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No podemos acelerar ni forzar los procesos de los demás

Cuando estamos en procesos terapéuticos o trabajamos de eso, nos es muy fácil creer que sabemos lo que sería bueno para algún ser querido que está atravesando un momento difícil.

Tener la capacidad de aprender a flexibilizarnos, de adquirir herramientas, atravesar procesos y despertar consciencia, es un gran privilegio y es natural estar agradecidos por eso.
Pero hay varias trampas del ego que nos muestran más de ese camino de crecimiento.

Una es creer que realmente sabemos lo que ayudaría a crecer a esa persona. Podemos pecar de eso con nuestros seres queridos sobretodo, pero aunque tengamos el conocimiento y las aptitudes para sugerir, nunca sabremos a ciencia cierta si eso será exactamente lo mejor. Siempre perdemos objetividad con las personas que queremos, es inevitable. Y además, está lo obvio: sólo esa persona tendrá la capacidad de elegir y decidir, además de que es quien atravesará el proceso.

La otra es desear tanto el crecimiento de ese otro, que insistimos en cosas que tal vez esa persona no está “destinada” a atravesar en ese momento de su vida, o no quiere o no es el momento de que las viva. Y ahí es cuando nos tenemos que callar y aceptar su propio proceso. Respetar.

Es doloroso, claro que lo es. Todos deseamos que nuestros seres queridos crezcan -en todo sentido-, sean sanos y felices, puedan vivir haciendo lo que aman y que tengan vínculos armónicos. Pero no depende de nosotros. A veces ellos simplemente no quieren, no están listos para eso que creemos que les hará bien, ¡o ni siquiera les hará bien en realidad!

Es difícil porque hay mucho juego de soberbia en el medio, de creernos mejores por el camino que elegimos transitar o por la sabiduría que podemos tener.
Incluso si el tema es más bien lógico -la persona por ejemplo no puede superar un dolor y necesita ayuda profesional para sanar- no la podremos llevar forzada a eso. Simplemente cada cual tiene que atravesar su propio proceso y a su tiempo.

Como terapeutas se nos enseña a ser pacientes (el gran premio) pero también se nos enseña a no meternos en los procesos ajenos, a ser guías únicamente, y en el caso de nuestros seres queridos, a aceptar que el otro no quiera o no esté listo, o lo que sea. Eso también es responsabilidad e implica conocer los límites, tanto propios como ajenos.

Incluso, aunque supiéramos a ciencia cierta qué le convendría hacer a ese ser, jamás podremos forzarlo a que lo haga. Tenemos libre albedrío de elegir cómo y hacia dónde crecer. Sólo uno puede decidir sobre sus propios procesos.

Venus se está uniendo a Saturno y cerca de perfeccionar un sextil a Quirón, mientras la Luna pasea entre Escorpio y Sagitario estos días.

Lo que sea que estés viviendo, te esté limitando o te esté ayudando a sanar -consciente o inconscientemente- es para crecer, seguro.

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Venus ingresa a Acuario

Venus ingresa a Acuario el 1 de febrero a las 11:05 hs y desde allí será gran protagonista durante este febrero.

Venus es el planeta que rige la energía femenina. Va más allá de la biología, es la esencia, el poder femenino o yin, la Diosa, como prefieras.

La energía femenina es la que crea, la que gesta, y todos la llevamos dentro sin importar nuestro sexo biológico. Sentimos muy fuerte sus tránsitos y conexiones a un nivel corporal, de sensaciones. No es emocional como la Luna, porque Venus “lleva”, en su recorrido zodiacal, nuestro deseo para manifestarlo e incluso trascenderlo. Es más tierra (cuerpo, deseo) y aire (mente, comunicación).

Cuando transita por Acuario, lo principal que sentimos es un hambre de cambio. Y digo “hambre” porque si bien no es visceral como cuando pasa por Escorpio, nos hace recordar nuestra esencia salvaje: nos conecta con la Diosa, la Creadora. Es ella la que, desde el fondo, moviliza las energías y grita pidiendo por ese cambio.

Venus en este signo quiere relaciones en libertad, que no la limiten, que respeten sus espacios, que le permitan ser ella misma sin máscaras ni condiciones. Quiere un cambio radical de look, conectar con todo el mundo y conocer gente nueva, distinta, con quienes pueda establecer conexiones mentales sin que necesariamente haya un interés romántico de por medio. Nos pone algo frías y distantes, por la naturaleza acuariana, pero aquí hay dos consideraciones:

-Queremos estar al tanto de todo, sin perdernos nada, sobretodo de lo que pasa en redes sociales y conexiones online: tal vez intentar encontrar el equilibrio entre eso y nuestra vida interna es un punto a tener en cuenta. No olvidemos que Saturno está haciendo de las suyas con la necesidad de límites y con el tema de las restricciones. Alguna desintoxicación de redes sociales y tecnología no estaría nada mal.

-Quiere libertad: quiere amar en libertad, no tener horarios, ni edades, ni especificaciones de libretos románticos y mucho menos patriarcales. Venus en Acuario es el amor libre de etiquetas y que se atreve a romper con el deber ser y el statu quo.

Venus en Acuario lleva la bandera de que no hay amor sin libertad, ni dentro de apegos egoístas y limitantes, no hay amor sin respeto por los espacios propios e individuales. El amor real es libre. Lejos de él están la desconfianza, los celos, las teorías de conspiración. Quiere establecer relaciones de igual a igual, sin que haya niveles de superioridad o inferioridad, porque busca a un compañero que sepa apreciarla y amarla tal como es.

Nacer con Venus en Acuario es similar a tener a Venus en aspecto a Urano, aunque no sea exactamente lo mismo.

Esta Venus es la que quiere hacer y deshacer sin tapujos, la que busca su propia liberación para ayudar a liberar a los demás, la que necesita su espacio de contacto con ella misma. No hay dramas, no hay enrosques: lo que se requiere es reconocer nuestras ansias de libertad en todo tipo de relaciones. Soltar y dejar ir resulta más fácil, desapegado y menos doloroso.

Durante este tránsito, las relaciones que no tengan futuro o que estén desgastadas o “aburridas”, tienden a revisarse o a tener un vuelco radical: Mercurio está retro en el mismo signo, y Venus se encontrará con Saturno, con Júpiter, con Marte y Urano en Tauro…. y eso significa que habrá algún enfrentamiento previo a una limpieza, de cualquier tipo.

La mujer salvaje también es la que sabe lo que quiere, la que conoce sus ciclos y reconoce cuando a algo le llegó el momento de morir, de transformarse; por ese motivo no es raro que se sienta como el momento correcto para tomar las riendas de nuestras relaciones y comenzar a marcar el nuevo ritmo, ese que va de acuerdo a nuestra propia naturaleza. Si el otro se encuentra de acuerdo, será una gran etapa de crecimiento y transformación; pero si no es así, entonces un final de etapa puede ser necesario para poder permitir la evolución de ambas partes, sea juntos o separados. Venus viene de encontrarse con Plutón en Capricornio así que no le teme tanto a la transformación y conoce muy bien su poder personal.

Escuchá a tu mujer salvaje, a la Diosa, a la Pachamama que recibe tu sangre una vez al mes. Ella es la que te hace latir el pecho cuando la nombrás o cuando caminás descalza en el césped.

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Cambiar creencias en relaciones

Hace unos días en Instagram les pregunté qué creencias habían roto recientemente acerca de vínculos en general, y me asombró cómo muchas coincidían en algunas. Estas son las más repetidas:

-Que una misma nunca está completa, sino que necesita de un otro, estar en una relación, para completarse. La famosa y tan dañina creencia de la “media naranja”.

-Que tenemos que salvar al otro

-Que lo vamos a cambiar

-La monogamia como regla vincular e incuestionable

Las creencias que sostenemos al respecto de nuestras relaciones también cambian y se actualizan, se transforman a medida que crecemos y evolucionamos como seres humanos. Lo vincular es una manera de aprender en esta dimensión, ya que sin espejos no seríamos capaces de atravesar muchos procesos o aprendizajes destinados a nuestro crecimiento.

El alma gemela

Bueno, acá podría hablar largo y tendido pero es un tema muy exprimido ya y tan romantizado, que es necesario des-romantizar (si es que la palabra existe).

Gracias a Platón la idea de un alma dividida en dos se hizo “popular” y ahí vamos por la vida -sobretodo gracias a la Era de Piscis- tratando de encontrar quién tiene esa otra mitad de mi alma, y (atentos) “quién, al completarme, me hará feliz por fin”.

Miren, tengo a Venus y Marte juntos en Piscis así que novelas, películas, historias y documentos sobre almas gemelas, llamas gemelas, almas afines, relaciones kármicas, vidas pasadas y todo eso, he consumido como droguitas.

La historia idealizada es realmente muy romántica, muy princesa clásica de Disney que precisa ser salvada porque es indefensa, no sabe cómo empoderarse o sentirse completa.

El alma gemela, antes que nada, no es eso tan mágico y fluído que creemos ni tampoco nos asegura la completa felicidad. Y almas gemelas podemos tener muchísimas, y lo que es mejor: no necesariamente tienen que ser relaciones románticas (mucho menos exclusivamente monógamas o heterosexuales, pfff).

Para conocer, establecer un vínculo y poder sostenerlo con un alma gemela, hay que estar muy clara y bien plantada en la vida. El alma gemela te desafía, te fuerza a ir hacia tu incomodidad, tu Ascendente y tu Nodo Norte, las zonas de crecimiento más difíciles de nuestra carta natal. Encontrar a una -o varias- almas gemelas lo que más trae es aprendizaje.

Y no siempre nuestro ego puede soportar estar a su lado, porque pide trascender las actitudes egoicas y no suele ser sencillo. Los ciclos de Saturno hablan mucho de deudas y relaciones kármicas que piden ser concretadas y liberadas. Las almas gemelas nos despiertan consciencia de manera abrupta y gigante. Duele, muchas veces duele el ego con esos encuentros.

Por otro lado, hay almas afines, también existen las relaciones kármicas, etc… pero lo importante es: ¿por qué creemos que estamos incompletas?

Te la dejo ahí para que te lo respondas.

Tenemos que salvar al otro

Ufff, mi ex-posición favorita en todos los vínculos. Creía que lo que me daba valor era ser la Jesucrista (?) del otro, salvarlo con mi amor de sus miserias, mejorarle la vida con mi cariño, con mi presencia (amiga ese ego) y nutrirle todo el ser.

Bueno, no. Al menos en mis historias yo daba todo, me perdía en el otro y lo nutría a pleno, y yo me quedaba no sólo desnutrida, sino también vacía. Vacía de amor.

¿Por qué?

Porque cuando queremos salvar al otro lo que tenemos es la creencia de que la gente precisa ser salvada o ayudada por algo externo, como si “nos necesitaran”. También, porque esa es nuestra manera de buscar cariño, amor y aprobación. Porque, sencillamente, no nos estamos amando a nosotras mismas.

Y no, no es fácil cambiar el diálogo interno y las creencias, aprender o recordar cómo quererse. Pero una vez que abrís los ojos, todo comienza a tomar otro color. Además, esto se conecta con el siguiente punto:

Vamos a cambiar al otro

Otra patraña dañina que sostenemos para no romper la idealización de que el otro es “la” persona de nuestra vida.

Como si hubiera “una” persona destinada para nosotros, al mejor estilo alma gemela del que hablaba más arriba.

Y no, no vamos a cambiar al otro para adaptarlo a lo que nosotros buscamos de alguien, porque las personas no son moldeables, no son arcilla que podemos diseñar a nuestro gusto. Y hablando de eso, no siempre te tiene que gustar el 100% de una persona, de hecho si te pasa con alguien, contame. No tengo registros de eso.

No vamos a cambiar a los demás porque la única persona que podemos “cambiar” para seguir creciendo, es a nosotros mismos.

La monogamia como regla

Esto es absolutamente personal y la destrucción de la monogamia como regla para vincularse va de la mano con la ruptura social con la iglesia, con la -ojalá- caída del patriarcado y con las propias creencias de cómo me dijeron que tienen que ser mis vínculos.

Al fin y al cabo, van a ser los vínculos más sanos aquellos que sean creados desde el deseo, el respeto mutuo y el amor propio de ambos integrantes.

Post data: relaciones tóxicas

Excluyendo aquí vínculos seriamente violentos y abusivos (que los hay, igual que personas con esos comportamientos) las que llamamos “relaciones tóxicas”, nos vienen a mostrar lo tóxicas que somos con nosotras mismas creyendo y tratando de crear todo lo anteriormente expuesto desde un lugar romantizado e idealizado.

Lo que más precisamos es aprender que ya estamos completas y que tenemos tremendo potencial de amor dentro, que sólo necesita ser expresado sin miedos, abriendo el corazón.

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Venus retro en Géminis y las relaciones en la Era de Acuario.

Venus en Géminis, retrogradando y uniéndose al Sol, nos está intentando mostrar mucho más que una revisión del deseo, de nuestra expresión y de la comunicación de nuestra verdad: nos habla de las relaciones en la actualidad, de su versatilidad, de que no tenemos porqué elegir algo establecido en el pasado cuando queremos disfrutar en nuestro presente.

Nos muestra cómo las relaciones fueron cambiando, y lo seguirán haciendo, adaptándose al Zeitgeist, al espíritu del tiempo, a esta época social y cultural. Las relaciones se mueven y transforman de la mano del movimiento y la transformación de la humanidad.

Tal vez Venus propone disfrutar más y pensar menos, romper la norma anticuada y crear la propia, aceptar la multiplicidad de opciones para elegir con libertad y no con la sociedad espiando sobre nuestros hombros.

Tal vez nos muestra que lo vincular necesita, indefectiblemente, una revisión de nuestra manera de expresar el deseo del disfrute, de nuestras creencias y de nuestra claridad o falta de. Tal vez, lo que ahora se necesite, ya que tenemos a toda la tecnología de nuestro lado para ser honestos, es dejar de darle vueltas al asunto cuando se quiere concretar. Dejar de temerle tanto al rechazo y aprovechar la experiencia que nos hará más fuertes. Temerle menos al dolor, al abandono, a la independencia y a la sabia soledad. Calmar la mente en cuanto a qué será del futuro para permitirnos anclarnos en el presente y jugar, sentir el placer de la plena atención hacia mí, hacia un otre, o varies otres. Nos insiste en que las relaciones han cambiado y, entonces, porqué no probar eso nuevo en lugar de seguir buscando lo que no encaja en mi vida, sólo porque aprendí que las relaciones “son así y punto”.

Quizás nos quiera enseñar que al placer y a lo vincular no se lo puede atrapar, no pertenece a nadie, más que a aquel que sabe tomar su jugo. Entonces su enseñanza hablará de la libertad de los vínculos, incluyan o no compromiso, porque libertad y compromiso no son antónimos y pueden bailar muy bien el mismo vals.

Tal vez nos pide que dejemos de repensar los vínculos y que sencillamente aceptemos la oferta, la múltiple oferta que se desprende hoy frente a nosotros, pero que no la tomemos como a la carta de un restaurante, sino con más respeto: el otre no es objeto para mi placer, es alguien con quien compartirlo. Si el placer evoluciona, y se transforma en amor, eso ya no es asunto de Venus, porque Afrodita es erotismo, sensualidad, adoración por el placer y el disfrute, quiere desarrollar sus cinco sentidos. El amor puede aparecer luego del disfrute, o antes, claro. Sea como sea, Venus siempre tiene hambre de placer. Y si hay chance de probar cosas novedosas, mucho mejor.

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Venus Star Point (R): Venus retro se une al Sol en Géminis.

Las conjunciones de Venus y el Sol tienen muchísima importancia para nuestra vida, en general. Estas conjunciones llevan el nombre de “Venus Star Point (R)” (VSP) y cambian la manera en la que vemos a Venus en el cielo: al amanecer o al anochecer. Hablan de nuestras relaciones, deseos del alma, concepción del amor y de cómo todo eso -y mucho más- se revisa o renace en nosotros y, por ley de vibración y mentalismo, en nuestras vidas.

Cada vez que el Sol, Venus y la Tierra se alinean, van trazando un pentagrama de conjunciones, que tarda ocho años en completarse. En la imagen del libro que ilustra este artículo pueden ver, arriba, cuatro ciclos de ocho años (32 años) y debajo, la imagen que representa la danza Venus-Tierra.

Cada VSP puede ser una conjunción superior o inferior. Es superior cuando Venus está directa e inferior cuando, como hoy, está retrogradando. Y está en su punto más cercano a la Tierra. A partir de hoy veremos a Venus al amanecer y ya no al atardecer, hasta su próxima conjunción con el Sol. Esto nos lleva directamente a “funcionar” socialmente con el arquetipo venusino de la Diosa Guerrera (aunque debajo te cuento sobre tu arquetipo personal).

Considerando que el VSP del 3/6 se da en Géminis, y este es el signo de la comunicación: ¿no les parece “casual” que muchos grupos oprimidos están, desde hace tiempo, alzando la voz, como guerreros? Tampoco es casual que los Nodos se hayan mudado a Géminis y a Sagitario, y que en éste último tengamos un eclipse muy emocional este próximo viernes 5/6. La verdad está siendo revelada, rompiendo la que nos vendieron para seguir sosteniendo el control sobre los oprimidos. El VSP en Géminis se retroalimenta con el VSP Capricorniano, así que Saturno, Júpiter y Plutón retrógrados están ayudando en este asunto también.
La educación y la manera de comunicarnos sin duda seguirán mutando y encontrando nuevas vías de expresión. Y eso se notará en lo social y en lo personal. Querremos revisar cada noticia, compararla, chequearla, no será tan fácil “comernos” noticias falsas o discursos mentirosos de quienes siempre nos han engañado. Estaremos -y ya estamos- escudriñando “su verdad” con la nuestra, la del día a día, la que vemos en las calles y en nuestro entorno.

En el ámbito personal, este VSP puede marcar el renovado interés por realmente seguir el deseo del Alma que incluye romper con todo aquello que hemos dado por sentado, para dejar de vivir respetando reglas, normas y programas de creencias arcaicos, que sostenemos por costumbre, aunque nos duelan. Al respecto de qué, lo dirá la casa de tu carta natal donde este punto se de. Además, siendo conjunción inferior, Venus, que va llevando el deseo del Alma, “eclipsa” al Sol, que representa al ego o a la mente racional (aunque también representa a nuestra esencia).

No sólo es importante en qué lugar de nuestra carta natal cae este punto -grado 13°36′ de Géminis- sino también el punto de la carta donde se dió nuestra VSP pre natal, ya que nos da muchísima información extra sobre nuestra manera de vincularnos, de desear y de nuestra vida en general (si nunca te leíste la carta natal, podés conocer el gráfico en astro.com o solicitarme una sesión, en este momento con disponibilidad para julio). Más que nada, nos habla de la esencia de nuestros deseos en general y de los dones del Alma. (aquí la encontrás) Si tu VSP pre natal se dió con Venus retro, también buscá el anterior a ese punto pero con Venus directa. Ambos te darán información.

Si tu VSP pre natal fue con Venus directa, sos estrella vespertina (Venus comenzaba a verse de tarde-noche) y tu arquetipo es de Diosa del Amor, que se vincula a la receptividad, la búsqueda de armonía pero también de negación de lo complicado. Sos bastante idealista, imaginativa, espiritual. Es necesario que recuerdes bajar a tierra, al vínculo con tu cuerpo. Pero si se dió con Venus retro, sos estrella matutina (Venus comenzaba a verse de madrugada-mañana) y tu arquetipo es de Diosa Guerrera, vinculada con energía de acción, la autovalidación, el contacto con tus sentidos y con el cuerpo. Sos realista y te enfocás en el mundo material, concreto. Es necesario que no te apegues a lo material, que en general aprendas del desapego. Esta información se usa para comprender las relaciones de almas gemelas, kármicas, colaboradoras, etc, que requiere un estudio en profundidad.

Los deseos de los que habla el VSP no son deseos del ego, ni caprichos, ni cosas que queramos conseguir u obtener para nuestro placer o concepción de “lo mío”, sino deseos que contribuyen en nuestra evolución.

Así que no es cuestión de ritualizar ni de hacer intenciones, al menos no creo que sea productivo porque tanto los rituales como las intenciones, en general, son ayudas para concretar los deseos de nuestro ego, que no están en absoluto “mal” (nada lo está) sino que tienen una prioridad algo menor que la de los deseos del Alma. Porque éstos últimos son los que realmente nos ayudan a seguir el camino que vinimos a trazar en esta vida: el de convertirnos en nuestro propósito.

Que el reinicio sea pleno y lleno de amor.❤️

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Luna Nueva en Libra: un nuevo inicio en relaciones.

La Luna nueva es el día 9 de Octubre a las 00:47 am hora Uruguay/Argentina, en el grado 15°47′ de Libra, que se cuenta como grado 16°.

 

Cada Luna nueva es un inicio de ciclo y si aún no saben bien de qué se trata esta fase, les dejo este artículo.

 

Los aspectos que habrá en el cielo al momento en que el evento se perfecciona, son los siguientes:

-Luna nueva (Luna + Sol) en inconjunción a Neptuno retro en Piscis y en cuadratura a Plutón en Capricornio

-Saturno en trino a Urano retro en Tauro y en inconjunción al Nodo Norte

-Venus retro en Escorpio en cuadratura a Marte en Acuario

-Mercurio en Libra en inconjunción a Quirón retro

-Urano retro en Tauro en cuadratura al Nodo Norte

 

Todo este movimiento nos habla de que para estar en relaciones sanas y conscientes, es necesario dejar de idealizar, trabajar las proyecciones, el miedo a comprometernos emocionalmente y entender que las relaciones no tienen porqué ser como la sociedad nos enseñó que deben ser. La familia tradicional no tiene porqué ser una meta en tu vida si a vos lo que te interesa es no tener hijos, o si amás a personas de tu mismo sexo, si querés estar en una relación abierta, o ser célibe, lo que sea. Ninguna norma social tiene que anteponerse a nuestros deseos. Ser libre y sentirse libre de ser quien uno es para guiarse por los propios deseos sin culpa, es la base para crear relaciones sanas, donde abrimos los ojos a los patrones de conducta que debemos romper, a la relación que queremos crear, a la sanación que llega una vez que se trabaja en uno mismo. 

 

Hay acuerdos que establecer y revisar, responsabilidades que tomar si queremos llevar adelante un compromiso y mucho de lo que hay que comprender relacionándonos con el otro, es que todo lo que vemos de la otra persona no es 100% quien realmente es, porque eso está lleno de nuestras proyecciones. Entenderlas y conocerse para poder reconocer-se en el otro, es clave.

 

Las palabras que pueden ayudarnos a crear nuestra lista o tablero de intenciones son:

 

-Relaciones armónicas

-Justicia

-Amabilidad

-Negociación

-Diplomacia

-Persuasión

-Socializar

-Crear vínculos sanos

-Belleza, embellecer/se

-Compartir

-Crear arte

-Armonía

-Equilibrio

-Proyección: yo soy otro tú.

 

Como siempre, les recuerdo el artículo de Lista de Deseos para las Lunas nuevas y el del Tablero de Intenciones.

 

Que tengan una armónica y pacífica Luna nueva. 🙂

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Relaciones Conscientes

Como les contaba en el artículo de la Luna nueva en Libra, las relaciones para ser sanas, deben ser conscientes.

 

¿Qué es una relación consciente?

 

Es aquella que me permite abrir los ojos a mis conductas, creencias y patrones nocivos, que si sigo manteniéndolos, pueden interferir en el equilibrio de la relación.

 

Supongamos que sos una persona insegura de sí misma. Eso puede lograr que en determinadas situaciones, te sientas amenazada por otra persona que, a tu parecer, puede “quitarte” a la persona que querés y en consecuencia, armes un escándalo o te pongas tan celosa que terminás atacando a quien querés, culpándolo/a de la situación e incluso odiando a la tercera parte.

Todo esto lo escribo y me siento en una revista adolescente, pero quería usar el ejemplo más claro posible.

 

Abrir los ojos sería darte cuenta, primero, que un comportamiento propio te está sacando de tu centro. Nunca es el otro, siempre es una misma. Esto lleva a la toma de responsabilidad por el propio bienestar, que va de la mano de la búsqueda de soluciones. Muchas veces -y es lo que recomiendo- la terapia psicológica es la solución porque nos ayuda a encontrar causas y, de alguna manera, “desarmarlas”.

Entonces, luego de captar las señales que nuestro comportamiento nos da, vamos comprendiendo e integrando las partes nuestras que nos hacían actuar así, perdonándonos, aceptando que en ese momento teníamos determinadas conductas porque fueron las que aprendimos a tener, nuestro equipo de defensa ante las “amenazas”.

Y acá quiero seguir con el otro punto: ¿por qué hay tantas personas en el mundo que creen que el otro les pertenece?

 

Crear relaciones conscientes incluye aceptar que el otro es tan libre como yo, pero nos elegimos. Y ojo, que una relación puede tener infinitas variables como seres hay en el mundo: monogamia, poligamia, relación abierta, celibato, y no sé cuántas más. Lo ideal es elegir a alguien que quiera lo mismo así nadie sale lastimado (pero todos sabemos que no siempre es así).

Bajo esa libertad que compartimos, estamos juntos porque día a día elegimos a esa/s persona/s.

Nadie nos pertenece, simplemente porque las personas no son posesiones (ni siquiera las cosas materiales nos pertenecen en realidad, pero no voy a explayarme sobre eso ahora).

 

Lo que hace a una relación consciente también es saber lo que deseamos de ella. No se trata de hacer una lista de las características de lo que queremos de un hombre, porque estaríamos cayendo en la trampa de que alguien “perfecto” puede salvarnos de la soledad, o en la idea de que el amor romántico y de película de Disney es la solución, sino de saber qué queremos de la relación en sí.

 

¿Querés intimidad, compromiso? ¿O solamente diversión y placer sexual? ¿Deseás conectar desde el Alma con otro, a sabiendas que eso requerirá de un gran desarrollo interno y que conllevará mucho trabajo de crecimiento? ¿Estás dispuesta a dar de vos lo que querés recibir?

 

No podemos pedir de una relación lo que no sabemos cómo darnos a nosotras mismas, porque sencillamente no funcionará. No podemos pretender que alguien nos salve, porque no tenemos nada de qué ser salvadas, somos nosotras las heroínas de nuestras vidas. No podemos estar esperando el amor sentadas. No podemos experimentar el amor puro si nos la pasamos criticando o encontrando defectos en los demás. No podemos relacionarnos armónicamente con otros si no nos hacemos conscientes de que todo lo que vemos en ellos, es una proyección de aspectos inconscientes o negados de nosotras mismas, buenos o malos.

 

Una relación consciente requiere hacerse cargo de una misma, trabajo interno y compromiso, muchísimo compromiso con el amor propio y hacia el otro.

 

Es momento de encontrar todo aquello que buscamos en otro, dentro de nosotras mismas. Es momento de disfrutar de la soledad, de los momentos de compañía y de las relaciones sanas. Es momento de darnos cuenta que podemos conocer lo que deseamos de una relación pero no las características de quien será nuestra compañía para crearla.

 

Es momento de conocernos para saber lo que nos gusta, lo que deseamos, lo que no negociaríamos, lo que queremos experimentar, para así encontrar ese amor inmenso que podemos compartir, dentro nuestro.

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Quererme también es saber cuándo soltar

Querernos también implica entender las cosas que ya no sirven en nuestro presente.

Cuando nos quedamos mucho tiempo pendientes de algo que se terminó, de alguien que ya no está o de situaciones que simplemente extrañamos porque “en aquel momento todo era mejor”, no nos estamos queriendo.
Cuando nos quedamos esperando que alguien vuelva del pasado, en lugar de aceptar que tenemos grandes posibilidades en nuestro presente que requieren de nuestro trabajo y energía, no nos estamos queriendo.
Cuando nos quedamos en la zona cómoda porque salir de tradiciones antiguas requiere responsabilidad, no nos estamos queriendo. Cuando nos conformamos en lugar de salir a buscar lo que deseamos, porque tenemos miedo de fracasar o de sentir dolor, no nos estamos queriendo.

Nos queremos cuando, a través del tiempo y de las experiencias, aprendemos a liberar lo que llegó a su final, cuando entendemos los ciclos de la vida, cuando aceptamos que las cosas terminan en el momento en que dejaron de enseñarnos algo y nos permitimos movernos hacia adelante.
Nos queremos cuando comenzamos a confiar en el poder creador que tenemos dentro y dejamos de culpar a los demás por lo que vivimos, por nuestros dolores y cicatrices.
Nos queremos cuando dejamos de ocultar quiénes realmente somos, cuando aceptamos nuestros deseos, nuestra luz y nuestra oscuridad, cuando detenemos la influencia de la sociedad sobre nosotros.

Nos queremos cuando cultivamos la paciencia con nosotras mismas.

Nos queremos cuando nos hacemos cargo del TODO que somos. Nos queremos cuando damos pasos para crecer, reconociendo que el dolor y el sufrimiento los creamos para despertar, para descubrir a través de ellos que estamos separados de la unidad, de la energía cósmica. Los planetas, las estrellas, nuestra ciudad y nosotros, todo está hecho de la misma energía. Nos duele la separación y tememos sufrir porque no comprendemos el valor inmenso que tenemos en este cosmos donde parecemos minúsculos. No recordamos que el otro es “otro yo”, que es nuestro espejo, que no es una amenaza.

Nos queremos cuando atravesamos los procesos que sean necesarios, para ser libres.
Libres de influencias, de prejuicios, de creer que mi individualidad está por sobre o por debajo de los demás, libre de proyecciones, de apegos, del sentido de propiedad privada.

Desde que nacemos buscamos ser libres para reencontrarnos con la fuente principal: el amor.

Hoy Mercurio está en sextil al NodoNorte y en trígono al NodoSur, haciendo que soltemos de manera menos dolorosa, comprendiendo que es el primer paso para evolucionar hacia nuestro propósito. Y el Sol en Libra está en inconjunción a Urano retro en Tauro, trabajando por la incómoda liberación en relaciones que ya no son, que estábamos evaluando pero ya no tienen nada que ofrecer.

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22 de septiembre: Sol ingresa a Libra

El mismo día que Mercurio ingresa al signo de las relaciones, lo hace el Sol, unas horas más tarde.

Así inicia el mes Libra, con el impulso de las tensiones del cielo, cuadraturas y oposiciones que hacen de este mes uno de los mejores para negociar, aprender a lidiar con nuestros impulsos y reactividad y buscar hacer las paces, con nosotras y con los demás.

Libra es un signo de aire, así que es mental y todo lo que incluya comunicación y pensamiento nos atrae, y es regido por Venus. Lo que Venus esté haciendo nos importa porque nos va marcando el tono del mes: durante este tránsito, estará casi todo el tiempo retrogradando en Escorpio.
Esto nos habla de:

-Aprender a comunicarnos mejor en relaciones
-Descubrir qué queremos en relaciones
-Buscar con qué tipo de persona podría asociarme para crear un proyecto/emprendimiento
-Trabajar con mi sombra sobre cómo relacionarme de manera más sana y consciente
-Aprender a ceder, a negociar con el otro, a iniciar y proponer y no siempre esperar que el otro lo haga
-Investigar dentro mío cómo me estoy tratando, lo que le da la pauta a los demás para tratarme del mismo modo
-Proponerme dejar de tener el mismo tipo de relaciones, dejar de repetir patrones
-Observarme más
-Hacer una lista de lo que me gusta de los demás y lo que me molesta. Eso me ayuda a investigar mi sombra dorada (las virtudes de mí que no reconozco) y mi sombra (los defectos u oscuridad que me avergüenzan/no reconozco de mí).
-Relacionarme desde otro lado: dejar de temerle a la soledad y disfrutarla
-Aprender que no puedo cambiar a otros, sólo a mí misma, mis puntos de vista y lo que quiero experimentar en una relación, no lo que quiero “del otro”.
-Animarme a comunicar que deseo profundidad, intensidad, conexión.

Estos son algunos puntos que pueden ayudarlas a trabajar-se. También pueden buscar el artículo Relaciones donde profundizo al respecto.

Así que, en resumidas cuentas, el mes Libra es para evaluar qué queremos en relaciones y, si es el caso, comunicarlo, hacerlo saber.

Estamos hechos para vivir en sociedad, interactuando con otros todo el tiempo. Hagamos que esta experiencia valga la pena y saquémosle todo el jugo.

Que cada relación íntima sea para crecimiento nos ayuda más que buscar compañía porque no sabemos estar solas.

¡Y que las Libra tengan un gran retorno solar! Feliz mes.

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Relaciones

El 22 de Septiembre, Mercurio y el Sol ingresan a Libra. Teniendo en cuenta que vienen de organizarse y crear mejores planes en cuanto a rutinas, alimentación y cuidado de una misma, ahora pueden enfocarse en ver cuánto desean compartir, con quién y hasta dónde.
Digo “hasta dónde” porque el 25 el Sol se cuadra a Saturno y por eso ya estamos trabajando límites en relaciones.

Esto nos lleva a la frase de la imagen. Siempre establecemos listas de las cualidades que queremos en otros, siempre pensamos en cómo nos gustaría que fuera nuestra compañera o compañero de vida, siempre pensando en el otro. Nunca vemos que esas cualidades ya las tenemos, ni hacemos una lista de lo que deseamos dentro de una relación. No, hacemos listas de lo que queremos del otro como si pudiéramos moldearlo, hacerlo de barro desde cero y traerlo a la luz. O peor, imaginamos que podemos cambiarlo. Ay, cuánta desesperación me da imaginarme mujeres queriendo cambiar a la persona que tienen al lado. Me desespera porque yo también estuve ahí.

Cuando estamos en relaciones, lo damos todo, hasta la asfixia. Damos tanto que nos quedamos sin nada (mujeres Escorpio, choquen los cinco). Damos hasta lo que no tenemos, queremos ser las proveedoras del amor más intenso y derrochador del mundo. Queremos darle al otro el mundo, SER su mundo, ser todo, porque el otro es todo para nosotras.
¿Les ha pasado? Y nunca se preguntan, en ese momento: ¿Y yo?

Si ya pasaron su retorno de Saturno, estoy segura de que ya no se encuentran tanto en esta posición o al menos están trabajando en esto, si es que están despiertas y conscientes. Sino, esta situación sucede muchísimo en nuestros veinte -o sucedía al menos, para las que los vivimos dentro de los cánones patriarcales sin despertar a nuestro poder gracias al feminismo, cualquiera sea la posición dentro de él-. El tema es que, tarde o temprano, nos morimos. Nos morimos dentro de la relación. La abandonamos.
Es que nos hemos abandonado a nosotras mismas tantas veces, por cumplir el rol que creíamos que la mujer tenía que tener, por cumplir con la mujer que imaginamos que teníamos que ser para “retener” al otro, para estar acompañadas porque “eso es lo que hay que hacer”, que olvidamos nuestros deseos, nuestras metas, nuestras vidas más privadas. Nos olvidamos de cultivar nuestro ser interno por tratar de cultivar el del otro, como si fuera inválido, como si fuéramos imprescindibles. Pero luego se van, porque se hartaron de que seas la madre en lugar de la pareja. ¿Les ha pasado?

Con los años y las relaciones te das cuenta que no vale la pena estar dentro de una relación sin ser vos misma, sin recibir nada desde tu propio centro, sin crecer.
Las relaciones conscientes son aquellas que se desarrollan en equilibrio, sin máscaras, sin ocultarle nada al otro porque ya no me relaciono por el miedo a estar sola, sino por el deseo de compartir-me. Me muestro tal como soy porque el otro elige estar a mi lado aceptándome íntegra, con mis brillos, mis sombras, mis locuras, mis bailes y mis ganas de cantar a los gritos, con pintura en las manos o con ganas de besar.
Te eligen, a vos. 

Por eso, las mejores relaciones con otros se crean, indefectiblemente, a partir de la relación con una misma. Si no te amás ¿cómo vas a amar sanamente a otros? Si estás perdida ¿creés que alguien más puede encontrarte o verte con claridad entre tanta nebulosa? Si das todo ¿cómo te quedás en la nada?

Mujeres, estén solteras, en relación, concubinato, matrimonio, en “veremos”, en pausa, libremente sexuales o en celibato, en poligamia, en monogamia, la primer relación, la más importante que es la clave para todas las demás, es la que tienen con ustedes mismas.
No se atrevan a olvidarse.

PD: El miedo a la soledad es el desconocimiento de lo hermosa que puede ser la soltería cuando te amás sin peros. La relación, tarde o temprano, siempre llega.

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El amor y las relaciones para Escorpio y Capricornio con Urano en Tauro

Para ambos signos, Urano no solamente trae sus sorpresas y cambios repentinos en relaciones, sino que esta vez las acerca a personas que las ayudan a crear una nueva idea de estabilidad, que colaboran con sus ingresos y también que las ayudan a trabajar el amor propio de una manera radical y novedosa.
Tengan en cuenta que muchas de estas personas estarán interesadas en quedarse, pero otras no: éstas últimas traen un aprendizaje y requieren uno de ustedes, que cuando ya es aprendido, se termina la lección (que está muy relacionada al desapego también).

Obviamente, esto es válido para Sol o ascendente en Escorpio y Capricornio.
Que lo disfruten. 🙂

Escorpio:

Urano en Tauro ingresó a tu zona de socios y pareja, lo cual implica que nuevas relaciones y asociaciones son las manifestaciones más básicas para este período. Sin embargo, no es tan simple.
Nuevas relaciones implicarán que trabajes tu idea de estabilidad y seguridad internas, que te ames lo suficiente como para querer compartir ese amor en lugar de querer una relación porque sentís una carencia. Lo mismo con las asociaciones: podés estar muy interesada en colaborar con alguien para crear algo nuevo que puede ser una nueva fuente de ingresos, pero antes tenés que trabajar lo que creés que es abundancia para vos y el ahorro, que viene de la mano con cuánto te querés y si sabés poner límites.
Si comenzás relaciones con personas nuevas, seguramente sean fuera de tu tipo, con un toque raro, excéntrico, que sean diferentes a lo que estás acostumbrada. Y además, debés saber que si querés que una relación dure, deberías tener en cuenta los aspectos de Saturno en el cielo…sino serán bastante volátiles.
Para las que está en pareja este tránsito invita a modificar la dinámica dentro de la relación, en la convivencia o incluso a proponer o renovar un contrato civil (léase matrimonio/concubinato). Son siete años en los que tus bases junto a otra persona van a tener cambios y actualizaciones.
Importante: que Urano sea el planeta que “rompe” no implica que todas las Escorpio de Sol o ascendente se vayan a separar. Urano libera lo que está atado a la fuerza, lo que de por sí no es libre o no permite crecimiento. Si estás en una relación donde sentís que no podés ser naturalmente vos, donde de alguna manera estás en pose o fingís ser alguien que no sos, ahí sí que Urano se va a encargar de introducir un cambio drástico necesario para que puedas crecer y salir de lugares incómodos o no naturales.
Pero si estás bien y emocionalmente comprometida, estas modificaciones serán para bien: mudanzas, cambios laborales para alguno de los dos, rutinas que se alteran por un bien común, etc…
Bueno es saber que de acuerdo al nivel de consciencia es cómo se tomarán estos cambios y si dolerán o no. Cuanto más abierta y receptiva estés, cuanto más entiendas que todo es para bien, más fluído será el camino hacia tu nueva vida. Y creéme que es completamente nueva.

Capricornio:

Urano está en tu casa de inicio de romances, pero también es la misma casa de la creación, procreación y proyectos creativos. Estos años son para generar proyectos en los que vuelques toda tu creatividad e imaginación y que puedas hacer de ellos algo redituable. Esta es la zona de los embarazos reales o mentales, así que además de proyectos, en este período es cuando podés concretar tu idea de ser madre…o cuidarte mucho como para evitarla. Tené en cuenta que es como si tu fertilidad estuviera al 100% todo el mes, sobretodo cuando menos te lo imaginás.
Urano trae ideas innovadoras y mucha inspiración, y hace lo mismo con las personas: relaciones sorpresivas con personas diferentes a lo esperado, colaboraciones en proyectos de personas que traen ideas innovadoras que van de la mano con las tuyas, romances inesperados que comienzan repentinamente, atracción hacia personas que tienen un toque original o distinto al resto y a lo que usualmente te atrae, y así.
Es un período en el que sos como una incubadora de creatividad, de relaciones o de niños.
Así como le dije a Escorpio, si querés que una relación se estabilice o pase a ser algo más serio, hay que considerar aspectos importantes de Saturno. Sino serán solamente personas pasajeras que traen un aprendizaje y así como vienen, se van.
Aprovechá para crear: si te gusta el arte, esto te ayuda a elevar tu vibración y a sentirte mejor con vos misma, porque el arte -en todas sus variantes- cura. Y esta sanación puede ayudarte a trabajar limitaciones en relaciones y asuntos de valoración y amor propio.
Si estás en una relación estable, esto puede marcar nuevos planes juntos, compromiso para llevar adelante metas en común, una manera propia de sentirse estables y seguros entre ustedes y por supuesto, la manifestación de una mudanza, creación de un nuevo hogar y la bienvenida de un nuevo integrante.

¡Deseo que tengan un gran período de renovación y de aprendizaje!