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¿A quién le depositás tu fe y tu confianza?

Las predicciones son creadas por humanos.

Podemos evaluar aspectos astrológicos, utilizar cualquiera de las mancias existentes para tener un mensaje, podemos sumar algo de ciencia y crear una predicción a nuestro gusto. Es algo así como realizar un horóscopo: veo la posibilidad pero no puedo decirle a todo el mundo del mismo signo que lo vivirá de igual manera, por dentro y por fuera, porque cada persona es un mundo. Cada cultura, es un mundo también. Cada ego, lo es.

¿Qué ganaría alguien anunciando una predicción catastrófica en esta era? Se gana renombre, se gana atención, se ganan seguidores. Es el orgullo de sentirse especial, privilegiado, un elegido. Se gana dinero, también. Pero nadie gana nada de relevancia asustando a un mundo entero, con la inconsciencia de lo que eso puede generar.

Cada vez que una predicción anuncia una catástrofe, nos está avisando que hay cosas que tenemos que corregir, cambiar, comportamientos urgentes a modificar. ¿Esto le llega realmente al político corrupto, a los líderes que manejan todo tras bambalinas, a las multinacionales que destruyen el planeta, al racista y al abusador? No, claramente no son mentes receptivas. Así que no podemos esperar el cambio desde ahí, lo tenemos que hacer nosotros, que es a quienes la predicción está dirigida: más miedo, más fácil se nos controla. Entonces si a quienes tenemos que hacer el cambio, se nos asusta, adiós cambio. El miedo es la mejor herramienta de control.

Es nuestra responsabilidad observar cómo una predicción aumenta el miedo del inconsciente colectivo, para cumplirla.

LAS PREDICCIONES SE CUMPLEN PORQUE CREEMOS EN ELLAS. Si se desestiman, no tienen importancia, el miedo no logra cumplirla. No es casual que las predicciones hermosas, en general, que anuncian belleza y felicidad, no sean tan conocidas. Porque no venden, y porque, además, seríamos capaces de ser libres y felices, cosa que a ninguna empresa le conviene. 🙂

Cualquier predicción existe para ser evitada, se crea desde una mente que está dentro de un contexto cultural y que interpreta las cosas como las ve.

El astrólogo hindú

Si se asustan por las predicciones del niño hindú, tengan en cuenta que la astrología védica en su mayoría es predictiva y determinista, no es de aplicación psicológica, evolutiva, etc. Es kármica y la sociedad oriental en general no ha salido del concepto de karma aún, que es algo que prácticamente ya no se cumple como antes. Oriente adquirió sabiduría cuando la Kundalini del planeta residía en los Himalayas. ¿Qué pasa ahora que reside en los Andes? ¿No les parece que se sigue utilizando a la sabiduría antigua sin permitir que se adapte al tiempo actual?

Claro que muchísima de la sabiduría oriental es aplicable de manera atemporal, pero tenemos que aprender a discernir y también a elegir lo que consumimos y aceptamos como verdad. Alguien se hace famoso por una predicción que acierta y ya, no cuestionamos nada más, le entregamos nuestra confianza. Es un juego tan antiguo como desesperante.

Las predicciones que hace este chico, por ejemplo para el próximo eclipse solar del 21, se rigen por las mismas reglas que lo hacían antaño, sobretodo porque será visto desde parte de India. Por ejemplo: las mujeres embarazadas no deben salir, nadie debería ser tocado por rayos eclipsados del Sol, mujeres poderosas sufrirán (hola patriarcado), los cultivos y las lluvias se pueden ver afectadas, durante el período del eclipse no se debe comer, beber ni ir al baño, sólo se deben cantar mantras, etc… todas condiciones vinculadas a creencias y normas religiosas hindúes en este caso.

Pero… ¿no han visto las predicciones en las que erró? Cuando por ejemplo dijo que el Covid se «iba» en mayo. ¿Acaso estamos tan desesperados que ya ni estadísticas evaluamos? Es triste que en pleno 2020 sigamos creyendo que otra persona siempre es la que tiene la verdad, porque ni tiempo nos damos de encontrarla dentro nuestro.

Abrir la mente

Si bien a partir de diciembre y durante 2021 mucho del sistema económico, político y social seguirá sacudiéndose, comprendan que la predicción de hambruna, extinción de la humanidad y otros, está muy relacionada a la cultura de quien la creó. Permítanse conectar con su propio Yo Superior para reconocer sus miedos y dejarlos ir, para que nuestros cerebros encargados del estrés y las huídas no nos hagan liberar más cortisol ni nos pongan en estado de alerta constante. Necesitamos dejar de buscar excusas para temer todo el tiempo, de estar pendientes de las noticias o de esperar a un mesías que nos de respuestas para saber cuándo terminará todo esto.

No podemos controlar algo tan grande a menos que nos unamos en meditaciones, en acciones para dejar de llenar al inconsciente colectivo de pánico y en tomar responsabilidad por el planeta, desde nuestro lugar como individuos. Con más temor y ansiedad entorpecemos el camino de algo que en realidad podría estar poniéndonos en aviso para que realmente seamos mejores seres humanos y cuidemos y amemos más al planeta. Es más, les recuerdo la Ley del Mentalismo: como piensas (y crees) vibras y como vibras, manifiestas.

Los astrólogos del medioevo trabajaban de manera predictiva, es por eso que la astrología medieval ha sido desplazada por vertientes más psicológicas, espirituales, evolutivas y terapéuticas, cuya tarea es devolverle la libertad al ser humano, que en algún momento le entregó a a iglesia, a un dios superior y a un estado que, juntos, incineraron, torturaron, asesinaron y abusaron de miles de personas.

Si nuestra mirada cambió, ¿por qué seguimos sosteniendo banderas que nos asustan en lugar de mover el culo para realmente evitar la predicción en lugar de quedarnos llorando en un rincón porque la creemos verídica inmediatamente?

Abramos la mente, mundo. Los eclipses Géminis-Sagitario nos irán mostrando lo fácil que nos idolatramos entre nosotros y cómo esa idealización se irá cayendo en pedazos. Ojalá que así sea.