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Carta natal de Gustavo Cerati

El 11 hubiera sido el cumpleaños de Gustavo Cerati.
Si hay alguien que no sólo he admirado siempre, sino que ha sido compañía en mi vida desde la infancia y ha incentivado muchísimo mi creatividad, fue y sigue siendo él.

Era un ser humano maravillosamente creativo, fiel a su Sol en Leo, y tenía a la Luna en Escorpio, lo que lo hacía intenso, profundo, seductor y creador de las letras más desgarradoras emocional y sexualmente hablando, de la historia del rock argentino.

“Come de mí, come de mi carne […] tómate el tiempo en desmenuzarme” cantaba en “Entre caníbales”, delatando a esa luna escorpiana vorazmente visceral. Que también ilumina en “Canción animal”, que escribió con Daniel Melero -con quien después sacaría el hermoso disco “Colores santos”-: “No me sirven las palabras, gemir es mejor”.

“Zoom” es otra bestialidad poética al mejor estilo Luna en Escorpio. Escúchenla y después me cuentan. La capacidad metafórica se mezclaba con lo explícito y ese es un gran don de un Neptuno escorpiano emplazado en la casa 3, en amplia conjunción a su Luna. “Sos el paisaje más soñado y sacudiste las más sólidas tristezas” cuenta en “Lago en el cielo”, y claro que ese Neptuno rebosaba de dulzura también.

Tenía al Sol en el signo de su regencia, en casa 1; la Luna en la casa tercera en conjunción a la cúspide de la cuarta (siendo la regente del ascendente en Cáncer y por ende de la carta), a Júpiter en Escorpio en la casa cuarta que continúa en Sagitario (indicando esa herencia materna irlandesa) y a Quirón en la séptima opuesto a ese Sol leonino.

Tal vez ese Quirón explique el dolor de “Té para tres”, cuando Gustavo, su mamá y su papá se sentaron a tomar el té para abrir el sobre con resultados de salud de éste último, que terminaría falleciendo de un cáncer que los papeles anunciaban, años después.

En “Corazón delator” él mismo contaría que se basó en el cuento de Allan Poe llamado igual, pero que “en este caso la escribí pensando en que mi corazón me delata cuando veo a la persona que amo”. Más leonino no había.

Ese Sol estaba en conjunción a Urano, dándole ese estilo tan característico -cuasi acuariano, especialmente en los ochenta- y ese genio creativo que nunca paraba. Pero un día paró, no sin antes dejarnos un montón de herencia para disfrutar y para recordar que siempre usemos al amor como un puente. 💜

Hay un montón más de su carta para interpretar, ya se los contaré en algún video en mi canal de YouTube. 🙂