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Plutón directo

«La oscuridad siempre ha sido evitada. Todo lo que se relacione con ella, en
muchísimas formas, ha sido relegado a lo oculto, lo malo, lo que no queremos tener o que nos pase. […]

La cultura y el cristianismo-catolicismo clásico nos dicen todo el tiempo que
tenemos que comportarnos de manera determinada, que debemos elegir la luz, lo blanco, lo bueno. Esto nos lleva a dividir a nuestro ego -mi imagen aceptable- de la sombra -lo que no quiero que vean de mí, mi parte pecadora, oscura, mala-.

Jung acuñó el término sombra para referirse a lo reprimido, negado de nosotros mismos, aquello que no nos gusta y que hasta criticamos. Al formar parte del inconsciente, eso escondido bajo la alfombra no lo podemos ver en nosotros mismos, pero sí -y muy claramente- en los demás, a través de mecanismos que se llaman “proyecciones”.
[…]

Lo reprimido durante mucho tiempo adquiere vida propia, se convierte en algo
así como una entidad, porque quiere ser reconocido tanto como lo es nuestro ego. Al ser algo despreciado, pide salir, expresarse. Y esto, cuando se intenta seguir negando, termina convirtiéndose en un volcán en erupción: la sombra ha salido porque necesita ser escuchada y validada como parte de nuestro ser.
[…]

Jung supo que para poder sentirnos completos y en equilibrio, no podemos
polarizarnos en nuestra luz ni en nuestra sombra, sino sostenerlos en nuestro interior, integrarlos, reconocer que por más contrarios que sean, también son complementarios. Y me completan.

El primer paso para sentirme completa, es reconocer que tengo una sombra,
como todo el mundo. Y me responsabilizo de todas y cada una de mis proyecciones, convirtiéndolas. Por ejemplo: “el mundo me odia” en “odio a todo el mundo”.[…]

En el proceso de reconocimiento de la sombra, tomar responsabilidad es la parte más intensa. Porque nos haremos conscientes de que en el proceso de ser aceptados por la sociedad, distorsionamos nuestra verdadera imagen para hacerla aceptable. Es el inicio de la integración.»

Plutón dejó de retrogradar. Les dejo este pequeño párrafo seleccionado sobre la parte de la sombra, de mi libro «Rituales, pócimas y oráculos. Despertar a la bruja interior.»