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Los eclipses no te hacen nada

No debo ser la única que ya no sabe cómo explicar que los planetas, Mercurio retro, los eclipses… no te hacen nada.

Recibimos información e improntas energéticas todo el tiempo: de otras personas, de estímulos, de la naturaleza, de nuestras mascotas, y así. A nivel macro, recibimos neutrinos que contienen información y atraviesan la materia (esto es física) y a nivel micro hay información contenida en nuestro ADN que define tendencias, probabilidades y características de nuestro ser. Así que entre la física y la biología tenemos la parte de la materia.

En los otros niveles, que podríamos definir como mental, emocional, psíquico y psicológico, actuamos desde la experiencia, es decir, desde el pasado. Por eso es que nada nuevo podemos crear si lo intentamos siempre de la misma manera. Entonces nuestro ego/mente genera mecanismos de supervivencia y estos definen que lo conocido -el pasado- es seguro y lo desconocido, un riesgo, peligroso.

Así es que lo desconocido termina teniendo el potencial de destruirnos cuando vivimos sin hacernos cargo de nuestras elecciones y responsabilidades, y es por eso que le tememos y le pedimos “que no nos haga nada”.

La única persona que te puede “hacer algo”, sos vos mism@, a través de elegir desde el pasado o desde tu sabiduría -autoridad, en diseño humano- interior (no hablo de la gente dañina, que sí existe).

Sé que necesitamos creer, pero creer no implica depositar la responsabilidad de lo que nos sucede en lo externo, porque así siempre seremos eternas víctimas de los dioses, como en la antigüedad, cuando le temían a los eclipses porque creían que un dragón se comía al Sol.

Elegir actuar desde tu autoridad interior es desprogramar todo lo que aprendiste y reprogramarte con lo que sí habla de vos. Esto es genética, es atreverte a seguir a tus células y no a las normas y condicionamientos impuestos desde la niñez.

Sobre la autoridad en diseño humano dejé toda la info en mi canal de Telegram, y en un artículo anterior.