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Eclipse lunar penumbral en Géminis

El lunes 30 de noviembre tenemos el primer eclipse de esta temporada, perfeccionándose en el grado 8°38′ de Géminis.

Siempre que se da un eclipse, no sólo se activa el punto matemático del signo donde ocurre, sino también el signo opuesto-complementario. A esto se le llama axis: dos signos que representan dos caras de la misma moneda. En este caso, Géminis-Sagitario es el axis de la expresión, la comunicación, la sabiduría en cuanto a lo intelectual-empírico. El aprendizaje en este axis se da tanto a través del mundo mental como a través de la experiencia.

Datos técnicos

El eclipse comienza a las 5:32 (hora Argentina/Chile/Uruguay) y su máxima ocultación -cuando esté “completo”- se dará a las 7:43 hs. Ya a esa hora no será visible para el hemisferio Sur. Finaliza a las 9:53 hs.

Es un eclipse penumbral, lo que significa que la Luna no se cubrirá por completo y que estaremos procesando a toda luz sólo una parte de nuestro inconsciente, un sector específico sobre el tema que el eclipse toque en nuestra carta.

Mercurio -regente del evento- desde Escorpio se encuentra en sextil a la triple conjunción donde está Júpiter, regente del Sol: qué natural se nos hace romper creencias que irradian miedos ahora. Qué natural y necesario.

La canalización sobre el grado 8° de Géminis dice:

“La necesidad de que el hombre actúe en su propio interés cuando su situación general fracasa en brindarle el escape creativo que precisa o se muestra inadecuado en sus relaciones con sus pares. El simbolismo inverso enfatiza las inestabilidades de la vida como una dinámica para el logro, pidiendo al espíritu humano una reorganización constructiva. Dignidad de una personalidad que puede ser exaltada pero nunca explotada. Positivo: Una indesviable afirmación de sí mismo y una negativa a aceptar algo menos en lugar de algo más. Negativo: Insatisfacción que se rinde en lugar de recuperar el potencial del ser. Protesta.”

El movimiento, la inestabilidad y las crisis son necesarias para que nos aprendamos a reconstruir, a reorganizar luego de destruir lo que nos ha venido limitando. Al sentir insatisfacción, la búsqueda se abre en pos de una mayor expansión y felicidad -para sentirnos satisfechos- pero si nos rendimos antes de dar el primer paso, por miedo, duda o lo que sea, jamás podremos expandir todo nuestro potencial.

Los eclipses se conectan entre sí

Tuvimos una puerta de poquito más de cinco meses con el último eclipse solar del 21 de junio en el grado 00°21′ de Cáncer, y ese punto es sensible en nuestra carta natal al respecto del eclipse del 30, así también como lo es el grado 12°08′ de Géminis. Esos tres puntos (grado 8°38′ y 12°08′ de Géminis y 00°21′ de Cáncer) estarán pidiendo, de acuerdo a dónde caigan en tu carta natal, liberar contenido inconsciente, atreverse a ver lo reprimido porque hay algo que soltar, que cerrar. Un final se concreta porque el 14 de diciembre algo pujará por comenzar a nacer.

Los dolores de parto de este 2020 han roto tantas estructuras, que para volver a crearlas tenemos que hacerlo desde un nuevo lugar: ni las viejas creencias, dogmas, verdades ni ideas nos servirán para concretar la vida que tenemos que crear ahora. Porque ya no somos los que éramos hace meses atrás, porque la nueva humanidad creará la Nueva Era, la Era Dorada donde anclemos el amor de la quinta dimensión en este planeta.

¿Cómo hacemos?

Rompiendo con todo lo que creíamos que era cierto, lo que dábamos por verdad. Respetando que cada verdad es individual porque cada persona genera sus creencias, miedos y dogmas a raíz de su propia historia. Es momento de mayor empatía y de abrir el corazón para poder mirar a esa humanidad de la que formamos parte, con mayor esperanza.

Estamos dejando de juzgar. Cuanto menos juzgamos, más libres somos, más naturales, empáticos y amorosos. Cuanto menos juzgamos, menos soberbios somos. Porque al creer que tenemos la única verdad, nos metemos en batallas del ego que no reditúan a nuestra alma, nos enroscamos en pérdidas energéticas enormes y sostenemos posiciones rígidas que no nos permiten fluir con el cambio.

Las creencias son necesarias pero sostener las que nos llenan de miedos, las que traemos de nuestro pasado personal y familiar, y las que nos apegan a lo que no nos deja crecer, nos estanca.

Géminis-Sagitario es también el axis del movimiento en pos del crecimiento. Es momento de aplicar la Ley del Mentalismo con toda su sabiduría: “Como piensas, vibras. Como vibras, manifiestas.” De eso, ambos signos saben mucho.

Que este cierre te encuentre observando cómo cambiás tus patrones de pensamiento para poder convertirte en tu mejor versión.