Publicado el

Bruja.

Desde que la bruja retomó su poder y se volvió, no sólo una figura importante sino también marketinera, hemos leído, investigado y asumido que la forma de la bruja debería ser determinada por su historia, por su atuendo, por lo que hace. Nunca por lo que ES.

La bruja es la mujer salvaje interna. Es la que no responde a dogmas, ni cuestionamientos moralistas, mucho menos al statu quo, patriarcado y capitalismo, porque es dueña de sí misma.

Que sea explotada como objeto de consumo será considerado una tergiversación del propio mensaje (el capitalismo es enemigo de la bruja sabia: ella conoce todos los secretos y el capitalismo quiere conocerlos para usarlos a su favor y hacer girar la rueda, en la que no casualmente muchas cabezas de bruja han rodado ya) pero al fin y al cabo lo que hace es difundirla. Tal vez no difunde la sabiduría per se, sino a ella como la mensajera.

Las modas son capitalistas, pero expanden figuras que, de otro modo, seguirían confinadas a ocultistas y privilegiados.

Sea como sea, la figura arquetípica de la bruja representa en su mayoría a la persona conectada con la naturaleza y sus ciclos. Es la energía femenina interna conectada con las necesidades del Alma. Y Alma tenemos todes. Energía Yin (femenina) y energía Yang (masculina), también. Son principios universales.

La bruja -siento- es la conexión con la energía receptiva, intuitiva y canalizadora/médium que se encuentra en todos nosotros. Es la llamada hacia el origen-meta de estar vivos, el camino hacia la cueva ariana de donde todos salimos respirando por primera vez. Es adonde todos nos reunimos cuando descubrimos que el propósito en esta vida no es elevarnos para fusionarnos con la Fuente -ya lo haremos en otro estado- sino disfrutar de la experiencia terrenal de SER.

Si queremos realmente evolucionar, no lo haremos meditando y elevándonos por sobre el mundo, sino aprendiendo a estar en él y disfrutando de todas las realidades que en él convergen.

La bruja, la maga, la chamana y la mujer salvaje, todas ellas, son diferentes nombres y características que están contenidas en lo mismo: en nuestra naturaleza terrenal y estelar. En nuestra esencia.

Escuchar su llamado es la tarea.