Publicado el

Plutón retrógrado en Capricornio

De nuevo en los seis meses de cueva que propone Plutón retrogradando (desde ayer).

Esos meses en los que recuerdo que el cuerpo habla más fuerte que la mente.
Recuerdo, quizás, que en su revelación estoy llena de sabiduría, que se halla en mis células todo lo que es parte de mi esencia. El pus que emana de la herida es también medicina.

No es casual que el movimiento sea tan lento, tan denunciante, tan personal y tan político. Tan dolorosamente colectivo.
Lo que revelo de mí te libera incluso a vos también.

No es casual recordar de a poco que nos unimos, todos, en la profundidad trastornada y pantanosa del inconsciente.

Allí, donde la sombra es demonio, pesadilla y tabú, en lugar de huir y negar, se hace urgente afrontar, recuperar, abrazar. Visibilizar eso que es tan turbio y no deja ver la luz.

Plutón, el del inframundo salvador, se ríe porque sabe que lo más doloroso es, en verdad, una ilusión. Muestra que su sombra de control y negación es incómoda pero su luz -la de mostrarnos, irónicamente, nuestra propia sombra- es la de la herencia. Heredamos de los antiguos dioses el fuego creador e infernal, la capacidad de crear y de destruir. Al igual que Plutón, podemos elegir qué opción llevar a cabo hoy.

El temor protege de lo desconocido.
El control sostiene la preservación.
Es natural actuar como mamíferos.

Una vez que reconociste el olor del veneno, hay que comenzar a purgarlo. Hay que vomitar lo que intoxica, lo que nos puede enfermar, lo que nos mata.
Aunque a veces lo que nos mate exija un inmenso renacer.

Plutón despertará el 6 de octubre en el grado 24°19′ de Capricornio.

Procurá reconocer tu propia medicina. Nadie más que vos te saca de tus propios abismos. Pero, bajando de la mano de Caronte, nos encontramos todxs.

Lo que te dolió, te llenó de poder: ahora sabés qué se siente sanar y tener la fortaleza para hacerlo.

Hay una revolución latente, todo el tiempo. Cuando explote, que nos encuentre juntxs.