Publicado el

Luna junto a Plutón

No le podemos echar la culpa a la Luna, peeeero….

A veces lo que duele es resistirse a ver aquello que nos está destruyendo, aquello que nos hunde. Me siento tan pesada que me hundo sola, nadie más me está empujando hacia abajo. Estoy triste, desesperanzada, angustiada. Es la primera vez en mi vida que reconozco a consciencia sentirme deprimida. Lo que más me nutre es hacer lo que amo, aunque a veces me cueste salir de la cama para hacerlo.

No estás sola, solo, si te estás sintiendo así. Tal vez, como humilde consejo, sea bueno mirar eso que te duele a la cara, si es que te sentís lista, listo. Cuando lo vemos nos deja de hundir tanto.

A mí me está sirviendo mover el cuerpo, caminar, estirar, hacer yoga, tocar, regar y hablar con árboles y plantas, y escribir todo lo que siento. Escuchar música alegre, aunque de a ratos no sepa ni cómo reírme de manera genuina. Y prestarle atención a mi cuerpo, oler agua florida y hacerle mimos a Pipa.

Les abrazo.

Publicado el

Plutón retrógrado en Capricornio

De nuevo en los seis meses de cueva que propone Plutón retrogradando (desde ayer).

Esos meses en los que recuerdo que el cuerpo habla más fuerte que la mente.
Recuerdo, quizás, que en su revelación estoy llena de sabiduría, que se halla en mis células todo lo que es parte de mi esencia. El pus que emana de la herida es también medicina.

No es casual que el movimiento sea tan lento, tan denunciante, tan personal y tan político. Tan dolorosamente colectivo.
Lo que revelo de mí te libera incluso a vos también.

No es casual recordar de a poco que nos unimos, todos, en la profundidad trastornada y pantanosa del inconsciente.

Allí, donde la sombra es demonio, pesadilla y tabú, en lugar de huir y negar, se hace urgente afrontar, recuperar, abrazar. Visibilizar eso que es tan turbio y no deja ver la luz.

Plutón, el del inframundo salvador, se ríe porque sabe que lo más doloroso es, en verdad, una ilusión. Muestra que su sombra de control y negación es incómoda pero su luz -la de mostrarnos, irónicamente, nuestra propia sombra- es la de la herencia. Heredamos de los antiguos dioses el fuego creador e infernal, la capacidad de crear y de destruir. Al igual que Plutón, podemos elegir qué opción llevar a cabo hoy.

El temor protege de lo desconocido.
El control sostiene la preservación.
Es natural actuar como mamíferos.

Una vez que reconociste el olor del veneno, hay que comenzar a purgarlo. Hay que vomitar lo que intoxica, lo que nos puede enfermar, lo que nos mata.
Aunque a veces lo que nos mate exija un inmenso renacer.

Plutón despertará el 6 de octubre en el grado 24°19′ de Capricornio.

Procurá reconocer tu propia medicina. Nadie más que vos te saca de tus propios abismos. Pero, bajando de la mano de Caronte, nos encontramos todxs.

Lo que te dolió, te llenó de poder: ahora sabés qué se siente sanar y tener la fortaleza para hacerlo.

Hay una revolución latente, todo el tiempo. Cuando explote, que nos encuentre juntxs.

Publicado el

Los niveles del mandala natal

💫Descripción de los cinco niveles de la carta natal💫

Siempre al comenzar la sesión, me encanta explicar los niveles de los cuales se conforma el mandala natal, para que sea más comprensible el gráfico a primera vista.

👉🏽El nivel base es el zodíaco, los doce signos, es el nivel estelar.

👉🏽Éstos, “bajados a tierra” de acuerdo a la fecha, hora y ciudad de nacimiento, crean las casas, que son espacios de experiencia. Este es el nivel terrenal.

👉🏽Dentro de las casas, habrá planetas, asteroides y puntos matemáticos. Los planetas serán quienes permitan el acceso o fluir de la energía del signo donde se encuentren y de la energía de la casa o las casas de las que sean regentes. Simbolizan dimensiones de nuestra naturaleza y están identificados como dioses mitológicos. Los asteroides suelen destacar o reafirmar información que se ve gracias a los planetas y las casas.

👉🏽Los planetas en el sistema solar se encuentran en determinada posición, y entre sí generan ángulos matemáticos. Estos ángulos son los aspectos, que entre todos, conforman a la figura de aspectos que ven en el círculo central del gráfico.

👉🏽Ese círculo central, representa nuestra esencia, el Sí Mismo, el Yo Soy. Es lo que somos como energía, más allá del ego, y es esa energía la que sabe lo que es mejor para nosotros y nuestro crecimiento. A veces, incluso, se dice que el Sí Mismo actuará de manera violenta para hacernos ver que nuestros caprichos no nos hacen crecer, llevándonos a experiencias bruscas y radicales donde encontraremos coherencia y alineación con nuestra Alma, aunque al principio presentemos resistencia al respecto. Por eso puede resultar “violento”, porque nos saca de la comodidad, de las excusas y de los caprichos del ego.

¿Te sirvió para comprender un poquito más tu gráfico?
¡Espero que sí!

Publicado el

La Luna natal y el mecanismo lunar.

Cada Luna, por signo, casa y aspectos en la carta natal, es un conglomerado, una matriz que recibe influencias y al mismo tiempo las genera, en un constante feedback con el entorno. La Luna natal de un niñe reflejará en el entorno lo que ese niñe interpretará que es el amor, mientras va creando las circunstancias que vayan de la mano con ese aprendizaje.

Este contenido es exclusivo para miembros de “Alba”.
Acceder Unite ahora
Publicado el

El eje nodal: desarrollo de la existencia

Ir hacia nuestro Nodo Norte no es fácil. Implica romper con un montón de mandatos, repeticiones, patrones, creencias y comportamientos, y es progresivo. No es algo que podamos hacer de golpe, nos puede llevar años.

En la investigación astrológica, observar cuándo la persona comienza a hacerse consciente de su signo ascendente es super interesante, aunque al principio no sea más que otra energía a la que culpar. “Es que soy de tal ascendente, por eso soy así”, lo cual es gracioso porque lo hacemos como si la energía estuviera allí afuera, en un mandala ajeno pero tan personal que termino usándolo como excusa ante mis actos fallidos y los no tantos.

Reconocer al ascendente como energía propia implica dejar de señalar, negar, juzgar y reprimir. No es un juego fácil de jugar, porque nos pide ser responsables de todo eso que somos, de lo que emanamos y lo que absorbemos del entorno. Y el Nodo Norte, como guía del ascendente, es aún más misterioso y complejo.

Muchas personas tendrán al NN en una relación fluída o análoga a la energía del ascendente, pero otras no tanto, incluso en tensiones que representan un “No sé para dónde tengo que ir” tanto consciente como inconsciente. Pero la propia carta natal se revela ante el consciente, sale de las profundidades psíquicas, cuando nos hacemos responsables y nos damos cuenta de que los planetas invitan energías pero somos nosotros quienes elegimos cómo expresarlas, qué crear o destruir con lo que aparece disponible.

El NN es de las más difíciles energías a integrar: nos pone de frente con la repetición cómoda que siempre elegimos para sostener seguridad y control, y nos desafía hacia un lugar metafórico y literal, completamente desconocido. Y, como todos sabemos, lo desconocido asusta.

Y en esa aventura, es que lo desconocido pide ser casa, ser habitado por esa función lunar que tanto usamos como excusa infantil pero que podemos tornar en destino. Un destino de sabiduría y no de patrón reiterado desde lo genealógico incluso.

Porque los nodos son lunares. Es ella, la Luna, la que nos guiará por muchos caminos del laberinto nodal, junto a los planetas que sean regentes de los nodos y las casas que éstos ocupen.

Publicado el

Mercurio ingresa a Piscis

Hay triple conjunción en el cielo: Neptuno, Venus y el Sol, todos en Piscis. Como Gachi y Pachi pero ellos son de Sagitario. Y Mercurio hoy ingresó a Piscis también.

El asunto con estos tránsitos -especialmente el de Mercurio- es que forzar la máquina de la lógica no funciona bajo energía pisciana. Estresa y tensiona.

Permitir la creatividad, la flexibilidad y la entrega -en un sentido no de hartazgo sino de confianza- ayuda a aflojar las resistencias. Todo lo que sea estimular el hemisferio derecho es un plus, así como permitirse el descanso extra.

Con el exceso de energía pisciana en el aire, he comprobado -no empíricamente- que es como estar embarazada: necesitamos descanso extra, mini siestas reparadoras, saber cuándo el cuerpo pide parar. Por supuesto, esto vendrá acompañado de la pregunta: ¿qué estás evitando? porque puede ser muy natural usar excusas para no encarar lo que nos toca.


Por otro lado, Marte desde Géminis se está acercando al Nodo Norte y por ende, oponiendo al Nodo Sur. Si Marte es nuestra voluntad de acción, energía diaria, probablemente le estemos dando demasiado machete a la cabeza y bajando poco al cuerpo. La cantidad de energía de aire y agua sólo se equilibra un poco con Plutón en Capricornio y Urano en Tauro. La Luna está en Aries respondiendo a ese Marte. ¿Qué me drena? ¿Qué me activa?

Recomendaciones: mover el culo. Bailar, hacer deporte, salir a la naturaleza, dejar la rosca mental y animarse a atravesar las emociones y a sentir lo que haya que sentir.

Lo negado crece y nos termina sometiendo, así que evaluemos bien qué clase de cosas estamos metiendo bajo la alfombra.

Piscis está simbolizado en dos peces nadando en direcciones contrarias: uno va hacia arriba, hacia lo etéreo y sublime. El otro nos pide ir hacia abajo, a nuestras propias profundidades. No es un signo para tomar a la ligera: en él se concentran los once signos previos ya evolucionados, atravesados por sus propias luces y sombras.

Cualquier actividad artística es bienvenida. Y chamánica ni les cuento.

Las espero en el limbo de los sueños. Porque ahí seguro nos encontramos todassss.

Publicado el

Venus ingresa a Piscis

En la mañana del 25 de febrero, Venus ingresó al signo de Piscis para ir cerrando su vuelta zodiacal, y llegará a Aries casi al mismo tiempo que el Sol, aunque el astro lo hará el 20 y Venus el 21.

Venus, el deseo que nos habita.
En Piscis, ese deseo es de fundición con el otro, con lo que amamos incondicionalmente, con la fuerza divina que somos.
Me parece un momento hermoso acuapisciano de la vida, de la historia.

La espiritualidad suele representar tan sólo una parte de nuestras vidas y, sin embargo, cuando nos sumergimos en ella nos damos cuenta que es todo.
Encontramos respuestas, nos abrimos al misterio de la vida.

Somos espíritu viviendo en la materia.
Desde que transito este camino me he sentido más fuerte, más acompañada y también más sola, hasta que comencé a conectar con mi tribu. Tuve que activar muchísimo mi corazón (y mi Venus pisciana natal) para llegar a eso. Me he permitido renacer una y mil veces como esa Venus que nace de la espuma marina, que es como la sonrisa del mar, dice mi mamá.

Hija de las aguas, en Piscis encuentra su gozo, su expansión de todos los chakras, el equilibrio de ser canal, su gran deleite y disfrute.

En aquella vibratocracia que me encuentro cuestionando, mis creencias que se rompen dibujan, entre sus pedazos, nuevas perspectivas.

Siempre creí que cada cual vive su vida y su abundancia de acuerdo al Plan que diseñó y “firmó” antes de encarnar. Si en esta vida toca la carencia, “algo se habrá hecho en otra vida pasada”, “algo tendrá que pagar”. Sin embargo, con la información que me ha llegado desde hace tiempo, en este presente y desde hace unos años, ya no cargamos karma de vidas pasadas. Los nuevos seres llegan al planeta libres de cargas y, en caso de que algunas aparezcan, se resuelven muy rápidamente.

Entonces, pagamos lo que hacemos en esta misma vida. Aquí y ahora, en el presente continuo. No me importa la justicia legal porque en ella ya no creo: creo en las emociones que cada quien transita de acuerdo a lo que hace. Uno hace su propia justicia.

Si ansío que la justicia legal se cumpla, vivo con una falsa esperanza, dependiendo de factores que jamás podré controlar. Pero no tienen que pensar como yo, es simplemente una expresión que me da calma, me tranquiliza.

Venus en Piscis nos trae, entonces, la revelación de que si no hay karma que pagar de antaño… ¿no será que la sociedad actual, en una gran parte, “firmó” un contrato donde aceptaría despertar pero antes atravesaría grandes dificultades creadas por el capitalismo? ¿No será que a quien le falta trabajo y le insistimos con “vibrar alto” desde nuestros sillones, le llegaría la herramienta si se le presentara desde un lugar más humano, empático y sensible, en lugar de soberbio y privilegiado? ¿No será que, ser espiritual es también ayudarle a esa persona a repartir su CV y dándole palabras de aliento? Cada cual es dueño de su camino, pero vivimos en red. Nadie está exento de marcar al otro con una palabra, un mensaje, una mirada, un abrazo, una muestra de afecto.

¿No será que, si tengo la chance de estar en contacto con mi mundo espiritual, puedo contagiar al resto? ¿Puedo ser sensible a las necesidades materiales y físicas de otros sin necesariamente demostrar que lo espiritual es lo que despierta consciencia?

Tal vez, abriendo la cabeza, veamos que ser espiritual ya lo somos, y ponerlo en práctica es, sencillamente, abrazar al otro desde el amor y desde el no juicio, sea cual sea el camino que haya elegido transitar.

Su espiritualidad será entonces diferente a la nuestra. Y no por eso tendrá que ser juzgada o disminuída.

Así comprenderemos que la espiritualidad está en todo. Y que, como dice Venus en Piscis, el amor es el secreto.

Publicado el

Stellium en Acuario

Acuario está super cargado de energía estos días, preparándose para la Luna nueva.

Por orden desde los primeros grados hasta los últimos, encontramos a Cariclo –el asteroide que representa la guía hacia nuestro trabajo del alma y nos ayuda a sostener a otros en sus procesos creando espacio sagrado-, Luna, Saturno, Venus, Júpiter, Mercurio, Pallas –el asteroide que habla de nuestra inteligencia estratégica y nos permite identificar nuestros patrones de comportamiento para cambiarlos– y el Sol.

Todo juntos en Acuario, como Gachi y Pachi que son de Sagitario. Cada planeta está en conjunción con el de al lado con una diferencia máxima de 6°, lo que nos habla de una gran conjunción acuariana, todos como agarraditos de las manos haciendo un trencito (me estoy imaginando un baile en pleno carnaval carioca en un cumpleaños de quince).

Stellium se llama a la agrupación de tres o más planetas en grados cercanos. En este caso Acuario está cargado desde el grado 0° hasta el 22°, aunque el Sol, Venus, Júpiter y Mercurio irán llegando hasta el último grado durante las próximas semanas.

Acuario está en cuadratura a Urano y a Marte transitando Tauro, y en sextil a Quirón en Aries. No parece, pero Quironcito está presente constantemente pujando por nuestros procesos de integración de los cambios y la ruptura con todo lo arcaico-vencido.

Esto hace que los signos de los ejes de la cruz fija sientan más todo este movimiento: se viene un quiebre necesario y esperado. Tauro, Leo, Escorpio y Acuario saben que llegó la hora de un cambio radical. Porque los signos fijos no son de realizar cambios, no les gustan en general, pero cuando los hacen, agarrate porque son terremotos.

Así que no sería loco ver a Tauro cambiando de trabajo y despertando a todo lo que ya no desean en sus vidas, a Leo mutando el estado en sus vínculos más cercanos -socios, parejas, amistades íntimas- o mudándose, a Escorpio trabajando en sanar su pasado, en elegir/cambiar dónde y con quién vivir y flexibilizando -aunque sea un poquito- su noción de estabilidad, y por supuesto a Acuario siendo el torbellino del zodíaco que siempre es, pero animándose a más. A mucho más.

Estamos a un día de la Luna nueva en este signo y se siente fuertísima, así que es recomendable aprovechar tremendo inicio.

Socialmente hablando

Estamos hartas. Hartas de los abusos, de los femicidios, de la brutalidad de los privilegiados, del patriarcado, de los pacatos que defienden a ese mismo patriarcado que les llena los bolsillos. Porque patriarcado y capitalismo van de la mano.

Estamos hartas y hartos de tantas cosas, que necesitamos recordar lo importante que somos como sociedad. Somos ese pueblo al que los poderosos le temen. Y tanta movida acuariana no se va a quedar en silencio mirando como todo sucede desde el sillón: nos estamos moviendo a paso firme y seguro. Nosotros somos el terremoto.

No deseamos un futuro igual a este presente.

Y lo vamos a tirar.

Publicado el

Venus ingresa a Acuario

Venus ingresa a Acuario el 1 de febrero a las 11:05 hs y desde allí será gran protagonista durante este febrero.

Venus es el planeta que rige la energía femenina. Va más allá de la biología, es la esencia, el poder femenino o yin, la Diosa, como prefieras.

La energía femenina es la que crea, la que gesta, y todos la llevamos dentro sin importar nuestro sexo biológico. Sentimos muy fuerte sus tránsitos y conexiones a un nivel corporal, de sensaciones. No es emocional como la Luna, porque Venus “lleva”, en su recorrido zodiacal, nuestro deseo para manifestarlo e incluso trascenderlo. Es más tierra (cuerpo, deseo) y aire (mente, comunicación).

Cuando transita por Acuario, lo principal que sentimos es un hambre de cambio. Y digo “hambre” porque si bien no es visceral como cuando pasa por Escorpio, nos hace recordar nuestra esencia salvaje: nos conecta con la Diosa, la Creadora. Es ella la que, desde el fondo, moviliza las energías y grita pidiendo por ese cambio.

Venus en este signo quiere relaciones en libertad, que no la limiten, que respeten sus espacios, que le permitan ser ella misma sin máscaras ni condiciones. Quiere un cambio radical de look, conectar con todo el mundo y conocer gente nueva, distinta, con quienes pueda establecer conexiones mentales sin que necesariamente haya un interés romántico de por medio. Nos pone algo frías y distantes, por la naturaleza acuariana, pero aquí hay dos consideraciones:

-Queremos estar al tanto de todo, sin perdernos nada, sobretodo de lo que pasa en redes sociales y conexiones online: tal vez intentar encontrar el equilibrio entre eso y nuestra vida interna es un punto a tener en cuenta. No olvidemos que Saturno está haciendo de las suyas con la necesidad de límites y con el tema de las restricciones. Alguna desintoxicación de redes sociales y tecnología no estaría nada mal.

-Quiere libertad: quiere amar en libertad, no tener horarios, ni edades, ni especificaciones de libretos románticos y mucho menos patriarcales. Venus en Acuario es el amor libre de etiquetas y que se atreve a romper con el deber ser y el statu quo.

Venus en Acuario lleva la bandera de que no hay amor sin libertad, ni dentro de apegos egoístas y limitantes, no hay amor sin respeto por los espacios propios e individuales. El amor real es libre. Lejos de él están la desconfianza, los celos, las teorías de conspiración. Quiere establecer relaciones de igual a igual, sin que haya niveles de superioridad o inferioridad, porque busca a un compañero que sepa apreciarla y amarla tal como es.

Nacer con Venus en Acuario es similar a tener a Venus en aspecto a Urano, aunque no sea exactamente lo mismo.

Esta Venus es la que quiere hacer y deshacer sin tapujos, la que busca su propia liberación para ayudar a liberar a los demás, la que necesita su espacio de contacto con ella misma. No hay dramas, no hay enrosques: lo que se requiere es reconocer nuestras ansias de libertad en todo tipo de relaciones. Soltar y dejar ir resulta más fácil, desapegado y menos doloroso.

Durante este tránsito, las relaciones que no tengan futuro o que estén desgastadas o “aburridas”, tienden a revisarse o a tener un vuelco radical: Mercurio está retro en el mismo signo, y Venus se encontrará con Saturno, con Júpiter, con Marte y Urano en Tauro…. y eso significa que habrá algún enfrentamiento previo a una limpieza, de cualquier tipo.

La mujer salvaje también es la que sabe lo que quiere, la que conoce sus ciclos y reconoce cuando a algo le llegó el momento de morir, de transformarse; por ese motivo no es raro que se sienta como el momento correcto para tomar las riendas de nuestras relaciones y comenzar a marcar el nuevo ritmo, ese que va de acuerdo a nuestra propia naturaleza. Si el otro se encuentra de acuerdo, será una gran etapa de crecimiento y transformación; pero si no es así, entonces un final de etapa puede ser necesario para poder permitir la evolución de ambas partes, sea juntos o separados. Venus viene de encontrarse con Plutón en Capricornio así que no le teme tanto a la transformación y conoce muy bien su poder personal.

Escuchá a tu mujer salvaje, a la Diosa, a la Pachamama que recibe tu sangre una vez al mes. Ella es la que te hace latir el pecho cuando la nombrás o cuando caminás descalza en el césped.

Publicado el

¿Qué es la astrología?

La astrología es un lenguaje simbólico que habla de los ciclos del sistema solar y cómo éstos están interrelacionados con cada forma de vida en este planeta. Todo tiene carta natal y vive sus propios ciclos.

No se trata de un tema de creencias, ni de fe y ni siquiera de ciencia: es la naturaleza universal misma, en una muestra micro plasmada en el sistema solar. No estar de acuerdo con o no creer en la astrología no implica que los ciclos astrológicos puedan evitarse: los vivís igual. Es como no estar de acuerdo con las estaciones y porque no te gusta el invierno, te mudás a otro lugar del mundo para evitarlo. Pero nunca vas a poder evitar sentir frío de todos modos.

Criticar a la astrología, tacharla de pseudociencia o lo que sea, no va a eximirte de vivenciarla aunque la estés ignorando. No es ciencia porque no necesita ser comprobada científicamente: es un lenguaje simbólico que no se comprende con el hemisferio izquierdo como estamos acostumbrados a aprender cosas, académica e intelectualmente. Se interpreta desde otra dimensión, habilitando la intuición, la experiencia y la comunicación con los ritmos de la naturaleza, cósmicos.

¿Alguien puede decir que soñar es una ciencia? Es algo que todos vivimos -lo recordemos conscientemente o no- y que no podemos evitar: todos necesitamos dormir y entonces soñamos. Desde esta tercera dimensión, sumergirnos en el reino de los sueños nos lleva a la misma dimensión desde donde se interpreta la astrología: la cuarta. Es decir, ambos, desde nuestros cuerpos, se vivencian desde la cuarta dimensión de consciencia, aunque esto no implique necesariamente que los sueños o la astrología se encuentren allí. No son reinos físicos “comprobables” desde la ciencia, sino empíricamente.

La astrología es, entonces, un lenguaje simbólico que nos guía por los ciclos de la vida.

No podremos crecer y expandir consciencia sin crisis que nos permitan transformarnos.
Si resistimos al cambio, si queremos crecer pero no mutar para así sostener la imagen del yo que tenemos, el crecimiento no puede darse.

El conocimiento profundo y la evolución no se das por aprender y saber más, por incorporar cosas, sino por animarnos a atravesar las propias muertes y renacimientos.

La astrología nos lleva al intento de dejar de ser quien uno cree que es y aventurarnos así hacia las profundidades y los procesos de cambio que nos permitirán ser quienes realmente somos, aprovechando cada oportunidad de transformación.

Es empatía humana, dice Alejandro Lodi. Y eso creo que lo resume todo.

Si querés saber más, hay muchos artículos en el blog. También podés suscribirte a la Membresía Alba para profundizar o solicitar aquí tu sesión de carta natal conmigo.

Publicado el

Nadie es perfecto: todos nacemos con la herida quironiana

Jamás llegaremos a ser perfectos en la manera -mental- en la que buscamos a esa perfección, a menos que aceptemos nuestra naturaleza completa. ¡Que ya es perfecta!

Es confuso, lo sé.

Buscamos el ideal de perfección creyendo que eso significa no tener fallas, dolores, quiebres internos, defectos, ni vivir fracasos. Es decir, buscamos bloquear nuestra oscuridad, negar nuestra sombra.

Para quienes recién comienzan a leerme, soy fan de integrar la propia sombra como camino de aceptación hacia el amor propio. Negando lo doloroso no nos haremos libres. Rompemos las cadenas -que son mentales- cuando nos animamos a vernos completos.

En el Universo nada es dual, ya que la dualidad es un concepto exclusivo de la tercera dimensión de consciencia y material donde vivimos. Entonces, si no hay dualidad, en el Universo todo es perfecto.

No se trata de decir con liviandad que ya por ser parte del Universo somos perfectos (sería ideal) sino de trabajar el perdón hacia nosotros mismos, de animarnos a hurgar en lo desconocido y en lo doloroso, y reconocer que siendo humanos es como somos perfectos. Se trata de abrazarnos completos.

La herida primordial

Todos nacemos con la herida primordial quironiana, que es una herida compartida por toda la humanidad: la de la encarnación. Veníamos pisteando en el ámbito etéreo como unos campeones, siendo almas y estando unidos con el Todo, y de repente, PIMBA, tenemos un cuerpo y estamos separados de todo lo demás. Algo nos contiene, nos limita.

De repente, todo lo que era espiritual se separa de lo material: la herida de encarnación viene acompañada de la creencia de separación entre lo físico y lo espiritual.

Entonces, si trabajo en algo espiritual “está mal cobrarlo”; si soy científica no puedo tener fe en algo que no veo; si soy muy física o activa sexualmente no puedo “ser espiritual” (son ejemplos exagerados para que se entienda el punto).

Quirón nos viene a enseñar que donde sea que esta herida se manifieste en tu vida (esto que expliqué es sólo la base, pero cada herida es personal y se ve en cada carta natal) también está su sanación, su medicina.

Quirón es chamán, sabio curandero, guía de las almas hacia su propia sanación.

Como todo chamán, nos lleva a viajes iniciáticos en los que, cuando estamos inmersos, podemos no ser conscientes de ellos: los reconocemos tiempo después, cuando ya los atravesamos. No es necesario que sean viajes literales, ni enormes ni radicales: siempre que al retornar te sientas transformada en algún nivel de consciencia, Quirón ha estado guiando tus pasos.

La historia de Quirón subraya la necesidad de aceptar que estamos heridos como condición
previa para que se produzca la sanación y demuestra también cómo la sabiduría de nuestra propia psique puede aportarnos la curación de maneras que nos resultan difíciles de aceptar.

Melanie Reinhart

La herida sólo puede ser curada por su causa

Quirón está asociado con el principio homeopático del restablecimiento, el cual expresa que «lo igual cura lo igual». Esto se observa sobretodo con los tránsitos de Quirón a planetas o ángulos de nuestra carta natal o con personas con quienes su carta en sinastría con la nuestra aspecta a Quirón.

Citando nuevamente a Melanie Reinhart:

“En términos psicológicos podemos equiparar esto con la «repetición compulsiva». El recuerdo de una sensación dolorosa, almacenado en el inconsciente, tenderá a atraer, en el presente, situaciones que repitan los mismos ingredientes, renovando así la antigua herida. Sin embargo, estos ciclos de repetición ocurren porque hay una herida que aún sigue intentando sanar, y/o porque algún cambio de actitud o alguna expansión de la conciencia pugna por realizarse. En momentos así es posible la sanación, pero si la dosis de repetición es exagerada, puede llegar a abrumar a la persona, y la herida, en vez de curarse, puede hacerse más profunda.”

Por esto es que, cuando vivimos situaciones que nos recuerdan a algún dolor, son oportunidades enormes para la sanación.

Si necesitás guía para comprender y abrazar a tu Quirón, podés escribirme a tienda@alemodarelli.com para reservar tu sesión de carta natal o reservarla ingresando directamente a la Tienda aquí.