No estás "mal" ni necesitás sanar más. Es que llevás demasiado tiempo sobreviviendo.
Hay muchas mujeres que funcionan.
Cumplen, sostienen, evalúan, deciden, resuelven.
Todo el tiempo “siguen adelante”.
Pero por dentro se sienten agotadas.
Desconectadas. Sin energía real. Sin deseo ni presencia.
Como si estuvieran viviendo en piloto automático.
Y aunque quieren cambiar algo en su vida, hay una parte de ellas que vuelve una y otra vez al mismo lugar. A la misma relación, mismo tipo de trabajo, mismo patrón de conducta.
Y buscan sanar por todos lados creyendo que están rotas.
Pero el problema no es ese. Tampoco es la falta de disciplina o de voluntad.
La mayoría de las veces es un sistema nervioso que aprendió a vivir en alerta y una mente que busca soluciones que únicamente se encuentran al llevar la consciencia al cuerpo.
Recuperar tu vitalidad nace de que tu cuerpo se vuelva a sentir seguro.
Cuando el cuerpo vive demasiado tiempo bajo estrés, en estados de híper vigilancia, ansiedad, control, autoexigencia, desconexión o agotamiento, empieza a usar gran parte de su energía para protegerte.
Y desde ahí cuesta sostener hábitos, tomar decisiones, disfrutar, descansar, relajarte, sentir claridad, crear, confiar e incluso cambiar, para construir una nueva realidad.
Se hace difícil manifestar lo que querés, aunque conscientemente quieras hacerlo.
Vitalizarte es un programa pero también tu pasaje de retorno a casa, al cuerpo.
• Regular tu sistema nervioso
• Salir del estado constante de alerta
• Recuperar energía y vitalidad
• Reconectar con tu cuerpo
• Dejar de vivir en piloto automático
• Entender por qué te sentís como te sentís
• Recuperar tu deseo, tu presencia y tu disfrute
• Crear una vida que se sienta más liviana, auténtica y colorida
• Si sentís que probaste de todo y no conseguís salir del bucle interno (emocional, mental, energético) en el que te encontrás hace tiempo
• Querés prácticas que vayan a la raíz de lo que te está pasando
• Buscás una verdadera transformación y no sólo quedarte en la teoría
• Querés comenzar a sentir seguridad con el cambio y lo nuevo para poder expandirte después
E incluso si:
• Te sentís agotada aunque descanses
• Sentís ansiedad, estás híper alerta o en tensión constante
• Te cuesta sostener cambios
• Sentís que te desconectaste de vos
• Tu cuerpo nunca termina de relajarse
• Querés cambiar tu vida pero algo interno parece frenarte
• Estás cansada de hacer fuerza y sentir que todo lo que hacés es sobrevivir
• No estás dispuesta a sumergirte en el proceso profundo y las prácticas necesarias para gestar un cambio interno
• Querés soluciones mágicas y rápidas sin comprometerte con el proceso
• Experimentaste traumas que necesitás atravesar con acompañamiento terapéutico individual
• No estás dispuesta a hacer trabajo corporal ni a responsabilizarte de tus resultados
• Semana 1: entender tu modo supervivencia
9 de junio
Por qué te sentís así y cómo el cuerpo aprendió a protegerte, creando una identidad de supervivencia que funciona en “automático”.
• Semana 2: volver al cuerpo y regular la energía
16 de junio
Reconectar con tu cuerpo y empezar a sentir más estabilidad interna, más sostén en tu propio Ser.
• Semana 3: salir del estado de alerta
23 de junio
Reducir la ansiedad, la sobre activación y aprender a bajar el ritmo. Aprender a moverte desde el cuerpo y no desde la mente.
• Semana 4: salir del estado de congelamiento y recuperar tu movimiento
30 de junio
Descongelar la energía atrapada y volver a sentir avance, liberando bloqueos emocionales.
• Semana 5: soltar la identidad de supervivencia
7 de julio
Dejar de habitar máscaras de supervivencia, auto exigencia e híper funcionalidad.
• Semana 6: recuperar el deseo, el placer y la vitalidad
14 de julio
Volver a sentirte viva, conectada y energizada, recuperando tu creatividad y fuego interior.
• Semana 7: crear una vida que no drene tu energía
21 de julio
Diseñar hábitos, ritmos y formas de vivir más sostenibles y que duren en el tiempo.
• Semana 8: Vitalizarte
28 de julio
Integrar una nueva relación con vos misma, tu realidad y tu vida.
• 8 encuentros en vivo
• Acceso a las grabaciones
• Prácticas somáticas guiadas
• Ejercicios y audios complementarios
• Workbook descargable
• Comunidad privada
Soy Ale y confieso que gasté muchísimo tiempo (y dinero) en muchísimas terapias, cursos y programas que no iban a la raíz de lo que me pasaba.
Hasta que conocí el trabajo somático, lo que me llevó a profundizar en neurociencia y todo hizo sentido: no era que funcionaba oscilando entre deprimida e híper productiva porque “pensaba mucho”.
Era porque mi sistema nervioso no tenía otra manera de protegerme que no fuera en una casi constante contracción, porque cada cosa que sí lograba me pedía demasiado tiempo de recuperación. Las memorias que guardaba en la mente estaban impresas en el cuerpo de manera mucho más intensa de lo que podía imaginar. Y dolían.
Haber sido siempre una persona mental me llevó a desconectarme de mi cuerpo (hola, Quirón en Tauro) y cuando pude retornar a él, el cambio interno se hizo tan evidente que incluso cuando el mundo parece tambalear allá afuera, puedo sentir seguridad interior.
Y quiero ahorrarte tiempo y dinero para que puedas sentirte así de libre y segura también.
Porque es a partir de acá que vas a poder expandirte después.
Todos los encuentros quedarán grabados y disponibles en la plataforma para que los veas a tu tiempo.
Nos encontraremos en vivo durante 8 semanas (1 encuentro por semana) en sesiones grupales de 60 minutos donde trabajaremos en el tema específico semanal y haremos ejercicios prácticos.
Al sumarte, te llegará un email para que crees tu usuario y contraseña dentro de esta misma web, si es que no lo hiciste al comprar el programa.
El acceso te queda de manera ilimitada.
No. Únicamente son 8 encuentros grupales, porque este tipo de contenido se atraviesa más fluídamente en comunidad.