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Sol en el último grado de Escorpio

Hablemos de lo crítico que se siente cuando el Sol transita el último grado de Escorpio.

No puedo sino ver a la vida y a la astrología como sucesos encadenados que cuentan historias (la nuestra). Como ya les conté sobre cuán complejos fueron para mí los 9/10 primeros meses de este año, veo ahora el final de un ciclo que viene de la mano con el siguiente comienzo, que también tendrá un final.

Y qué poco nos amigamos con los finales, pero sobre todo con la muerte.
La muerte de ciclos, de estados, de relaciones, procesos y experiencias.
La muerte como portal hacia la propia oscuridad pero también a la nueva vida.

La vida de los hongos no prospera si no hay materia en descomposición.

Nuestras células nacen y mueren todo el tiempo.

Si nadie se muere, habría aún más superpoblación en el planeta.

La muerte es necesaria porque no somos los mismos todo el tiempo y pretender quedarnos fijos es una ilusión: estamos moviendo, envejeciendo y evolucionando a cada segundo.

Que se vaya tranquilo el Sol hacia Sagitario, que necesitamos frescura, risa y celebración 💫🎉

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2022

El 2022 es el año más crítico de el período 2020-2024, así que no es raro si estuviste deprimida, hundida, angustiada, limitada, y sentiste que moriste al caer profundo, muy profundo dentro tuyo, de tus patrones de conducta y de tus costumbres.

Porque, justamente, romper las costumbres -que ni siquiera cuestionábamos- y animarnos a mutar, transformarnos y renacer es lo que nos permitirá evolucionar como individuos y como humanidad de ahora en más.

Todo esto pide un cambio de consciencia, de perspectivas, porque se requiere acuerpar la experiencia, habitarla, permitirse ser atravesada por ella y no sólo aprenderla desde la lógica o el conocimiento; es un proceso largo pero que en instancias como las temporadas de eclipses se acelera un montón -se nos pide siempre soltar el ego y seguir al alma- y además es un camino muy lento, paso a paso, de desprogramación.

Dejamos de ser quienes somos para poder expresar nuestra esencia divina en la Tierra.

Y no, no es imposible ni es la iluminación de Buda necesariamente, pero sí es un viaje de compromiso con la vida y con una misma, con la evolución y la salud del mundo.

Tampoco es “ser tu mejor versión”, porque ya a esta altura se ha dicho tanto que ya ni sabemos lo que significa. Eso es lo que pasa cuando repetimos palabras sin entender su importancia, cuando hacemos de lo sagrado -como lo es el lenguaje- algo banal y para el like.

Quizás un poco se trate de bajar el ritmo, de ir lento y agradeciendo cada paso dado, de respirar y caminar el sendero indicado por las señales. De disfrutarlo.

Pero para poder entrar en el sendero, necesitamos entregarnos y confiar.

Y para entregarnos y confiar, primero necesitamos sentir que valemos, que somos dignas de amor, de hermosas experiencias, de crecimiento, compañía, familia o lo que sea que estés buscando.

Y para mí, somos dignas de amor porque existimos. Aunque abrazarnos nos lleve toda la vida.

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Abundancia

🤯 𝗔𝗽𝘂𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗰𝗵𝗮𝗿𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗺𝗶 𝗽𝘀𝗶𝗰𝗼́𝗹𝗼𝗴𝗮

El Sol en Escorpio se opuso a Urano retro en Tauro: los recursos son bienes naturales, innatos, y no están hechos para explotarse, sino para compartirse.

Tus dones y talentos son bienes que demuestran tu abundancia interior, para que en su expresión puedas crear lo necesario para vivir.

Qué lindo sería que todos tuviéramos las mismas posibilidades de entenderlo y poder disfrutar de ellos.

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Rebeldes

“Cada ser humano nace para ser un rebelde, es decir, para llenar un espacio en el mundo que no puede ser habitado por ningún otro. La maravilla del ser humano es esta genialidad impredecible, espontánea, clara. Como individuos, cuando despertamos a nuestro verdadero potencial creativo advertimos que lo que permanecía oculto en nuestro ADN comienza a emerger y nos empuja más allá de la frecuencia de supervivencia.

Sin una pasión creativa y la revelación del mensaje individual que portamos, la vida no sería solamente estúpida, sino que probablemente se terminaría inmediatamente. Sin la espontaneidad, lo inesperado y lo peligroso, lo cierto es que no se puede evolucionar.” Richard Rudd.

Pero la sociedad no ama a los espíritus rebeldes, a los que no siguen la norma e incluso la desafían. Al rebelde no se lo puede controlar, amenaza el statu quo con sus aventuras y cuestionamientos, es un peligro para la seguridad estática y aparentemente “estable”. Sin embargo, añoramos e idolatramos profundamente a esos rebeldes que siguen su propio camino, que cuentan su propia historia, que viven sabiendo que no le deben nada a nadie, ni siquiera a sus padres.

Dentro de cada ser hay un rebelde en potencia, que se despliega cuando comenzamos a seguir a nuestra naturaleza, cuando dejamos de responder a programas inconscientes e iniciamos un camino de decondicionamiento: dejar de ser quién éramos para ser quienes realmente vinimos a ser. Pero corremos el riesgo, irónicamente, de ser etiquetados como antisociales.

Comenzar a responder al despertar individual y a la creatividad innata, permite que la sociedad se refresque con nuevos modelos, que innove, que evolucione.

No tenés que “ser tu mejor versión”, tenés que, simplemente, seguir tu mecánica natural, la que habita en tu #ADN, la que te ayuda a incluso liberarte de registros anclados en tu memoria celular, para renovarte.

El #Sol se une al #NodoSur y #Venus se opone a #Urano: para permitirte ser #rebelde y expresar tu potencial único, hay tantísimo que dejar atrás. Especialmente a esa persona que sos por costumbre y seguridad: en la innovación habita el cambio.

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Renacer

Así como es un proceso ir hacia lo profundo, interiorizarse, entrar en la propia sombra para abrazarla, es un proceso también salir de ahí, volver a encontrar la luz, renacer.

No es casual que volver a tomar aire venga con varios despertares, shocks de claridad y repentinos insights, que nos ayudan a desplegar poco a poco las alas, nuevamente.

Pero a veces el proceso se asemeja a la crisálida de la oruga, que ya no es oruga pero aún no es mariposa. Similar al colgado del #tarot, un momento de espera donde la ansiedad no ayuda y la mente, perdida al no tener el control, se desespera.

Es ahí cuando rendirnos a la sabiduría del cuerpo, del tiempo, de la tierra y de nuestra propia naturaleza, trae la paz. Se equilibran los opuestos, todo cede a la armonía.

Tu cuerpo es la maquinaria más mágica y asombrosa que existe. Que por estar en el “espíritu” no se te olvide toda la magia que hay en existir.

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Siempre habrá alguien quejándose

Es agotador lidiar con personas inmaduras emocionalmente, con quienes no pueden reconocer sus falencias y aman señalar las ajenas, con quienes prefieren suponer y criticar porque su herida es tan grande que la tienen que ocultar con soberbia disfrazada de honestidad.

Yo fui de esas, y también me relacioné con personas así.

Y sé quién ya no quiero volver a ser, con quienes ya no quiero vincularme y qué mensajes de ahora en más elijo, a todo nivel, ignorar.

Aprovechá a poner límites, a decir que no, a salir de donde te quieran manipular.

Hay personas jodidas en el mundo, ya no lo niego más, aún sabiendo que de fondo tod@s estamos hech@s de lo mismo. Hay personas que viven de tirar veneno y es su forma de sobrevivir. Está bien, si les sirve. Pero por experiencia te sugiero que no te enrosques, porque es en vano, porque no es una guerra que haya que ganar.

Porque es más sabio poner tu energía en lo que quieras hacer crecer y adonde haya amor de verdad.

Seguimos en período entre eclipses. Todo se sabe, con el Nodo Sur en Escorpio no hay secreto que pueda guardarse mucho tiempo. No hay máscara que dure demasiado sin caerse.
Venus está en conjunción al Nodo Sur en Escorpio y Venus escorpiana es bastante compleja, igual que Venus en aspecto a Plutón: no sueltan fácilmente un tema que les dolió, aunque les cueste reconocer esa herida, y la enmascaren de mil formas. Sostienen el rencor por mucho tiempo y es necesario que hagan algún tipo de terapia que les permita abrazar su sombra (de control, manipulación, poco amor propio, etc) para reconocer su tremendo poder interno y capacidad de transformación y renacimiento. Para aprender a hacer oro del dolor, primero hay que saber perdonar y ser humilde, pero no en un post de Instagram: en la vida real.

Los eclipses del año que viene llegan de Nodo Sur en Libra, para limpiar vínculos y falsas amabilidades a todo nivel, y van a estar regidos también por Venus.

Yo te avisé.

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Necesito dejar morir quien ya no soy

Tengo un sueño enorme, y es dejar los espacios que habito en el mundo un poco mejor de lo que estaban cuando llegué.

Pero se está haciendo difícil, muy cuesta arriba.

Este año es particularmente desafiante porque no sé adónde voy. Siempre tuve y sigo teniendo en claro mi norte, ese con el que conecto adentro, pero muchas veces estoy tan mental que no me soporto ni a mí misma, ni a todos mis miedos y mucho menos al cansancio que tengo por haber vivido tanto tiempo haciendo fuerza.

Y no quiero hacer más fuerza con nada.

No tengo ganas de hacer cosas que no disfruto.

No tengo ganas de seguir teniendo paciencia.

Intenté mil y una veces estrategias diferentes para que mi trabajo y mi contenido se difundan, pero el famoso y detestable algoritmo me obliga a ser quien no soy para tener un éxito que no me interesa, pero que en esta dimensión me ayudaría a seguir trabajando de lo que amo.

Pero es que ya no sé qué es lo que amo, ni hacia dónde quiero ir; ya no sé bien quién soy, a qué vine, qué me enciende, qué deseo. Porque siempre lo supe desde la mente pero cuando bajé a tierra me dí cuenta de que en realidad no sabía nada.

Ví que mi cuerpo estaba intentando de sostener a alguien que no soy.

Y me empecé a enfermar. Empecé a caer en depresiones de donde voy y vengo constantemente. Tengo días de optimismo a los que me aferro porque cuando llega el pesimismo no parece querer irse más.

Así que le empecé a hablar. Que qué quiere de mí, que porqué no me deja en paz, qué cuál es la maestría esta vez. Que para qué tanta paciencia si no veo resultados.

Pero se ve que la maestría es sobre mis propios miedos. Y es la mierda más enorme que jamás he atravesado.

No sé adónde me llevarán mi cuerpo, la vida, mi norte. Sólo sé que lo único que sigo sosteniendo es querer hacer de este mundo un lugar mejor y que tengo una tarea de servicio que vive mutando.

Todo esto es parte de estar desprogramándome, es desconocido y está bien. Será diferente mañana, sólo tengo que atravesar esta parte densa del proceso.

Y duele, hay desesperanza, demasiada quietud a veces. Por eso busco con hambre el movimiento, la transformación, mutar.

Porque morir a quien ya no soy es necesario.

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Eclipse para soltar el control

La semana pasada y ayer les conté en el newsletter cosas sobre el eclipse de hoy, y les dejé algunas preguntas.

Los eclipses no son aspectos planetarios “comunes”, son eventos donde el ego no tiene la palabra, la mente se silencia y el verdadero Ser toma la delantera. Nos ayudan a deconstruirnos, decondicionarnos, rompernos para reprogramarnos.

Es decir, nos asisten para escucharnos de verdad y para dejar de responder a la aparente autoridad que quiere tener nuestra mente, cuando la verdadera autoridad es interior y está en el cuerpo. Tus genes dictan cuál es la mejor manera de tomar decisiones más allá de tu mente, para que ella pueda volver a su rol creativo, de procesos, imaginación, enseñanza, aprendizaje y comprensión.

✨ ¿Cuánto dejás que el pasado controle tu vida? Que por temer repetir tu historia, uses mecanismos que inevitablemente te la hacen repetir…

✨ ¿Cuánto te quedás en la zona cómoda porque la podés controlar?

✨ ¿Cuántas oportunidades, experiencias o relaciones evitás porque te piden mostrarte vulnerable y creés que eso es una debilidad?

✨ ¿Cuánto evadís el cambio y la transformación por el deber ser o el qué dirán? O porque eso “no se hace”, “no es normal”…

✨ ¿Cuánto más vas a quedarte recluída emocionalmente por temer al dolor?

✨ ¿Cuánto más vas a evitar ser quien viniste a ser de verdad?

Todo eclipse cierra una etapa para que permitamos abrir otra. Hay una transformación en curso y si bien puede pedir que purguemos y dejemos ir lo que nos hace mal, también puede permitir que hagamos alquimia desde el alma, que nos permitamos ser en paz, sin tantas barreras ni miedos limitantes.

Para poder “soltar” algo necesitamos primero reconocer que podemos vivir saludablemente sin ello. Ya no hay principios caprichosos que tengan la razón y con los que podamos sostener relaciones, trabajos y circunstancias nocivas, sin pagar el precio que conlleva.

Permitirnos la transformación es reconocer que jamás tenemos el control. Y que es necesario no tenerlo para disfrutar lo que significa estar vivos.

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La culpa de ser egoísta

Hace un tiempo ya, decidí -de manera inconsciente- dejar de estar disponible.

Comencé a poner menos sesiones para poder tener más tiempo para mí.

A no responder mensajes cuando no sentía las ganas, a menos que fueran urgentes. A poner el celu en modo avión más seguido.

A tomar distancia de la necesidad de responder siempre que sí, incluso cuando no tenía ganas ni energía.

Me dí cuenta que mi tarea de servicio no se plasma únicamente en mi trabajo, sino en toda mi vida, pero que siempre la prioridad soy yo.

Dejé de sentir culpa al “patear” cosas para más adelante.

Al decir que no tenía ganas de algo. Al expresar que no puedo, que no quiero o que aún no estoy disponible.

Dejé de sentir culpa por ser egoísta. Tenemos a esa palabra muy ligada con conceptos narcisistas, cuando en realidad serlo es sano, siempre que lo hagamos en armonía.

Ser egoísta no implica hacer daño, quitarle algo a alguien porque vos lo querés o abusar de los demás -en la forma que sea-. No es querer ser el centro de atención o pasar todo por tu filtro para buscar tener siempre la razón y que se cumplan todos tus caprichos. Eso es para tratar en terapia.

Ser egoísta es seguir tu naturaleza, dejar de responder a lo que los demás te presionan para ser, hacer, decir. Dejar de habilitar que el deber ser y los miedos dirijan tu vida.

Es permitirte poner límites, decir que no, y esto puede molestarle a las personas a quienes antes les decías que sí. Porque estaban abusando de tu energía y ahora no lo pueden hacer más. No es un abuso malo, era sencillamente su costumbre, algo aparentemente natural para ellos.

Ser egoísta es cuidarte y velar por tu propio bien.

Conocí Diseño Humano y entendí que todo esto es necesario para estar alineada con mi diseño, con mi naturaleza.

No nací para decir que sí todo el tiempo.

Y creo que más allá de mi diseño, nadie nació para decir que sí constantemente.

Saturno ya está directo y venimos de un Venus Star Point en el último grado de Libra: demasiada amabilidad te puede matar.

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El placer de renacer

El 8 de enero Venus abrió un ciclo de diez meses en Capricornio, mientras retrogradaba por allí.

Fueron meses de mucha desestructuración, destrucciones y quiebres tan fuertes, tristes y deprimentes, como necesarios.

Un ciclo acompañado de aspectos al Nodo Norte y Urano en Tauro, que más y más socavaban la idea de una vida cómoda, segura y estable de acuerdo a las normas sociales, y más impulsaron seguir las propias, o respetar esas normas ancestrales por deseo real y no por obligación.

Nos debilitamos, nos hundimos. Nos transformamos.

Ese ciclo llega a su final a las 18:17 hs cuando Venus y el Sol, en su danza divina, se vuelven a encontrar pero esta vez con ella en fase directa y en el grado 29° de Libra. Un grado mágico y complejo al mismo tiempo.

En diseño humano, hay 64 puertas, una por cada hexagrama del IChing y por cada codón de nuestro ADN. Y la puerta de Venus cazimi (también se le llama “cazimi” a las conjunciones planetarias con el Sol) es la puerta 50.

Este ciclo -hasta agosto 2023- nos desafía a reconstruir haciéndonos responsables, especialmente si eso nos aterra. Si creemos que no tenemos las capacidades para ser responsables, para cuidar a otros o abastecerles con recursos. Nos pone enfrente los mecanismos de defensa que nos hacen huir de compromisos serios, familiares y emocionales.

Los valores que emergen de nuestras memorias más ancestrales, están ahí como un legado de la #tribu para la supervivencia, pero no tienen que ser respetados ciegamente si el presente ya no es igual al pasado. Es hora de adaptarnos al tiempo actual y transformar los códigos y lealtades que provienen del pasado, no de seguir insistiendo porque “las cosas siempre fueron así”. Conservar lo viejo cuando intoxica nos enferma como sociedad.

Hagámonos cargo de los deseos que nos habitan, de los valores que queremos seguir sosteniendo y de los compromisos que sabemos que deseamos y nos hacen bien. Seamos honestos con los que buscamos y también con nuestros miedos.

La libertad vincular nace de la confianza y la responsabilidad, y las relaciones maduras son siempre sanas.

Que Venus te haga latir fuerte el corazón y decir que sí sólo cuando realmente querés hacerlo.

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Fracasé

Fracasé.

Fracasé en emprendimientos en los que invertí y no funcionaron, porque los hacía por dinero y no por amor.

Fracasé en un montón de relaciones, de todas aprendí algo, especialmente a no perderme en el otro y a abrir los ojos a que la violencia tiene muchas formas de expresarse.

Me rompieron el corazón muchas veces, y aún así, no lo guardé ni lo escondí.

Fracasé buscando mi norte allá afuera, hasta que descubrí que mi brújula es interna.

Fracasé en trabajos adonde entré con expectativas y lo dí todo por tareas que detestaba, quedándome sin energía ni valoración al final del día.

Fracasé queriendo que algo funcionara y no lo hizo.

Fracasé poniendo expectativas.

Fracasé persiguiendo cosas y metas, porque fracasé iniciando.

Fracasé como profesora de inglés y de portugués, como artesana, como fotógrafa, como diseñadora gráfica.

No niego que todo eso me dió de comer, pero aún así, fracasé.

También fracasé esperando demasiado de mí.

Fracasé suponiendo cosas sobre los demás.

Fracasé cuando esperaba sostener algo por mucho tiempo y me dejó de excitar poco después de iniciarlo.

Fracasé haciendo promesas.

También fracasé poniendo límites, diciendo que no y haciendo cosas porque creía que los demás las esperaban de mí.

Incluso, fracasé cuando me comprometí con cosas que no me motivaban o me obligué a sostener vínculos que eran nocivos para mí.

Fracasé intentando algunos deportes, aprendiendo a tocar instrumentos musicales, o alimentándome de una forma que hoy sé que no era para mí.

Te puedo hacer una lista de mil cosas más, grandes y pequeñas, sobre las que fracasé, y explicar con lujo de detalles todo lo que aprendí de cada error, de cada vez que me equivoqué, de todas las veces en las que me frustré.

Y por eso no le temo al error o al fracaso, porque no existe una regla que defina que algo es un éxito o no, no existe el fracaso real cuando en la vida todo es probar, intentarlo, y si no funciona, al menos ya sabés que no lo hace y no te quedás con la duda para siempre.

¿Te animás a probar o te domina demasiado el miedo a equivocarte?

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Validar sentirse mal

Si tuviste un día complicado

si nada salió como lo planeabas

si se te atrasaron cosas

si sentís la cabeza explotada

si la pasaste mal

no fuerces sentirte bien.

Permitite el llanto, la frustración, la decepción, la tristeza o el enojo. Pero recordá que son emociones y no sos vos; las emociones pasan por vos, no te representan ni tienen porqué dominarte.

Estar como el ort* también es parte de existir, a vivir aprendemos de muchas maneras. Y negando nuestro mal humor sólo vamos a acrescentarlo.

Entregate a lo que te nutre: tu comida favorita, una mantita, una peli o un buen libro, bailar al ritmo de tu música preferida, lo que sea.

Mimate que las energías andan intensas y estamos acercándonos al eclipse del 25, que es el último solar en Escorpio. (¿Ya te sumaste al formulario en mis historias? Así te recuerdo el vivo del viernes!)

El Sol perfeccionó la cuadratura a Plutón -mañana la perfecciona Venus- y Mercurio se enfrentó a Quirón. Si miramos lo que nos duele, la pasamos como el cul*, pero más adelante dejará de doler porque ya no negamos la herida.

Mañana será otro día.

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Los eclipses no te hacen nada

No debo ser la única que ya no sabe cómo explicar que los planetas, Mercurio retro, los eclipses… no te hacen nada.

Recibimos información e improntas energéticas todo el tiempo: de otras personas, de estímulos, de la naturaleza, de nuestras mascotas, y así. A nivel macro, recibimos neutrinos que contienen información y atraviesan la materia (esto es física) y a nivel micro hay información contenida en nuestro ADN que define tendencias, probabilidades y características de nuestro ser. Así que entre la física y la biología tenemos la parte de la materia.

En los otros niveles, que podríamos definir como mental, emocional, psíquico y psicológico, actuamos desde la experiencia, es decir, desde el pasado. Por eso es que nada nuevo podemos crear si lo intentamos siempre de la misma manera. Entonces nuestro ego/mente genera mecanismos de supervivencia y estos definen que lo conocido -el pasado- es seguro y lo desconocido, un riesgo, peligroso.

Así es que lo desconocido termina teniendo el potencial de destruirnos cuando vivimos sin hacernos cargo de nuestras elecciones y responsabilidades, y es por eso que le tememos y le pedimos “que no nos haga nada”.

La única persona que te puede “hacer algo”, sos vos mism@, a través de elegir desde el pasado o desde tu sabiduría -autoridad, en diseño humano- interior (no hablo de la gente dañina, que sí existe).

Sé que necesitamos creer, pero creer no implica depositar la responsabilidad de lo que nos sucede en lo externo, porque así siempre seremos eternas víctimas de los dioses, como en la antigüedad, cuando le temían a los eclipses porque creían que un dragón se comía al Sol.

Elegir actuar desde tu autoridad interior es desprogramar todo lo que aprendiste y reprogramarte con lo que sí habla de vos. Esto es genética, es atreverte a seguir a tus células y no a las normas y condicionamientos impuestos desde la niñez.

Sobre la autoridad en diseño humano dejé toda la info en mi canal de Telegram, y en un artículo anterior.

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Merecemos una vida simple

A veces, menos es más.

Simplificar es tremendamente más fácil que complicar.

En lo simple viven las cosas que nos hacen felices.

“Uno de los grandes secretos de la vida feliz es hacerla sencilla.”

Ser simple conlleva una gran sensibilidad: se trata de mirar y habitar a la vida con amor. Amando a la simplicidad es que se la manifiesta.
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Se viene el último eclipse en Escorpio el 25 y el 8/11, uno en Tauro.

Nos hemos acostumbrado a complicarlo todo para tener el control, creyendo que, como lo complejo es seguro, es sano. Y no.

“La complejidad surge cuando la mente humana trata de controlar su entorno. Cuanto más intentan los humanos crear la sensación de seguridad gracias al uso de su mente, más complicado e inseguro se vuelve el mundo.

Cuanto más baja es tu frecuencia genética, más complicadas tiendes a hacer las cosas. La razón de ello es la mente humana. La mente no confía en la simplicidad, porque crece en la complejidad. Cuanto más complicado es algo, más puede pensar la mente sobre ello.”

Richard Rudd.

❤️‍🔥En la sencillez y la simpleza, podemos ver que somos realmente ricos.