Hace 19 años eras otra persona. Pero algo de ese entonces está volviendo para ser recuperado.
No se trata de volver al pasado, sino de reconocer qué es lo suficientemente importante ahora como para apoyar tu crecimiento.
Mirá esta info astrológica que más adelante te traduzco:
En 2007 todas las Lunas nuevas y llenas se dieron en los mismos grados matemáticos que las de este año.
Los Nodos Lunares estaban en el eje Piscis (Nodo Norte) y Virgo (Nodo Sur). El 28/08/07 el último eclipse en Piscis de esa serie fue solar y se dió en el grado 4°45’. Este año, el último eclipse en Piscis también será lunar y se dará también el 28 de agosto, en el grado 4°54’.
Saturno en Leo se oponía a Neptuno en Acuario y este año se unieron en Aries para materializar sueños que se vienen negociando desde ese entonces.
Júpiter estaba en Sagitario y ahora está por ingresar a Leo, haciendo trino a esa posición: la expansión nace de seguir lo que nos enciende.
Plutón también estaba en Sagitario y Urano en Piscis se unió al Nodo Norte. Este año Plutón está en la casa de Urano (Acuario) donde se va a mudar el Nodo Norte y ambos dialogan, junto a Júpiter y Saturno, en una figura de aspectos que se perfecciona en julio (un mes DEMASIADO importante, no puedo enfatizarlo todo lo que querría).
Mercurio también retrogradó en signos de agua: Piscis, Cáncer y Escorpio.
¿Te das cuenta que vivimos en ciclos?
Lo que se despierta ahora
Para poder ser la persona que hace tiempo estás intentando ser, vas a tener que dejar atrás a la persona que te acostumbraste a ser por miedo, costumbre o supervivencia. Lo que llamamos “nueva versión” no es más que reprogramarnos para poder salir de patrones que nos hacen vivir en repeticiones que nos ahogan.
Y 2026 tiene esa impronta, la de llevarnos experiencia tras experiencia a que algo se transforme, dejando atrás viejas costumbres pero sobretodo dando los pasos necesarios para lograr la concreción de una ambición o meta.
Si 2025 fue un año de finales, 2026 es un año de inicios. Pero para poder manifestar esos comienzos que nos hacen latir el corazón, tenemos que ser vasija para recibir lo que traigan. Es decir, expandir nuestra capacidad de recibir y sostener todo lo que queremos, porque de otro modo, todo se puede esfumar rápidamente.
Con los movimientos que vienen en julio y agosto, ya sabemos que, desde el año pasado, algo estaba llegando a su final.
Y se relaciona MUCHO con lo que te hace latir el corazón.
Durante demasiado tiempo te escondiste, escondiste tus dones, tus hobbies, tus talentos, porque chocaban con lo que habías aprendido que era útil y productivo.
Entonces te pusiste a producir, adquiriste el gustito de estar todo el tiempo vinculando tu valor con cuánto trabajabas o cuánto dinero recibías. Llegaste al estrés, quizás al burnout, tu trabajo dejó de gustarte o, al menos, la forma en la que lo hacías.
Llegaron las redes, las ganas de hacer lo que realmente te gustaba y aprendiste a crear contenido y ser productiva para plataformas que te daban los primeros dulces gratis pero después te querían cobrar para que los sigas disfrutando.
Y te cansaste.
Te diste cuenta que no naciste para trabajar como te enseñaron, sino de manera más suave y cíclica.
Descubriste que estás cableada de manera diferente a tu familia o a lo que te enseñaron que debías hacer. Porque vos no querés ser como te dijeron, ni como todo el mundo.
Te hartaste de conformarte.
Ahora ya sabés que querés una vida más lenta, donde el camino sea dictado por el cuerpo, no sólo por el corazón.
Pero para escucharte de verdad, necesitás regularte, no importa si es un verbo de moda. No hay claridad ni capacidad de autoescucha si no nos sentimos seguras y tranquilas de recibir lo que sea que vayamos a recibir al abrirnos a nosotras mismas.
Porque la sombra que aparece puede asustarnos, pero la luz que la ilumina es lo que va a cambiar nuestra realidad y la del mundo.
Entender la info astrológica
Hay zonas de tu carta natal que, combinadas, trazan el mensaje entero de lo que está volviendo para ser recuperado, transformado y reinventado.
Durante 2026, las zonas más activas y que, especialmente en julio, marcan una especie de gestación para posterior inicio son: Aries, Géminis, Cáncer, Leo y Acuario.
En Aries están Saturno y Neptuno, Cáncer y Leo son los signos por los que transita Júpiter y en Cáncer retrograda Mercurio en julio; a Leo y Acuario se mudan los Nodos, yéndose de Piscis-Virgo y Géminis está siendo habitado por Urano.
No es que vas a volver a ser la que eras hace 19 años, sino que hay algo de ese entonces que está pidiendo ser recuperado. La forma en que lo sea depende de tu historia y tu carta natal, claro.
Por ejemplo, yo en 2007 terminé la carrera de diseño gráfico y el año siguiente comencé a trabajar como diseñadora en un estudio. Hace unos años quise tener mi propio estudio y no evolucionó porque sencillamente no tenía el tiempo para hacerlo, pero sin embargo fui adquiriendo más conocimientos que complementaron mi carrera como diseñadora: marketing, diseño web, comunicación y copywriting, fotografía.
Este año me decidí y ya tengo listo el sitio web y los servicios de mi estudio boutique de diseño (web y estratégico) orientado específicamente a coaches, mentoras y profesionales de servicios.
Lo que hice fue traer algo del pasado (que apareció sin que lo llamara) y darle una nueva forma, basándome en todo lo que ahora también tenía para sumarle al proyecto.
Así que fijate en qué casas de tu carta natal caen todos estos movimientos, porque allí es donde se entreteje la nueva historia, que parte de algo del pasado que te va a ser útil hoy. No sabemos si para siempre, pero al menos para lo que te atraviesa ahora mismo.
Que, al fin y al cabo, en lo que nos mueve aquí y ahora es donde debemos poner el foco.


