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Eclipse lunar penumbral en Capricornio

Este último eclipse de la segunda temporada de este 2020 (nos queda una todavía a fin de año) se da en el grado 13°37′ de Capricornio y se perfecciona a la 1:44 de la madrugada del 5 de julio (hora Uruguay/Argentina). Sí, este lo podemos ver.

Se da en un cielo lleno de tensiones y tres super conjunciones: Júpiter y Plutón, Marte y Quirón, Lilith y Urano. Ah, la rebelión de las masas.

Los eclipses lunares nos muestran que hay algo en la memoria, en el pasado, vinculado a la energía Capricornio (donde además de la conjunción Júpiter-Plutón se encuentra el regente del evento, Saturno, y en un grado umbral, reingresando a buscar algo que se olvidó en su casa) que tenemos que soltar, dejar ir. La necesidad, por ejemplo, a demostrar que el saber va indefectiblemente de la mano de un certificado, o que sostener las estructuras y viejas creencias que nos llevaron a determinado lugar, van a seguir funcionando para ir hacia otro, completamente diferente.

Capricornio es un signo vinculado a lo terrenal, a aprender a manifestar en la Tierra lo que traemos en el espíritu. Como también es el signo del statu quo y el deber ser -por ende, también uno de los signos más arraigados al «qué dirán»-, muchas veces uno sostiene cosas porque cree que «no le queda otra», que siempre fueron así y que no se las puede cuestionar, sino que sencillamente hay que respetarlas y soportar.

Creo que unas de las preguntas que más nos despiertan para romper con la baja vibración capricorniana (recordemos que cada signo, como cada planeta, tiene arquetípicamente luz y sombra) es: «¿Qué harías si supieras que sólo te quedan dos años de vida? ¿Seguirías sosteniendo en lugar de lanzarte a crear lo que deseás? Y en tu presente, ¿qué te está frenando de hacer eso?»

Pero Capricornio quiere más que sólo mirar en lo personal, porque es un signo social donde uno se para a darle algo al mundo. Como a través del trabajo, por ejemplo. Entonces vemos que hay más, que lo que se nos muestra está relacionado al inconsciente colectivo y familiar, porque el Sol en Cáncer está alumbrando al signo que más sombra tiene, al que se encuentra en tremenda profundidad aunque se lo considere poco profundo. De la intimidad, la familia y el pasado uno no habla fácilmente con todo el mundo, y eso es porque Cáncer está en la parte más oculta, íntima y «secreta» del mandala astrológico. No se crean que sólo Escorpio guarda secretos…Cáncer trae a sus espaldas todos los secretos ancestrales, generacionales, de los que la mayoría de las veces ni siquiera está consciente.

Es un eclipse que busca irrumpir en la consciencia, desde abajo, desde lo profundo. Es el último eclipse en el axis Cáncer-Capricornio. Es emocional, transformador, tiene la fuerza de un inconsciente harto de sostener normas, estructuras y estados políticos y sociales momificados. Nos hace ver los desequilibrios del sistema capitalista, los intereses de las empresas y de los que siempre lo manejan todo. Todo aquello que ignoramos, luego de un eclipse lunar, quiere ser revelado. La caca flota, no se puede ocultar demasiado tiempo.

Que podamos liberar la caca personal para poder dejar de cargar al inconsciente colectivo con tantos miedos y violencia.

Feliz eclipse.