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Alinearse con el propósito

El propósito es estar viv@, creo yo. A grandes rasgos.

Pero como cada ser es diferente y tiene un potencial único, también creo que hay un propósito en cada existencia, y no que caímos a este planeta porque sí.

Confío en que cada ser tiene un potencial, una medicina para sí mism@ y para compartir con el mundo, sea de manera directa o no. Y descubrirlo es como sanar: no tenemos que sumar cosas, sino desprogramarnos de las que nos limitan. Es más un proceso de vaciado que de llenado, y por eso suele ser tan difícil: porque vivimos en una sociedad de consumo donde “el vacío” parece una amenaza.

Para poder vaciarnos contamos con muchas herramientas, y mis favoritas son tres: la terapia psicológica, las limpiezas energéticas y, claro, Diseño Humano junto a Astrología.

Esta tríada me ha ayudado a mí a ir alineándome a lo que a cada instante es mi propósito, porque muta, no es el mismo toda la vida (al menos para mí). Entonces mi propósito ahora puede ser darte tranquilidad con estas palabras y mañana asistirte en una sesión o proceso, o lo que sea. Muta y se mueve, como la energía que somos.

No se trata de “saber para qué vine al mundo”, se trata de decondicionarte y de permitirte escucharte a vos mism@, de ser tu esencia.

Y si bien mi mentoría grupal que comienza en febrero se llama “Astrología para Emprender”, ni es sólo astrología ni es sólo para emprender. Es un proceso de decondicionamiento y desprogramación de creencias para crear la libertad financiera que estés anhelando. Porque el dinero no es ni un enemigo ni un deseo superficial: es natural, es humano, es nuestra manera de intercambiar energía. Y es energía, también.

Es una manifestación de mi amor propio en la materia, una asistencia del Universo implícita en nuestra existencia, porque el confort y la prosperidad son derechos divinos para vivir en esta Tierra.

Si tenés ganas de romper con todo lo que creías sobre carencia y abundancia, si querés desafiar tus ideas sobre el dinero y la independencia laboral y, además, crear un negocio desde lo que amás, entonces te espero ahí.

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Necesito dejar morir quien ya no soy

Tengo un sueño enorme, y es dejar los espacios que habito en el mundo un poco mejor de lo que estaban cuando llegué.

Pero se está haciendo difícil, muy cuesta arriba.

Este año es particularmente desafiante porque no sé adónde voy. Siempre tuve y sigo teniendo en claro mi norte, ese con el que conecto adentro, pero muchas veces estoy tan mental que no me soporto ni a mí misma, ni a todos mis miedos y mucho menos al cansancio que tengo por haber vivido tanto tiempo haciendo fuerza.

Y no quiero hacer más fuerza con nada.

No tengo ganas de hacer cosas que no disfruto.

No tengo ganas de seguir teniendo paciencia.

Intenté mil y una veces estrategias diferentes para que mi trabajo y mi contenido se difundan, pero el famoso y detestable algoritmo me obliga a ser quien no soy para tener un éxito que no me interesa, pero que en esta dimensión me ayudaría a seguir trabajando de lo que amo.

Pero es que ya no sé qué es lo que amo, ni hacia dónde quiero ir; ya no sé bien quién soy, a qué vine, qué me enciende, qué deseo. Porque siempre lo supe desde la mente pero cuando bajé a tierra me dí cuenta de que en realidad no sabía nada.

Ví que mi cuerpo estaba intentando de sostener a alguien que no soy.

Y me empecé a enfermar. Empecé a caer en depresiones de donde voy y vengo constantemente. Tengo días de optimismo a los que me aferro porque cuando llega el pesimismo no parece querer irse más.

Así que le empecé a hablar. Que qué quiere de mí, que porqué no me deja en paz, qué cuál es la maestría esta vez. Que para qué tanta paciencia si no veo resultados.

Pero se ve que la maestría es sobre mis propios miedos. Y es la mierda más enorme que jamás he atravesado.

No sé adónde me llevarán mi cuerpo, la vida, mi norte. Sólo sé que lo único que sigo sosteniendo es querer hacer de este mundo un lugar mejor y que tengo una tarea de servicio que vive mutando.

Todo esto es parte de estar desprogramándome, es desconocido y está bien. Será diferente mañana, sólo tengo que atravesar esta parte densa del proceso.

Y duele, hay desesperanza, demasiada quietud a veces. Por eso busco con hambre el movimiento, la transformación, mutar.

Porque morir a quien ya no soy es necesario.

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Eclipse para soltar el control

La semana pasada y ayer les conté en el newsletter cosas sobre el eclipse de hoy, y les dejé algunas preguntas.

Los eclipses no son aspectos planetarios “comunes”, son eventos donde el ego no tiene la palabra, la mente se silencia y el verdadero Ser toma la delantera. Nos ayudan a deconstruirnos, decondicionarnos, rompernos para reprogramarnos.

Es decir, nos asisten para escucharnos de verdad y para dejar de responder a la aparente autoridad que quiere tener nuestra mente, cuando la verdadera autoridad es interior y está en el cuerpo. Tus genes dictan cuál es la mejor manera de tomar decisiones más allá de tu mente, para que ella pueda volver a su rol creativo, de procesos, imaginación, enseñanza, aprendizaje y comprensión.

✨ ¿Cuánto dejás que el pasado controle tu vida? Que por temer repetir tu historia, uses mecanismos que inevitablemente te la hacen repetir…

✨ ¿Cuánto te quedás en la zona cómoda porque la podés controlar?

✨ ¿Cuántas oportunidades, experiencias o relaciones evitás porque te piden mostrarte vulnerable y creés que eso es una debilidad?

✨ ¿Cuánto evadís el cambio y la transformación por el deber ser o el qué dirán? O porque eso “no se hace”, “no es normal”…

✨ ¿Cuánto más vas a quedarte recluída emocionalmente por temer al dolor?

✨ ¿Cuánto más vas a evitar ser quien viniste a ser de verdad?

Todo eclipse cierra una etapa para que permitamos abrir otra. Hay una transformación en curso y si bien puede pedir que purguemos y dejemos ir lo que nos hace mal, también puede permitir que hagamos alquimia desde el alma, que nos permitamos ser en paz, sin tantas barreras ni miedos limitantes.

Para poder “soltar” algo necesitamos primero reconocer que podemos vivir saludablemente sin ello. Ya no hay principios caprichosos que tengan la razón y con los que podamos sostener relaciones, trabajos y circunstancias nocivas, sin pagar el precio que conlleva.

Permitirnos la transformación es reconocer que jamás tenemos el control. Y que es necesario no tenerlo para disfrutar lo que significa estar vivos.

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El placer de renacer

El 8 de enero Venus abrió un ciclo de diez meses en Capricornio, mientras retrogradaba por allí.

Fueron meses de mucha desestructuración, destrucciones y quiebres tan fuertes, tristes y deprimentes, como necesarios.

Un ciclo acompañado de aspectos al Nodo Norte y Urano en Tauro, que más y más socavaban la idea de una vida cómoda, segura y estable de acuerdo a las normas sociales, y más impulsaron seguir las propias, o respetar esas normas ancestrales por deseo real y no por obligación.

Nos debilitamos, nos hundimos. Nos transformamos.

Ese ciclo llega a su final a las 18:17 hs cuando Venus y el Sol, en su danza divina, se vuelven a encontrar pero esta vez con ella en fase directa y en el grado 29° de Libra. Un grado mágico y complejo al mismo tiempo.

En diseño humano, hay 64 puertas, una por cada hexagrama del IChing y por cada codón de nuestro ADN. Y la puerta de Venus cazimi (también se le llama “cazimi” a las conjunciones planetarias con el Sol) es la puerta 50.

Este ciclo -hasta agosto 2023- nos desafía a reconstruir haciéndonos responsables, especialmente si eso nos aterra. Si creemos que no tenemos las capacidades para ser responsables, para cuidar a otros o abastecerles con recursos. Nos pone enfrente los mecanismos de defensa que nos hacen huir de compromisos serios, familiares y emocionales.

Los valores que emergen de nuestras memorias más ancestrales, están ahí como un legado de la #tribu para la supervivencia, pero no tienen que ser respetados ciegamente si el presente ya no es igual al pasado. Es hora de adaptarnos al tiempo actual y transformar los códigos y lealtades que provienen del pasado, no de seguir insistiendo porque “las cosas siempre fueron así”. Conservar lo viejo cuando intoxica nos enferma como sociedad.

Hagámonos cargo de los deseos que nos habitan, de los valores que queremos seguir sosteniendo y de los compromisos que sabemos que deseamos y nos hacen bien. Seamos honestos con los que buscamos y también con nuestros miedos.

La libertad vincular nace de la confianza y la responsabilidad, y las relaciones maduras son siempre sanas.

Que Venus te haga latir fuerte el corazón y decir que sí sólo cuando realmente querés hacerlo.

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Merecemos una vida simple

A veces, menos es más.

Simplificar es tremendamente más fácil que complicar.

En lo simple viven las cosas que nos hacen felices.

“Uno de los grandes secretos de la vida feliz es hacerla sencilla.”

Ser simple conlleva una gran sensibilidad: se trata de mirar y habitar a la vida con amor. Amando a la simplicidad es que se la manifiesta.
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Se viene el último eclipse en Escorpio el 25 y el 8/11, uno en Tauro.

Nos hemos acostumbrado a complicarlo todo para tener el control, creyendo que, como lo complejo es seguro, es sano. Y no.

“La complejidad surge cuando la mente humana trata de controlar su entorno. Cuanto más intentan los humanos crear la sensación de seguridad gracias al uso de su mente, más complicado e inseguro se vuelve el mundo.

Cuanto más baja es tu frecuencia genética, más complicadas tiendes a hacer las cosas. La razón de ello es la mente humana. La mente no confía en la simplicidad, porque crece en la complejidad. Cuanto más complicado es algo, más puede pensar la mente sobre ello.”

Richard Rudd.

❤️‍🔥En la sencillez y la simpleza, podemos ver que somos realmente ricos.

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Espiritualidad

Desde el punto de vista metafísico, en el caos del #Universo hay un orden impecable, divino.

Para llegar a ese orden y al equilibrio que propone, debo primero atravesar el desorden. Para llegar a la felicidad debo conocer lo que es sentirme infeliz, y así comprender la diferencia.

Para encontrarme, primero debo saber qué es estar perdida. Es allí, en donde no me hallo, que se despiertan mis ansias de búsqueda, me motivo.

Cada ser humano vive su espiritualidad a través de su propia historia personal, experiencias, creencias. Cada cual tiene un propósito evolutivo personal y para el planeta, y cuanto más alineados estamos, en coherencia con nuestro espíritu y vida en la Tierra, más orden podremos encontrar en nuestras vidas.

Lo que nos aleja de creer que todo es perfecto, es mantenernos en la ilusión de la dualidad. Claro, nos permite conocer la moral y vivir en esta dimensión. Pero si yo conozco la dualidad, si la reconozco en mí, le quito poder y ya no me maneja. Es como integrar mi sombra.

Por un lado tenemos la espiritualidad práctica, mundana o terrenal, que es bajar el cielo a la tierra en actos rituales, pequeños, constantes. Va de la mano con nuestro crecimiento personal y procesos psicológicos. Es la parte de ir recordando qué soy en esencia y que habito un cuerpo viviendo una experiencia humana. Alimentarme de manera sana, elegir mis batallas para proteger mi energía, tener un determinado proceso de higiene energética, saber intencionar para manifestar, son actos del día a día que me permiten realinearme con mi esencia, con mi Yo Superior.

Siguiendo, está el camino más profundo, el que desarma toda pretensión del ego en pos de su trascendencia: es la búsqueda de iluminación, de Ser mi propio Propósito Sagrado, de peregrinar hacia mí misma.

Cada cual tiene su propia verdad, creencias y su manera de buscar cambiar el mundo, a través del cambio personal primero. Es en vano juzgar al que aporta diferente sólo por creer que “mi aporte” es el único válido, el que va a cambiar al mundo por fin, como si no fuéramos nosotros los que tuviéramos que cambiar primero.

Mañana hay Luna llena en Piscis. Yo que vos me rindo a lo que Es y a lo que de verdad Sos.