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Cerca de la Luna nueva en Capricornio

Todo comienza a sentirse cada vez más urgente, como si tuviéramos que actuar ahora mismo…Marte en Tauro nos tiene en una energía confusa de “paso a paso…que en breve sacudimos todo lo estático.” Frustra no poder moverse hacia donde uno desea, pero tal vez el universo dice que es mejor ir hacia otro lado, y aprender a ser pacientes.

Son días para trabajar el desapego, qué decirles. Desapego no sólo vincular sino también con nuestro mundo material, con la necesidad de sostener el control, con las estructuras rígidas que creemos que nos dan seguridad… porque ya sabemos que el mundo está cambiando y tenemos que cambiar con él si queremos seguir creciendo.

Los miedos que pueden estar apareciendo o creciendo no son reales, están generados por el miedo al cambio en general. Es natural que exista, pero no es natural que te domine. La Luna Nueva en Capricornio se va a dar en conjunción a Plutón: tus temores son en realidad el temor de tu ego a mutar, a transformarse, a “morirse”. Y todos sabemos que vivimos en ciclos de cambio y transformación todo el tiempo, y que la tarea más dura es soltar el control y aprender a confiar en la vida y en una misma.

Estamos quebrando tantas cosas, internas y externas, personales y sociales, que lo realmente urgente es el cambio de consciencia, el cambio de paradigmas. No podemos seguir viviendo en un mundo que nos enseña a destruirnos entre nosotros, a destruir al planeta, a buscar siempre “aquello que nos falta” porque no nos sentimos completos, porque “tenemos que ser perfectos”. ¡Cuando ya estamos completos como somos!

A fin de este año que nos seguirá sacudiendo a todos, van a comenzar los eclipses en el axis Tauro-Escorpio: volver a lo simple, a lo esencial, será lo que nos permita expandir la consciencia individual y global, seguir cambiando “la normalidad” y permitirnos crecer. Creo que es parte de la esencia de 2021.

Hoy Mercurio se encontró con Júpiter en Acuario y ambos están en sextil a Quirón.

Sanar es abrir los ojos, es animarse a cuestionar las propias creencias, es aferrarse a lo que nos hace crecer y no a lo que nos hace sentir seguros únicamente. Es atreverse a cambiar y a ser flexibles.