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¿Qué es la astrología?

La astrología es un lenguaje simbólico que habla de los ciclos del sistema solar y cómo éstos están interrelacionados con cada forma de vida en este planeta. Todo tiene carta natal y vive sus propios ciclos.

No se trata de un tema de creencias, ni de fe y ni siquiera de ciencia: es la naturaleza universal misma, en una muestra micro plasmada en el sistema solar. No estar de acuerdo con o no creer en la astrología no implica que los ciclos astrológicos puedan evitarse: los vivís igual. Es como no estar de acuerdo con las estaciones y porque no te gusta el invierno, te mudás a otro lugar del mundo para evitarlo. Pero nunca vas a poder evitar sentir frío de todos modos.

Criticar a la astrología, tacharla de pseudociencia o lo que sea, no va a eximirte de vivenciarla aunque la estés ignorando. No es ciencia porque no necesita ser comprobada científicamente: es un lenguaje simbólico que no se comprende con el hemisferio izquierdo como estamos acostumbrados a aprender cosas, académica e intelectualmente. Se interpreta desde otra dimensión, habilitando la intuición, la experiencia y la comunicación con los ritmos de la naturaleza, cósmicos.

¿Alguien puede decir que soñar es una ciencia? Es algo que todos vivimos -lo recordemos conscientemente o no- y que no podemos evitar: todos necesitamos dormir y entonces soñamos. Desde esta tercera dimensión, sumergirnos en el reino de los sueños nos lleva a la misma dimensión desde donde se interpreta la astrología: la cuarta. Es decir, ambos, desde nuestros cuerpos, se vivencian desde la cuarta dimensión de consciencia, aunque esto no implique necesariamente que los sueños o la astrología se encuentren allí. No son reinos físicos “comprobables” desde la ciencia, sino empíricamente.

La astrología es, entonces, un lenguaje simbólico que nos guía por los ciclos de la vida.

No podremos crecer y expandir consciencia sin crisis que nos permitan transformarnos.
Si resistimos al cambio, si queremos crecer pero no mutar para así sostener la imagen del yo que tenemos, el crecimiento no puede darse.

El conocimiento profundo y la evolución no se das por aprender y saber más, por incorporar cosas, sino por animarnos a atravesar las propias muertes y renacimientos.

La astrología nos lleva al intento de dejar de ser quien uno cree que es y aventurarnos así hacia las profundidades y los procesos de cambio que nos permitirán ser quienes realmente somos, aprovechando cada oportunidad de transformación.

Es empatía humana, dice Alejandro Lodi. Y eso creo que lo resume todo.

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