestro ser natural, de una oportunidad de crecimiento.

Y aunque jamás negaré los privilegios, también creo en que aquel deseo que va más allá de la mera supervivencia, tiene algo enorme que entregarnos: la posibilidad de mostrarnos nuestro poder.

Nuestro poder creativo, creador, manifestador o como le llamemos. La capacidad de hacer realidad nuestros sueños cuando seguimos el ritmo natural de la vida.

Hablando diseño humano, esto puede relacionarse con la Estrategia de cada tipo:

-El manifestador debe informar antes de actuar, a aquellos involucrados en su actividad

-El generador debe esperar a que llegue el estímulo adecuado para responder desde su autoridad interna

-El proyector debe esperar una invitación concreta donde se reconozcan sus habilidades y dones, en las áreas de amor, profesión, vínculos y dónde radicarse para vivir

-El reflector debe esperar un ciclo lunar completo -28 días- para confirmar una elección

Y desde allí, con la autoridad interna -ya hablaré de esto- se tomará la decisión final.

Esto significa que si respetamos nuestro ritmo interior, los ciclos de nuestra propia energía, podemos crear absolutamente todo lo que soñemos de manera genuina. Y con esto me refiero, por ejemplo, a que si el vecino se compró un auto de tal marca último modelo y de repente yo quiero lo mismo, tal vez no sea tan genuino…entonces no podré manifestarlo o al menos no tan fácilmente.

Sin embargo, si concretar mi deseo requiere de un proceso de transformación interior, probablemente sea esa de por sí su meta. Cambiar creencias, abrazar nuestra sombra o al merecimiento, animarnos a desafiarnos a nosotr@s mism@s, etc.

Los sueños, metas y objetivos innatos, que nacen de nosotr@s, tienen un porqué aunque ni lo sospechemos. Cuando algo “no es para ser” y no se da, revisá tu deseo. Porque tal vez hay otra posibilidad mejor para vos.

Con esto te quiero decir que nunca pierdas la fe. Que si tu deseo es genuino, entonces es posible.