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Año nuevo astrológico

Hoy comienza el año nuevo astrológico, el Sol pasa por el punto vernal Aries, el grado 0° del signo y así se inicia una nueva etapa.

Podemos, de a poco, ir sintiendo un alivio interno. Ya sólo queda que Saturno ingrese a Acuario y el aire bajará más las tensiones. Marte se une a Júpiter y ambos están en conjunción a Plutón. Si observamos bien al mundo en este momento, nada está exento de transformación: los trabajos, relaciones, la economía, la política, la fe, las religiones. Estamos re-aprendiendo a convivir con nosotros mismos, la humanidad está renaciendo, desaprendiendo, volviendo a ser. Júpiter puede expandir el impulso marciano de buscar certezas, estructuras, orden conocido.

La Tierra está latiendo a otro ritmo, nosotros estamos recordando cómo bajar el ritmo. No sería raro que cuando te toque volver a un trabajo que no te hace feliz, renuncies para lanzarte a hacer lo que amás. Porque, como les dije hace poquito, el mundo necesita eso que sólo vos podés darle.

Viendo cómo la naturaleza está demostrando que puede recuperar su dominio y que no somos enemigos, habrá cosas que ya no podrán seguir iguales. Cuando podamos salir de casa libremente tendremos una perspectiva completamente nueva de la vida en sociedad, como si nos hubieran quitado un velo de los ojos…o como si de repente se hubiera activado nuestro tercer ojo para permitirnos tener una visión «más allá».

En la antigüedad la gente se regía por los ciclos de la naturaleza, más específicamente del Sol y de la Luna. Estos ciclos son más acordes a nuestros cuerpos y ritmos que el calendario actual con su idea limitada del tiempo. Recuperar lo ancestral es parte de toda la desestructuración del patriarcado y del capitalismo, limitantes de todo lo que sea conectar con la energía nutricia de la Madre Tierra, que tanto está renaciendo y se está haciendo escuchar.

Durante todo este año astrológico, el sistema económico y el modelo neoliberal van a sufrir grandes caídas. No es de alarmista, es lo que necesitamos que suceda para acabar con tanta desigualdad social, abusos y violencia, entre otras cosas.

Encendemos un fuego, el fuego interno, la chispa creadora. La urgencia por crear independencia y vivir sin responderle a otros incentiva nuestra búsqueda de propósito, pero antes será necesario derribar estructuras internas capricornianas vinculadas a lo que creemos que es el trabajo, las estructuras, normas internas, deber ser, status quo, responsabilidad y compromiso. No es que tengamos que romperlo todo, sino aprender a elegir con qué queremos comprometernos, qué tipo de responsabilidades deseamos crear…y se vinculan a nuestra noción de merecimiento. Todo se basa en lo que creo que merezco, que nace de mi sistema de valores.

Si me valoro, voy a buscar crear lo que merezco, la abundancia de la que sé que puedo ser canal y vasija, en todas las áreas de mi vida. Si no creo que la merezco, seguiré obedeciendo a mis mandatos limitantes hasta que todo explote como un volcán y ya no lo soporte más: hasta que Júpiter y Saturno en Acuario y Urano en Tauro te influencien tan fuerte que no quede otra que romper patrones y creencias.

En este equinoccio de otoño, en el hemisferio sur celebramos Mabon, la segunda festividad celta vinculada al agradecimiento y la cosecha. Y está bueno ser agradecido hoy, por todo lo que tenemos y por, incluso, los cambios que se avecinan. Quienes tengan mi agenda de este año, tienen un ritual al respecto.

Este nuevo año es diferente: con el regente del signo del tránsito solar -Marte- en conjunción a Júpiter, de verdad sentimos que estamos para algo más, para algo grande. Marte en unos meses va a retrogradar allí, en su casa, Aries, y nos va a recordar estos asuntos, entre otros.

Que sea un inicio realmente transformador y que tu gratitud inunde a tu corazón de esperanza por lo que estamos creando: un mundo mejor.
¡Feliz nuevo año y feliz retorno solar, Aries!

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