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Espiritualidad

Desde el punto de vista metafísico, en el caos del #Universo hay un orden impecable, divino.

Para llegar a ese orden y al equilibrio que propone, debo primero atravesar el desorden. Para llegar a la felicidad debo conocer lo que es sentirme infeliz, y así comprender la diferencia.

Para encontrarme, primero debo saber qué es estar perdida. Es allí, en donde no me hallo, que se despiertan mis ansias de búsqueda, me motivo.

Cada ser humano vive su espiritualidad a través de su propia historia personal, experiencias, creencias. Cada cual tiene un propósito evolutivo personal y para el planeta, y cuanto más alineados estamos, en coherencia con nuestro espíritu y vida en la Tierra, más orden podremos encontrar en nuestras vidas.

Lo que nos aleja de creer que todo es perfecto, es mantenernos en la ilusión de la dualidad. Claro, nos permite conocer la moral y vivir en esta dimensión. Pero si yo conozco la dualidad, si la reconozco en mí, le quito poder y ya no me maneja. Es como integrar mi sombra.

Por un lado tenemos la espiritualidad práctica, mundana o terrenal, que es bajar el cielo a la tierra en actos rituales, pequeños, constantes. Va de la mano con nuestro crecimiento personal y procesos psicológicos. Es la parte de ir recordando qué soy en esencia y que habito un cuerpo viviendo una experiencia humana. Alimentarme de manera sana, elegir mis batallas para proteger mi energía, tener un determinado proceso de higiene energética, saber intencionar para manifestar, son actos del día a día que me permiten realinearme con mi esencia, con mi Yo Superior.

Siguiendo, está el camino más profundo, el que desarma toda pretensión del ego en pos de su trascendencia: es la búsqueda de iluminación, de Ser mi propio Propósito Sagrado, de peregrinar hacia mí misma.

Cada cual tiene su propia verdad, creencias y su manera de buscar cambiar el mundo, a través del cambio personal primero. Es en vano juzgar al que aporta diferente sólo por creer que “mi aporte” es el único válido, el que va a cambiar al mundo por fin, como si no fuéramos nosotros los que tuviéramos que cambiar primero.

Mañana hay Luna llena en Piscis. Yo que vos me rindo a lo que Es y a lo que de verdad Sos.